Los conspiranoicos y su lucha contra los fantasmas

¿Qué es la conspiranoia?

Últimamente está de moda -esto no quiere decir que sea nuevo- que la gente, y principalmente los jóvenes, repitan constantemente y con toda seguridad, teorías de conspiración. ¿Qué son teorías de conspiración? Existen dos cosas diferentes, conspiraciones reales, y conspiranoias. El adjetivo conspiranoico deriva de la unión de la palabra “conspiración”  y “paranoico”, es un neologismo que es usado para referirse a los creyentes de las “teorías de conspiración”, conjeturas infundamentadas de conspiraciones que carecen de pruebas suficientes, o en el peor de los  casos, carecen absolutamente de pruebas.  La conspiranoia vuelve a las personas totalmente paranoicas de las conspiraciones falsas e incomprobables, los “conspiranoicos” suelen ser representados con un gorro de papel aluminio  -para que el gobierno no les lea la mente- y suelen frecuentar blogs y revistas de lo “paranormal y misterioso”. Esto no es nuevo, autores de falsas conspiraciones y sus creyentes existen desde hace mucho tiempo, el problema es que con la facilidad de divulgar información que brinda el cada vez más usado Internet, se generó un gran auge de las teorías de la conspiración. No quiere decir que la facilidad de adquirir abundancia de información sea mala, en verdad el auge de la conspiranoia es una consecuencia de que gran parte de la población carezca de pensamiento crítico y capacidad de investigación rigurosa.
Algunas de las más repercutidas teorías de conspiraciones son, por ejemplo: la hegemonía absoluta de los Illuminatis y Masones, su relación con los Anunnakis y el Nuevo Orden Mundial; el auto-atentado del 11-s, los Chemtrails, la “conspiración” que nos “hace creer” que llegamos a la luna (negacionismo del alunizaje), el gobierno nos controla la mente con MKUltra, el caso Roswelll, extraterrestres escondidos en el Área 51 que hacen pactos con el gobierno de EEUU, cualquier desastre climático es a causa del HAARP, Shakespeare no existió, Paul McCartney murió y lo reemplaza un actor, el mundo está dominado por un grupo judío ultra-secreto, el SIDA lo crearon para reducir a la población (y muchas más teorías de eugenesia), cualquier transgénico nos envenena, las vacunas son enfermedades que nos meten para vender curas (conspiraciones que involucran a las farmacias –o farMAFIAS- hay miles), el holocausto nazi nunca existió (y muchas más teorías pseudocientíficas pro-neonazis), la teoría de la relatividad de Einstein es un “fraude científico” (otra teoría pseudocientífica y antisemita, ya que el argumento principal para derribar la teoría de la relatividad parece ser solo que Einstein era judío), el gobierno esconde todo lo relacionado con OVNIS, el flúor en el agua nos envenena, el Wi-Fi nos lee o daña la mente,  los extraterrestres dominaron nuestro pasado pero la “historia oficial no quiere que lo sepas”, los nazis se escondieron en un mundo “intraterreno” y un largo etc. de disparates como estos. Muchas de estas teorías de conspiración son difundidas por ultraderechistas como el norteamericano Alex Jones (por ejemplo, las teorías del flúor en el agua y de la antivacunación), y  nada más útil para la derecha que un montón de “zurdos” peleando contra fantasmas.
Las teorías de conspiración de carácter eugenésico como la de los “chemtrails”, las “farmafias”, el venenoso flúor en el agua, los terribles transgénicos o el maligno wi-fi, nos quieren hacer creer que hay una conspiración de las elites para reducir la duración y calidad de vida de las personas. Bueno, si esto sería así hay que decir que les está yendo muy, muy mal, ya que la calidad y el promedio de vida (en la mayoría de los países) es cada vez más alto.  Sin duda una de las más absurdas de todas estas teorías es la de los “chemtrails”. Según los conspiranoicos, las estelas que dejan los aviones son químicos que utilizan las elites para envenenar a la población. La primera pregunta es ¿por qué querrían eso si ellos mismos se enriquecen a costa de la población? Eso es lo primero que los conspiranoicos deberían responder. Y para los que no sepan, las estelas de condensación de los aviones están formadas simplemente de vapor de agua. La página del Circulo Escéptico Argentino se encarga muy bien de desmontar el mito de los chemtrails[1]. Realmente hay gente que protesta y arma escándalos al gobierno porque cree que les están fumigando con químicos, es una excelente muestra de hasta qué punto llega el nivel de paranoia de estos sujetos.
En este artículo no pretendemos refutar todas estas teorías (tal vez algunas), pero si pretendemos invitarlos a ser escépticos e investigar por su cuenta porque todas estas teorías son disparatadas. Para darse cuenta de la inverosimilitud de una teoría de conspiración no hace falta tampoco ser un investigador consumado, algunas se refutan desde el sentido común. Por ejemplo, hubo un tiempo en el que se decía que “los gobiernos” nos espiaban constantemente desde las redes sociales como Facebook. Bueno, si uno es un activista revolucionario relevante esto es plausible… pero realmente yo dudo mucho que hayan agentes del gobierno interesados investigar estados de Facebook como “me fui a bañar”, “hoy sale gym”, “hoy discoteca con mis amigas”, etc, y si este trabajo gubernamental ultrasecreto existe, realmente debe ser muy aburrido.

