Mes: abril 2016

Encuentro con Ariel Rodríguez Bosio

carabosio

El pasado domingo 24 de abril (2016), en una feria magufa frente al planetario en CABA, conocí personalmente a Ariel Bosio, gurú de la micro-secta llamada Arcoíris Universal y –desgraciadamente- charlatán muy famoso en los círculos veganos de Argentina. Sobre éste personaje ya había escrito un artículo en el Círculo Escéptico Argentino, pero su hilarante personalidad de embaucador da material para varios artículos más, e incluso serían perfecta inspiración para algún personaje de sketches absurdos.

En dicha feria “vegana”, había todo tipo de pseudociencias, desde reiki hasta tarot.  Lamento mucho que el veganismo este tan sucio de estos timos que arruinan su imagen, cuando el movimiento en verdad nada tiene que ver con estos. Pero bueno, la experiencia fue divertida, aunque no pude apreciar todas las charlas (pude participar solo en dos).

En una teóricamente se hablaría de Saint Germain, un personaje del siglo XVIII popularizado por la estafadora  sectaria de Conny Mendez (escritora de libros que sirven de base para las sectas de “Metafísica” muy de moda en la actualidad) y conocido en el ocultismo por engañar a la nobleza diciendo que él era inmortal y que presenció la muerte de Jesucristo, entre otras mentiras obvias (también se dedicaba a vender pseudomedicina). La cuestión es que la charla nada tenía que ver con Saint Germain, ni siquiera se lo nombró. La mujer de la charla se limitó a hablar sobre que escuchaba voces, que no eran mentales, sino “ángeles”. Según ella estos ángeles nos siguen desde que nacemos, y si escuchamos “sus voces” nos guiarán hacia una vida mejor donde “podamos realizar nuestra divinidad”. La mujer reconoció poseer problemas psiquiátricos y comentó haber estado internada, hasta que “pudo entender que esas voces en realidad eran seres espirituales”. Bastante triste. Un excelente ejemplo del estado en el que están las personas que dan y participan en tales charlas. Una persona digna de compartir espacio con Bosio.
En un momento exclamó que “cosechamos lo que sembramos, no nos pasa nada que no merezcamos que nos pase”. A esto pregunté si aceptaba que según su lógica, los judíos muertos en el holocausto u otras víctimas de grandes masacres de la humanidad, habían “cosechado lo que sembraron”. Me respondió algo así como que “todos elegimos nuestro destino”, por lo que “los muertos en el holocausto seguro eligieron su destino para realizar un aprendizaje”. Le demostré que esto servía básicamente para justificar cualquier acto atroz, desde una violación hasta asesinatos en masa. Aceptó que nunca lo había pensado y que lo “iba a meditar”. Luego otra persona preguntó cómo diferenciar las voces de los ángeles de las mentales, cosa que la mujer no pudo responder más que aconsejando “meditar”.
Esta pobre mujer evidentemente sufría una esquizofrenia sin tratar, y nada mejor que esta debilidad para caer captada por las más absurdas supersticiones.

Volvamos a Bosio.

Antes de proseguir con la charla que presencié, es importante aclarar que a Bosio le vienen refutando varias charlas, y aun así, no se decide a estudiar y a decir cosas que fueran ciertas cuando las realiza. Por ejemplo, acá le refutan una charla:

http://veganismoracional.blogspot.com.ar/2015/11/ariel-rodriguez-bosio.html

Su charla a la que asistí, fue como siempre una avalancha de mentiras. La alcanzamos a grabar,  y se puede escuchar en este link :

http://ar.ivoox.com/es/bosio-segunda-charla-audios-mp3_rf_11289875_1.html

Pude intervenir en pocas ocasiones, ya que para la segunda pregunta me acusó de “molestarlo”. En la primera intervención refuté su afirmación de que en las verdulerías “se conseguían tomates transgénicos con genes de pescado”, algo que es completamente falso.  Cuando se lo dije respondió que le envié el dato.  Sí, Bosio, no tengo problema en enviarte evidencias por mensajes privados en redes sociales, de hecho lo haría si no me hubieses bloqueado como a todos los que te contradicen.
Luego de que Bosio se llenara la boca hablando de los beneficios de comer “orgánico” (cosa que no trae en realidad, ningún beneficio probado) pregunté por qué sí vivir como primitivos es tan bueno, nuestros antepasados no vivían más de 20 años. Esta pregunta respetuosa fue para él y para sus adeptos, “molesta”, y me enviaron a jugar con los niños.  Lo mejor es que ante esto, Bosio se puso a repetir convencidísimo mitos sobre el atentado a las Torres Gemelas (acá refutan los mitos repetidos por Bosio), como si tuviera algo que ver. Y no es raro, luego uno de sus adeptos, discutiendo sobre epistemología, se puso a hablar de que su vecino le regaló uvas; diagnosticarle TDA a esta gente es poco (y no, el TDA no es un mito).
Está de más decir que Bosio –como siempre- no dijo básicamente nada relevante que fuera cierto. Más bien se dedicó a publicitar el primitivismo, postura que refuto en este artículo, y a publicitarse a él mismo como modo de aumentar el culto a su personalidad.