La existencia de falsas conspiraciones no quiere decir en absoluto, que no hayan existido conspiraciones reales (con evidencia confiable). Existieron conspiraciones como  “El Pacto secreto” Molotov-Ribbentrop: un tratado entre los nazis y los comunistas para repartirse Polonia antes de la Segunda Guerra Mundial. También el asesinato de Giaccomo Matteoti por parte de Mussolini, la Operación Condor (influencia de la CIA y los economistas libertarianos estadounidenses en las dictaduras latinoamericanas), el intento de encubrimiento por parte del gobierno francés tras las acusaciones de Émile Zola en el caso Dreyfus,  los esfuerzos de la policía secreta del zar para fomentar el antisemitismo presentando los Protocolos de los sabios de Sion como si fuera auténtico, o las conspiraciones del gobierno estadounidense y el FBI para desmantelar a los Panteras Negras -grupo de activistas que defendían los derechos de los negros-. En fin, conspiraciones basadas en evidencia existen. El problema, es cuando no hay evidencias confiables para fundamentar conspiraciones, y el principal problema, es que la gente las crea acríticamente.
La causa principal de la moda de las teorías de conspiración es que nadie habla de conspiranoia. El tema está, más allá de los círculos escépticos, casi nulo de debate, más que nada, porque las teorías conspiranoicas se abusan de la ignorancia general de la gente sobre los temas que tratan, lo cual hace que cuando un conspiranoico trate de convencer a otra persona, lo logre, dado que esta persona probablemente no tenga idea sobre lo que le están diciendo.

El método conspiranoico

Para los conspiranoicos la mayor evidencia siempre será la falta de evidencia. Cuando un teórico de la conspiración intenta convencer, siempre recurrirá a varias estrategias retoricas bien conocidas por los escépticos. Por ejemplo, afirmar que su teoría es verdadera teniendo como base únicamente su paranoia y el silencio del resto. Si el gobierno no habla sobre los chemtrails es porque lo ocultan y por lo tanto es verdadero, nunca pensaran que los gobiernos no hablan sobre los chemtrails porque la creencia en que las estelas de vapor de agua en verdad son químicos que diezman la población es realmente absurda. Si el gobierno y la NASA no hablan sobre extraterrestres no es porque nadie sepa nada sobre ellos, sino porque “nos lo ocultan”. Si los científicos no prueban que el flúor en el agua es venenoso, no es porque no lo sea, sino porque están escondiendo algo, y así. Los conspiranoicos, como bien nos dice su nombre, recurrirán siempre a la paranoia, todos están contra ellos y todos los que se opongan a sus ideas son parte del complot o están pagados por las elites. Si los historiadores serios no niegan el holocausto nazi como los pseudohistoriadores neonazis, es porque son parte del complot. Si alguien niega que los transgénicos sean sinónimo de veneno, es porque trabaja para Monsanto. Si Wikipedia no deja publicar sus patéticas historias como si fuesen verdaderas, es porque Wikipedia es de los Illuminatis. Jamás se atreverían a pensar que están equivocados y siempre recurrirán a la tendencia de confirmación, si alguien los refuta ellos pensaran con más razón que están en lo cierto, ya que el resto son pobres inferiores que se creyeron “la historia oficial”, “la ciencia oficial”, “el discurso gubernamental” y son los “dormidos” que no “despertaron su consciencia”. Los teóricos de la conspiración siempre barnizan sus discursos con el dogma, nunca sus postulados podrán ser refutados, todo intento de refutación es simplemente una estrategia del enemigo. Esta tendencia de pensamiento tan fanática  realmente llega a ser muy peligrosa. Los conspiranoicos se mantendrán fijos en su postura no solo por paranoia, sino porque creer tantas cosas extrañas y pensar tan profundamente que están en los cierto les brinda un autoestima especial, ellos se creen realmente superiores al resto, son los únicos “despiertos” y son los que saben cosas que el resto no sabe. Este sentimiento de superioridad tan peligroso es una de las principales razones por lo que es tan difícil convencer a un conspiranoico que ha sido engañado como un idiota.

Además de la paranoia y el sentimiento de superioridad, la principal estrategia que usan los teóricos de falsas conspiraciones es abusarse de la ignorancia y la credulidad:
Las teorías conspirativas son siempre preferidas por las personas más ignorantes como modo de entender lo que está pasando sin tener que aprender ciencias o entender de política o economía. La conspiranoia no solo no necesita conocimientos previos, sino que los conocimientos previos son perjudiciales para la aceptación de las teorías de conspiración. Una persona que sabe física jamás llegaría a creerse que hay gente viviendo en el interior de la tierra que es ocultada por los gobiernos, ya que es físicamente imposible. De este modo los teóricos de la conspiración captan de adeptos siempre gente inculta de modo que sea más fácil inculcarle que todo el resto, excepto ellos mismos, están equivocados. Como historiador sociológico Holger Herwig encontró, estudiando explicaciones alemanas para el origen de la Primera Guerra Mundial, que «aquellos eventos que son más importantes son más difíciles de entender y atraen la mayor atención de inventores de mitos y charlatanes».
Una persona crédula que no maneja las herramientas del escepticismo es sumamente propensa a dejarse engañar por los teóricos de la conspiración, ya que no maneja ni la capacidad de pensar críticamente y poner en duda las afirmaciones o la conexión lógica de los hechos (los autores conspiranoicos suelen tergiversar datos históricos y añadirle información inventada para volver sus teorías creíbles y atractivas, de esta forma la mezcla datos reales y datos tergiversados con conclusiones falsas puede engañar fácilmente a los ingenuos), ni posee conocimientos de investigación crítica para dar con las fuentes de sus afirmaciones y juzgar las supuestas evidencias. Por lo general, una teoría de conspiración no utiliza fuentes, y en el caso de utilizarlas son fuentes que llevan directamente a otros teóricos de la conspiración volviendo la búsqueda un círculo vicioso que jamás sale del ambiente de la conspiranoia.

Otro de los problemas del método conspiranoico basado en la falta de evidencia y sustentada en la estética de la teoría (no tiene pruebas pero suena bien, es interesante y apasionante), es que como no hay ningún filtro racional que sirva para justificar coherente y realistamente las creencias, no hay forma de justificar el por que creemos solo algunas conspiraciones y no todas.Si no nos basamos en la evidencia para aceptar conspiraciones sino simplemente en que suenan bien, ¿Por qué no aceptamos todas las teorías conspiranoicas extremadamente carentes de evidencia pero con estética y coherencia interna? Si lo hacemos podríamos acumular tantas conspiraciones que llegaría un punto donde varias serias contradictorias entre sí.  Esto podría denominarse la paradoja del conspiranoico. Si uno cree en la conspiración de que hay una cura para el SIDA pero los laboratorios nos la ocultan, no puede creer a su vez que el SIDA no existe ¡y existen ambas teorías de conspiración! Para salir de esta contradicción una persona coherente buscaría cuál de las dos teorías posee más evidencia, pero solamente para no convivir con dicha incoherencia interna. Si tal persona aplica este principio característico de quien posee honestidad intelectual y escepticismo, debería rechazar toda teoría conspiranoica.
Acumular creencias irracionales e infundamentadas solo porque suenan bien y queremos creerlas nos lleva inevitablemente a tener millones de creencias contradictorias entre si y un completo caos mental que nos aleja más de la realidad cuanto más creencias tengamos.
Otra posible paradoja del conspiranoico es más simple: ¿Qué le garantiza a los conspiranoicos que no hay una conspiración para hacerles creer en conspiraciones idiotas?

Actualmente es común encontrar teorías conspiranoicas difundirse viralmente por internet en producciones alternativas de pseudodocumentales, por ejemplo el pseudodocumental “Zeitgeist: the movie”[2]. También abundan en Youtube otros videos de formato pseudodocumental un tanto más casero (con Loquendo y Movie Maker) sobre reptilianos, illuminatis, masones satánicos (que probablemente coman niños o algo por el estilo) etc., y pueden presentarse con títulos atrayentes como “La verdad que te ocultan” o “Lo que los gobiernos no quieren que sepas”. Estos pseudodocumentales usan evidentes técnicas de manipulación para sumirnos y que nos confiemos en todo lo que se dicen sin cuestionarlos. Las técnicas utilizadas generalmente consisten en mezclar imágenes impactantes y efectos especiales propios de las películas de ficción con música apocalíptica y preguntas retóricas apuntando a que cuestione la realidad. Luego se pasa a dar datos, una vez que el espectador haya caído en la credulidad y la confianza -fruto de la incertidumbre inducida- acaba por asimilar acríticamente todo lo que se le dice. Lo que contienen esos pseudodocumentales, acompañados de testimonios de gente simpatizante de las teorías de la conspiración o cortes de otros discursos, pueden ser desde tergiversaciones de la historia hasta verdades a medias y falacias que no encuentran la resistencia del individuo para ser asimiladas. La estrategia de la que más se abusan es el bombardeo de información y el sensacionalismo, la información se presenta tan rápida que no podemos analizarla, en cambio, las conclusiones son afirmadas miles de veces con gran énfasis, lo que las vuelve totalmente convincentes. Otra estrategia usada para darles demagogia a las teorías es que utilizar el discurso de la izquierda y la subversión para darle “un toque revolucionario”.  Si indagamos más al buscar información sobre los teóricos de la conspiración, nos damos cuenta de que son conferenciantes que viven de ello, vendiendo esas teorías como un simple producto y haciéndose ricos con libros llenos de mentiras. Para colmo, a ellos se les unen toda una pandilla de reaccionarios y conservadores que utilizan ese discurso pseudo-revolucionario y simplista para captar y confundir adeptos.