En varias oportunidades Bosio citó estudios (vaya uno a saber si existentes o no, ya que no nombró el nombre de ninguno ni donde estaban publicados), y hasta a la OMS (para decir que “el mate es cancerígeno”, cuando ni siquiera es cierto, ya que para la OMS el mate está en categoría 2A que es: “probablemente cancerígeno”).  Sin embargo, cuando la ciencia y los estudios no estaban de su lado, como se lo mostré, acusó a los estudios de estar “influenciados” y dijo que para el director de la revista Lancet el “60% de los estudios eran influidos económicamente o de resultados irreplicables” (o sea falsos, digamos). Mi última intervención constó en decirle que citaba estudios a la vez de que desprestigiaba a los estudios en general ¿o es que todos los estudios que lo contradicen son “influidos” pero justo los que cita él no? ¿Cómo sabe que los estudios que él cita sí son válidos? Luego le recalqué que si acepta que la OMS es una entidad respetable (ya que la cita), debería saber que esta aprueba la seguridad de los transgénicos, cuando él expresa manifiestamente estar en contra de estos. Se hizo demasiado evidente que hace cherry picking descarado, si las instituciones y los estudios dicen lo que él quiere escuchar, son ciertos y confiables, si lo refutan, son falso e influidos. A esto me respondió básicamente que él cree lo que quiere, cosa que era evidente.
Bosio llegó al punto de ser tan cínicamente mentiroso (o voluptuosamente ignorante), que atribuyó a Samuel Hahnemann (el creador de la homeopatía) la creación de los estudios doble ciego. Esto no da más de absurdo, y más cuando todos los estudios doble ciego refutan la homeopatía. Incluso afirmó que la ciencia “oficial” “no puede demostrar que la homeopatía no funciona”, cosa que es negacionismo descarado ya que toda la evidencia científica de calidad demuestra a la homeopatía como un fraude (acá hay un análisis sistemático de muchos análisis sistemáticos que demuestran la inutilidad de la homeopatía). Y hablando de negacionismo, alguien le pidió al final de la charla que explique sus explicitas posturas negacionistas del Holocausto, y sus teorías de que los Minions (si, los de las películas infantiles) son herramientas del Nuevo Orden Mundial, pero Bosio decidió ignorarlo y esquivar el tema.
Una vez más se demuestra, que Bosio es un charlatán sin ningún tipo de escrúpulos.

 

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Sobre dormir en los laureles del progreso