Toda la culpa la tienen ellos

Para los conspiranoicos toda la culpa del mundo siempre la tienen seres totalmente alejados de la sociedad como la conocemos. Un ejemplo de esto es creer que todo lo malo que pasa se debe a grupos como los “Masones” y los “Iluminati”. Esto un hecho extremadamente curioso. Todas las teorías conspiranoicas sobre iluminatis y masones están teñidas de un aparente tinte liberalista, pero veremos que de liberalistas no tienen realmente nada. Supuestamente estos grupos son judíos (más abajo profundizaré en el antisemitismo conspiranoico) que nos dominan, aunque no todos los conspiranoicos estén de acuerdo en que estos grupos sean exclusivamente de judíos, algunos dicen que son extraterrestres. Según ellos, ésta súper-elite de tiranos todopoderosos nos controlan a todos como un títere en un lugar muy alejado y desde las sombras, cosa que las pobres personas normales ni se enteran, a excepción de los iluminados conspiranoicos.
Muy curioso es que los Illuminatis no existen en la actualidad (o por lo menos no hay evidencia sólida), pero si existieron en el siglo XVII, conocidos como “Illuminatis” o “los Iluminados de Baviera”. Y no eran precisamente una elite de dictadores supersecretos, sino un grupo de ilustrados que se oponían a la superstición, los prejuicios, los abusos de poder, los abusos de la religión y la desigualdad entre los sexos. Los Illuminatis eran mucho más progresistas que los snobs pseudoprogres conspiranoicos que se oponen a ellos, aunque ya no existan.

iluminatis

Otro foco de paranoia conspiranoica son los ya casi inútiles masones. Los masones son una logia que nace, como la conocemos actualmente, en el siglo XVIII, aunque la historia de su construcción se remonta al siglo XV.  Se les ha inventado una historia falsa que los remonta hacia el antiguo Egipto, pero no es más que un mito, algo similar se ha hecho con el libro de esoterismo el Kybalion que algunos remontan hacia el antiguo Egipto cuando en realidad fue escrito en el siglo XIX. Los masones tuvieron su auge en el siglo XVIII durante el Iluminismo y la Revolución Francesa y durante el siglo XIX, pero hoy en día son una secta minoritaria y su poder es minúsculo. Para una muestra de su decadencia basta ver que cuando en el 2015 el gobierno kirchnerista en Argentina eliminó la ley 1.420 que garantizó la educación laica en el siglo XIX, los masones argentinos sacaron un comunicado[3] indignados por el hecho (la Ley había sido impulsada por el xenófobo prócer masón Sarmiento), y aun así el gobierno no hizo absolutamente nada.  La influencia de los masones esta exageradísima, y los que los satanizan en verdad no saben básicamente nada de ellos, si entraran a la masonería se llevarían una gran decepción. La masonería no es mucho más que una secta teísta (con excepciones, algunas son cristianas, otras siguen un tipo particular de teísmo –creen en un dios llamado “El Arquitecto”-, a otras no les interesa cosmovisión religiosa en particular, la masonería es heterogénea y depende de la logia) donde se juntan a estudiar un ocultismo rebuscado y leen ética tradicionalista (defienden los valores de la familia, la nación etc.), mientras dicen apoyar la igualdad y la libertad cuando gran parte de ellos no dejan entrar mujeres (vaya contradicción) y defienden un nacionalismo patético. La masonería no es mucho más que un grupo que opera bajo el sentimiento de pertenencia como lo hacen las religiones, las sectas y hasta los clubes de futbol. Los conspiranoicos que satanizan a la masonería no hacen otra cosa que, sin saberlo, seguirle el juego a lo que la iglesia católica, el islamismo y los grupos de ultraderecha quieren que crean, ya que los masones tienen una larga historia de tensiones con la iglesia, el islam y los gobiernos fascistas, como el del dictador español Francisco Franco (conocido enemigo de la masonería). Los masones aunque muy conservadores, son muchísimo más liberales que muchos de los que luchan contra ellos. Algo que deja bien en claro esto, es el hecho de que Agustín Barruel, el pionero en esto de denunciar “conspiraciones” “iluminatis” y “masónicas”, era un sacerdote jesuita que se oponía al iluminismo por representar todo lo contrario al conservadorismo que éste defendía. Barruel creía en una “conspiración de filósofos” y ateos. Esta es la base del conspiracionismo anti-iluminati, un exponente de la más retrógrada contrailustración religiosa.

Pero la irracionalidad conspiranoica va mucho más allá de echarle la culpa de todo a sectas terrestres. Entre los conspiranoicos es común creer que los humanos son en realidad controlados por una raza de reptiles intergalácticos. Si, así de absurdo. Esta maravillosa historia de ficción tiene de creador al charlatán con todas las letras Zecharia Sitchin, ufólogo  y escritor de ciencia ficción disfrazada de “historia alternativa”. Sitchin es conocido por brindar toda la teoría pseudocientífica que serviría de base para el nefasto programa “Alienígenas Ancestrales”[4], del patético canal History Channel. Estos extraterrestres inventados por Sitchins se conocen como “Anunnakis”, y según el no solo dominan el mundo, sino que son los creadores de la raza humana, y todo esto solo se sostiene sobre las conjeturas anticientíficas de Sitchins sobre la cultura sumeria. Me parece que no hace demasiada falta aclarar que sus disparates son objeto de burla de cualquier persona que sepa un mínimo de historia. La teoría de los Anunnakis no tiene ni pies ni cabeza, y además de eso, no es ninguna teoría inocente. El creer estas imbecilidades trae graves consecuencias, como demostré en otra sección de este artículo.

Judíos, judíos, judíos…  El antisemitismo conspiranoico

Algo importante a tener en cuenta es que mucha de las teorías conspiranoicas teñidas de “revolucionarias” son discursos que provienen de la derecha neonazi. Se caracterizan por mencionar a judíos o judeomasones como hegemónicos y perversos dominantes del mundo, que todo lo controlan y que tienen la culpa de todo por ser los seres más malvados del universo. Estas teorías suelen estar preñadas de un fuerte nacionalismo y están íntimamente relacionadas con la pseudociencia del negacionismo del Holocausto Nazi, del cual hablaré más abajo.  Siempre que una teoría conspirativa solo presente como responsables de TODOS los problemas a judíos, judíos y judíos (como hace David Icke, explicito negacionista del Holocausto Judío y conocido por defender el cuentito de los reptilianos) es porque proviene de sectores ultraconservadores antisemitas, no porque sean “progresistas” que buscan el bien común.

Uno de los principales “documentos” en los que se basan estos antisemitas conspiranoicos es el ultra-falso libro titulado Los Protocolos de los sabios de Sion. Esta obra habla de unas supuestas reuniones de “los sabios de Sion” en los que se describen conspiraciones judías cuyo plan es dominar el mundo. No es ninguna casualidad que haya sido el libro favorito de Hitler y que haya inspirado el nazismo. Su creación se atribuye a la Ojrana (la policía secreta del zar), y fue  publicado en 1902 en la Rusia Zarista con un claro objetivo: justificar los linchamientos y los ataques que estaban sufriendo los judíos e instaurar el miedo al comunismo. Desde hace tiempo se sabe que es innegablemente un plagio del libro francés titulado Dialogo en los infierno entre Maquiavelo y Montesquieu. Además del obvio plagio, el libro no posee ningún sentido racional, ya que acusa a los judíos controlar la masonería y el comunismo, a pesar de que el comunismo defienda el ateísmo y la anti-religión y la cosmovisión masónica no se acerca mucho a la cosmovisión judía. El libro claramente es una forma no solo de fomentar la xenofobia antisemita sino de justificar el miedo al “amenazante comunismo”.

Otro delirio ultraconservador de los conspiranoicos antisemitas que rebosa de inconsistencia y sinsentido es la afirmación sin ninguna base de que los grupos feministas y de LGBT son financiados por judíos -en alguna especie de plan maligno-. Es completamente absurdo pensar que los judíos, y más los ortodoxos que son sumamente conservadores -en lo sexual- y machistas, van a tener interés en difundir algo tan contrario a sus intereses culturales. En efecto, los judíos ortodoxos realmente no tienen ningún interés en promover grupos feministas o de activismo por la diversidad sexual. Incluso hace poco hubo un caso de un judío que se infiltro a apuñalar gente en una marcha del orgullo gay en Jerusalén (¿acaso quería asesinar a la gente de una marcha que el mismo organizo?). Este disparate conspiranoico es una simple táctica de la ultraderecha para provocar odio a los grupos que discrimina, tanto feministas, como LGBT y judíos, históricamente, los blancos de la ultraderecha.                                       

Conspiranoia y pseudociencia

Las teorías conspirativas están íntimamente relacionadas con las pseudociencias, básicamente se construyen con los mismos métodos y comparten los mismos espacios (blogs y revista de lo “misterioso y paranormal”).  Siendo que uno de los requisitos para crear una teoría de conspiración es que tenga una mínima apariencia de verosimilitud (aunque muchas no cumplen siquiera este requisito), los conspiranoicos suelen aferrarse a la pseudociencia, otro montón de teorías igual de falsas, dogmáticas y fantasiosas que recurren a artimañas similares para aparentar coherencia. Un ejemplo es el negacionismo del holocausto nazi, una teoría pseudocientífica de revisionismo histórico pro-nazi que intenta demostrar, contra toda solida evidencia histórica, que el holocausto nazi nunca pasó y que hay una conspiración judía en la historia que da éste por hecho. Sin lugar a dudas una de las más indignantes teorías de conspiración, ya que tiene como única finalidad la propaganda nazi y el antisemitismo. Es de las que más merece ser combatida junto con el también pseudocientífico negacionismo del cambio climático antropogénico, que pone en jaque nuestra supervivencia como especie, y la antivacunación, que con su torpeza anticiencia y su superstición infundamentada de que las vacunas causan autismo ya viene causando muchas muertes evitables.
El timo conspiranoico y pseudocientífico del negacionismo del calentamiento global tiene fuertes vinculaciones con los llamados “libertarios” o “libertarianos”, un colectivo que se considera de derecha y que rechaza la regulación de la economía por parte del Estado. Cuentan con su Partido Libertariano (o Libertario) y su ideología sigue a la Escuela de Chicago (las doctrinas de Friedman sobre la economía), la Escuela Austriaca de Economía y en los casos más extremos el “Anarcocapitalismo” de Rothbard (estos últimos se diferencian de la Escuela de Chicago en que son mucho más extremas y defienden la extinción total del Estado, y no que su papel se relegue únicamente a su función represiva, es decir, manteniendo los cuerpos policiales, de inteligencia, el ejército, el sistema judicial y las prisiones). Dicha ideología defiende la propiedad privada de los medios de producción, el individualismo y la no regularización del mercado y la economía. Según dicen la intervención de un gobierno en la economía la corrompe, pero no todos se ponen de acuerdo en hasta qué punto el Estado es o no necesario. El negacionismo del calentamiento global que sostienen muchos libertarios consiste en decir que los humanos no son responsables del cambio climático, o incluso que el cambio climático no existe[5]. Esto tiene un claro fin: confundir a las personas para permitirles a las corporaciones hacer lo que quieran sin necesidad de cumplir las normas e intervenciones que impone el Estado para prevenir el calentamiento global y la contaminación del medio ambiente. Esto es porque el libertarianismo (también llamado neoliberalismo) es en gran parte la ideología que sostienen los dueños de corporaciones y otros multimillonarios que todo lo que les interesa es no pagar impuestos y hacer con sus empresas lo que se les da la gana, aunque eso vaya contra el resto de la población, cosa que no les importa ya que su ideología exalta el individualismo y el no sentir compasión. No es de extrañar que la gran mayoría de los llamados libertarios sean de clase alta. Los grupos libertarios tienen cierto historial de financiar falsos “científicos” y divulgadores para que digan que “el calentamiento global no existe” o que “no hay evidencia de que sea causado por los seres humanos”. ¿Y toda la evidencia existente que afirma lo contrario? Bueno, según ellos es parte de la conspiración, lo que el “gran fraude científico quiere que creas”. Lo que buscan los negacionistas es que la gente crea que no existe, así cesan las manifestaciones y las leyes contra la deforestación, la explotación desmedida de recursos, la contaminación incontrolada producida por las empresas, etc. El calentamiento global existe, y es causado en gran parte por nosotros los humanos, el consenso científico no duda de ello.  El negacionismo del calentamiento global no es el único timo conspiranoicos usado por los libertarios, también recurren a todo tipo de historias que les sirvan para sostener su postura anti-impuestos, como buenos individualistas.

Otra teoría particularmente pseudocientífica y delirante es la de los “intraterrestres”, que vendrían a ser como seres extraterrestres, pero que viven dentro de la tierra (y sí, hay gente que cree esto). Esta fantasía se sostiene en la teoría pseudocientífica de que la tierra es hueca. Y claro, si los simples mortales no conspiranoicos ni nos enteramos de esto es porque los gobiernos en un complot mundial nos “lo ocultan”. Como deberíamos saber, estas historias, aunque atractivas, pasan por alto todo lo que sabemos de geofísica, pero bueno, a los amantes de lo misterioso, paranormal e incomprobable poco les importa la ciencia cuando se trata de defender historias absurdas.

Los conspiranoicos comparten con otros pseudocientíficos la absoluta negación de la evidencia, por ejemplo la conspiración que nos quiere hacer creer que la fluoración del agua causa daños, cuando en realidad evita que tengamos caries y toda la evidencia indica que la cantidad de flúor que se utiliza en el agua no causa absolutamente ningún tipo daño. La relación entre conspiranoia y pseudociencia es increíblemente estrecha, no solo los conspiranoicos recurren a la pseudociencia, sino que los pseudocientíficos se comportan como conspiranoicos. Siempre que a un pseudocientífico se le presenta evidencia este recurre a argumentos conspiranoicos del tipo “eso es lo que las farmacias quieren que creas”, “esos datos están manipulados por el todopoderoso gobierno”, etc. Ante la crítica, como buenos dogmáticos, siempre la paranoia reemplaza a los argumentos racionales.

Graves problemas de la conspiranoia

Los teóricos de falsas conspiraciones directamente nos mienten en la cara. La gran mayoría tergiversan los datos no  por error, sino para enlazar sus argumentos, para pretender demostrarlos, para que les creamos, para mentirnos. De todas formas, no hay que descartar la posibilidad de que algunos de los teóricos de falsas conspiraciones si se crean sus mentiras, y por medio de falacias no intencionales, sesgos y disonancias cognitivas intenten “revelarnos su verdad”. Lo cierto es que la conspiranoia es muy nociva, principalmente porque son mentiras que se difunden bajo la apariencia de revelaciones, y las mentiras nunca son buenas. Toda mentira trae consecuencias, en el caso de las falsas conspiraciones: vuelven a las personas cada vez más crédulas (si alguien empieza a creer que todo lo “oficial” o científico es manipulado, se cree fácilmente cualquier cosa que le diga cualquier blogger completamente ignorante y paranoico o algún charlatán de lo paranormal), distraen de los problemas reales, generan comportamientos de escándalo patéticos, hacen perder tiempo a personas luchando contra enemigos inexistentes, generan conductas peligrosas como llevar dietas insalubres o dejar de tomar medicamentos, vuelven a la gente miedosa y ultra paranoica, etc.

Muchas de las teorías de conspiración nos quieren hacer ver que el mundo está mal, de eso nadie duda: la política no es realmente democrática, muchas corporaciones en plan de solo aumentar ganancias ignoran el bienestar humano y medioambiental, la corrupción es la regla general, el medioambiente corre severo peligro, las riquezas cada vez están distribuidas de forma menos igualitaria, los animales se están extinguiendo masivamente y un largo etc. En fin, que muchas cosas del mundo estén mal, nadie lo duda, pero no por eso debemos dejarnos seducir por cualquier teoría que pretenda mostrarnos de manera exagerada, ficticia, simplista y superficial el qué y el porqué está mal, y lo que supuestamente debemos hacer para evitarlo. No necesitamos mentiras que nos digan que el mundo está mal, basta con las verdades.  La lucha por un mundo mejor se hace con verdades.

Un problema muy grave de la conspiranoia es que nos distrae de los problemas reales y sus causantes echándole la culpa a seres inalcanzables como a los “anunnakis” y a otros extraterrestres con los que nunca podremos luchar (ya que no existen), a gente super-secreta de la que nada se sabe, a poderes increíbles que nos manipulan, en fin, nos hace creer que siempre el problema está allá fuera, muy, muy lejos. Cuando en realidad el problema está muy cerca, somos nosotros, nosotros somos los que podemos influir en el mundo, pero la conspiranoia mantiene a la gente luchando en la nada, contra nadie, en lugar de pretender luchar contra las personas y los hechos reales detrás de todo esto, contra las leyes injustas, los comportamientos aberrantes de las corporaciones, los sectores políticos específicos, los problemas medioambientales, etc.  Hay un capítulo genial de South Park en el sus creadores se mofan de los conspiranoicos y el atentado del 11-s, en el sueltan una frase fantástica, decía algo así: “El gobierno quiere que la gente crea en conspiraciones para que estén convencidos de que ellos tienen el poder absoluto”. A los poderes que nos oprimen les encanta que les tengamos miedo y los estimemos en demasía, el conspiracionismo aporta a esto.
Es de considerable importancia luchar contra la conspiranoia, tratar de difundir el pensamiento crítico sobre todos aquellos que conozcamos y veamos que estén perdidos en la creencia en falsas conspiraciones. Las mentiras se combaten.
En fin, la conspiranoia no es más que una consecuencia de la falta del escepticismo de la gente, de no tener pensamiento crítico para analizar la información que se recibe, y mientras haya más facilidad de información y menos pensamiento crítico, la conspiranoia va a crecer.
Así que dejemos de echar culpas a seres ficticios, y hagámonos responsables del mundo que está en nuestras manos cambiar… el problema está acá, no allá afuera.

conspr

[1] http://circuloesceptico.com.ar/2013/04/el-engano-de-los-chemtrails

[2] Para ver una admirable refutación a Zeitgeist, ver “Zeitgeits Contrastado” en el blog de Natsufan y Chemazdamundi

[3] http://www.masoneria-argentina.org.ar/blog-gla/195-intentan-eliminar-la-educacion-laica

[4] Chris White se tomó el honorable trabajo de refutar las mentiras y estupideces de Alienígenas Ancestrales en una serie de documentales traducidas al español por el gran escéptico mexicano Javier Delgado, pueden encontrarlos en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=NZPkZIi8aso

[5] Para ver una refutación al negacionismo del CCA pueden leer los artículos del Circulo Escéptico Argentino: http://circuloesceptico.com.ar/2014/02/ciencia-basica-cambio-climatico-calentamiento-global http://circuloesceptico.com.ar/?s=los+libertarios+y  y http://circuloesceptico.com.ar/2014/02/libertarios-desinformacion-calentamiento-global

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13 comentarios en “Los conspiranoicos y su lucha contra los fantasmas

  1. Buenos días amigo Matias Suarez Holze y felicitaciones por este excelente y extenso artículo. Me pareció muy apropiada la definición “patético canal” a History Channel. Felicidades.

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  2. Vaya que tienen razòn, en una pàgina de “conspiraciones” de dudosa veracidad dice que hay mas homosexuales, lesbianas hoy en dia debido a la gran cantidad de hormonas que se le pone a las carnes, ademas de tener una fuerte postura homofobica y machista ya que tambien agrede a aquellas mujeres que por libre descisiòn no desean procrear con el argumento estúpido que el MK-ultra asi se los esta ordenando

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  3. En efecto, esos conspiracionistas de hoy dia(icke, anton parks,luis carlos campos y un largo etc) son unos charlatanes que se dedican a vender historias dignas de ciencia ficcion, sin pruebas ni nada a pobres ingenu@s que no piensan por ell@s mismas y se creen cualquier cosa fantasiosa que se dice por ahi.
    sin duda lo mas gracioso que he escuchado ultimamente es la teoria
    (defendida por anton parks)de que segun una raza de felinos alienigenas causo la extincion de
    los dinosaurios… lo triste es que hay personas que creen en esto y hasta le dan difusion. en fin. En lo que no coincido contigo es en el supuesto beneficio de los transgenicos y medicinas, Bien hablabdo de los ”OGM” existen estudios realizados por biologos, cientificos etc (que para nada son conspiranoicos) en los que advierten de sus riesgos(cancer, enfermedades gastrointestinales, muerte) y ejemplos sobran(puedo proporcionar enlaces) no dudo que los transgenicos hubieran podido hacer algo de provecho por la humanidad,lamentablemente quienes controlan la industria alimenticia tienen otros objtivos en mente. me hace mucha gracia ver como ese sitio en facebook al ke tienes de enlace ”yo si quiero transgenicos” menciona que los transgenicos han ayudado a los agricultures jajajaja, si, seguramente las familias de los agricultores que se han suicidado en Usa y la India debido a que no pueden pagar las altisimas cuotas por violacion patentes opinaran lo mismo no faltara algun idiota que los tache de ”conspiranoicos” las multinacionales son expertas en manipular estudios y estadisticas y no faltan los ingenuos que por tener una postura ”cientifica”caen en el fanatismo y salen a defender cualquier cosa que se de por ”verdadera (tu y un largo etc) con las medicionas lo mismo, no hace falta ni entrar en detalle.

    No te vendria mal informate un poco mas antes salir a defender los supuestos avances de la ciencia capitalista, ojo que no es la misma que la ciencia que busca ayudar a la humanidad…..

    PD. por cierto estuve viendo el circulo esceptico argentino y varios de sus miembros no se diferencian en mucho de cualquier fanatico religioso o conspiracionista( imponiendo sus supuesta verdades absolutas” y ridiculizando a quienes no piensan como ellos..

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      1. si, la tipica respuesta de aguien que no tiene argumentos, es normal, cada dia me sorprende que tan lavado tienes el cerebro jejeje, adelante…

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    1. Es facil acusar de charlatanes a gente que lleva años investigando y recopilando datos. Luego, hay gente como tu, que, en dos minutos, ya saben qué etiqueta colocarles.
      Te aconsejo que te leas las traducciones (hechas por varios ligüistas), de las miles de tablillas sumerias (robadas muchisimas, por los amigos americanos en su guerrrita de paz). Te aconsejo que te leas y veas videos de ex militares, cientificos, muchos presidentes americanos etc hablando sobre el nuevo orden mundial mediante el sistema bancario. Sobre los atentados de falsa bandera para empeza guerras, sobre el control mental.. etc etc QUE FACIL ES NEGAR Y DIFAMAR. Y sa<bes que?, que todos estamos en el mismo BARCO

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      1. A ver estúpido, a la bola de blogueros conspiranoicos les llamas “gente que lleva años investigando y recopilando datos”. Porfavor. Son gente que medio estudió un tema, entretejió y tergiversó datos y los publicaron como hechos irrefutables. Tienes idea de lo que esas conspiraciones estúpidas le han hecho a la historia? Por ejemplo, entra a alguna publicación sobre el Titanic y los únicos comentarios que hay son: “El Titanic nunca se hundió” “Lo cambiaron por el Olympic” “Lo hundieron para cobrar un suculento seguro” “Lo hundieron para matar a tres fulanos que se oponían a la reserva federal”, “Nunca nadie vio el iceberg, por que no existió”

        Todo eso porque un montón de ignorantes publicaron teorías ridículas sobre el tema. Las conspiraciones sólo le quitan importancia a las verdaderas investigaciones.

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  4. Le toca a los que se cren que son seres espirituales, Solo porque leyeron a eckhart tolle, y a muchos otros oradores charlatanes y a sectas que utilizan estos metos, usando la sabiduria de khrisnamurti, para forrarse de dinero y enganando a los ingenuos

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  5. Es fácil descalificar conspiraciones por falta de pruebas, porque los conspiradores tratan de no dejar pruebas, porque tratan de ser secretos, porque están conspirando!!
    Una conspiración pública dejaría de ser una conspiración, creo.
    El asunto es que existen algunas conspiraciones reales, que quedan ocultas por tantas conspiraciones absurdas, y creo que algunas de esas conspiraciones reales le dan vuelo a esas conspiraciones absurdas, y así esas conspiraciones reales se pierden entre tanta mugre.
    Pero de algunas hay evidencia real, como la de la Gran Banca, que manipulan todo en el mundo mediante el dinero, la prensa y el poder político.
    Algo de eso expongo aquí:
    https://oraxio.wordpress.com/2014/11/17/posdata-moneda-precios-y-fondos-buitres/

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