         En el momento que escribo esto me veo afligido por varios hechos políticos actuales. Principalmente, por el crecimiento del islamismo radical (DAESH), el triunfo de la derecha neoliberal en Argentina, el posible triunfo del ultraderechista Donald Trump en Estados Unidos, el crecimiento del antisemitismo -y otros tipos de xenofobia- y el accionar de grupos neonazis en varias partes del mundo, entre otros infortunios contemporáneos. Estos me hicieron reflexionar sobre el progreso, y me inspiraron ideas que quiero plasmar para dedicárselas, humildemente, a los jóvenes de mi generación.
En conclusión las podrías resumir del siguiente modo: 1) No crean que en todo lo que va de la historia de la humanidad no existió ningún tipo de progreso, o que el progreso fue leve: nunca dejemos de estudiar historia para advertirlo. 2) No crean que todo lo progresado da igual y es en vano. 3) No crean que aún no puede progresarse más,  y principalmente 4) no crean que lo progresado va a durar para siempre porque sí, no caigan en engaños historicistas de que retroceder es imposible, y que la humanidad naturalmente siempre buscará el progreso, esto es engañoso.
Creo evidente de que la mayoría de los jóvenes de mi edad advierten que vivimos una época curiosa y decisiva. Pero no creo que todos puedan advertirlo en profundidad ni entenderla del todo. Yo no, al menos. Vivimos en una época de grandes progresos que conviven con amenazas de grandes retrocesos, donde gran parte del progreso se ve amenazado. Son tiempos donde se aprobó el matrimonio igualitario en muchos países del mundo (como Colombia y Estados Unidos), a la vez que el pensamiento más bárbaro y primitivo del islamismo radical avanza a pasos agigantados, masacrando homosexuales arrojándolos desde edificios. Tiempos donde el amor libre es casi la regla, donde los homosexuales pueden caminar de la mano (cosa ilegal en otros tiempos no lejanos), donde la religión católica no tiene ni un tercio del poder que tuvo en otros momentos (momentos en que posiblemente ardería en la hoguera de haber nacido allí), donde se intenta tomar consciencia sobre el sexismo antes invisible para la gran mayoría, donde uno es libre de ser ateo casi sin prejuicios, donde el racismo pasó de moda y constituye en su manifestación, un delito, donde el Internet nos brinda una libertad de expresión y de acceso a la información nunca antes pensada, etc. A su vez, convivimos con sectas cada vez más multitudinarias (como la secta de la Iglesia Universal o la Cienciología), con peligros graves en torno al calentamiento global y organizaciones que lo niegan, con tensiones bélicas, con el resurgir de la xenofobia, del odio irracional, del pensamiento conspiranoico antisemita (que antaño justificó los linchamientos a judíos en la Rusia zarista con la publicación del falso libro de los Protocolos de los Sabios de Sion –hoy de moda nuevamente- y abrió paso al nazismo), con tendencias retrogradas anticientíficas y neoluditas (como el movimiento antitransgénico y antivacunas), etc.
Una de las principales razones, creo, por las cuales se puede dar pie al avance de un pensamiento retrograda que barra con todo lo progresado es el dormirse sobre los laureles del progreso. Esto es, creer que nada puede arrebatar lo alcanzado. Que todo progreso social llegó para quedarse. Que tanto el holocausto, como el apartheid, la criminalización de la homosexualidad, las dictaduras militares, las guerras mundiales, el fascismo, la inquisición, las amenazas de guerras atómicas, etc. son cosas que quedaron sepultadas para siempre en la historia, a las cuales es imposible volver.  Esto es falso. Destruir todo el progreso es más fácil que alcanzarlo y mantenerlo, eso hay que tenerlo bien en claro. No hay ninguna razón para pensar que todo lo nombrado, o cosas aún peores inéditas en la historia, sean imposibles de implantarse en algún futuro cercano. Algo que deja en claro la historia, es su impredecibilidad, su movimiento pendular, y su tendencia a mostrar lo bajo que puede caer el humano cuando quiere.
Lo único que creo que pueda salvarnos de nosotros mismos, de las amenazas al progreso humanístico alcanzado -progreso de fraternidad, de internacionalismo, de tolerancia a la diversidad sexual, de la búsqueda de la verdad, la igualdad y la libertad- es considerar al progreso como la más bella de las esculturas posada en un parque público; algo que todos podemos y debemos disfrutar pero algo susceptible de ser robado y ultrajado. Debemos cuidar con firmeza incorruptible los logros de una sociedad que busca basarse en el humanismo secular. Los logros no llegaron para quedarse sin que los cuidemos.
Es importante sobre todo entender que los que buscan arrebatarlo no son grupos secretos de entes malignos con poderes absolutos escondidos en las tinieblas, ni nada parecido a los que nos quieren hacer creer los entusiastas de la fe en las teorías de conspiración. El peligro para el progreso viene de nosotros mismos, del individuo común, de cuando tememos a la libertad, de cuando nos molesta la igualdad, de cuando la irracionalidad vence a la razón, y anulamos nuestro pensamiento crítico dejándonos poseer por las pasiones más primtivas de chauvinismo nacionalista y de ciego fanatismo en líderes políticos o religiosos. Solemos creer ingenuamente que siempre el mal llega de pronto impuesto por un muy pequeño número de personas malvadas que someten a las bienhechoras mayorías contra su voluntad. Esto no es así.  Ni la caza de brujas, ni el fascismo, ni las dictaduras argentinas ni otros de los periodos más oscuros de la humanidad hubieran tenido lugar sin un gran grupo de gente común sumisa que las aplaudieran y les diera lugar, por poco con los brazos abiertos. La indiferencia, la susceptibilidad al engaño y la sumisión, parecen inocentes, pero son algunos de los peores males de una sociedad. Y son las principales grietas por las que penetran los fascistas y otros derechistas, acérrimos enemigos del progreso.  Si Estados Unidos cae tan bajo como para elegir a Trump como su presidente, no es culpa de un grupo de seres secretos que buscan el mal para una inocente humanidad, sino de la estupidez del norteamericano promedio que lo permite.
Los males que tiene una sociedad son los males que en general se merece, que la misma se buscó o permitió. No hay que permitir que una sociedad se autoflagele. Conocemos bien las consecuencias a lo que lleva esto, las lecciones que dan los autoflagelos ni siquiera dan garantía de que estos no vuelvan a repetirse (tenemos el caso de Argentina y su entusiasmo por volver al neoliberalismo que lo dejo en crisis poco años atrás).
Apuntar al progreso y mantenerlo es una tarea ardua que deberá ser sometida a grandes dificultades, dificultades que creo,  mi generación -o la siguiente- deberá afrontar muy duramente. El progreso no es una necesidad histórica inevitable (como creía ingenuamente Hegel), es fruto de intensas luchas intelectuales, como de sudor, lágrimas y sangre. Y así como lograrlas cuesta, perderlas una vez conseguidas puede no costar nada más que un voto, indiferencia y sumisión. No dejemos que pase.

 

Un encuentro con Patricio Eleisegui, autor de Envenenados

Articulo escrito junto a Juan Drewjn de Veganismo Racional.

Patricio Eleisegui  es un escritor y periodista argentino mayormente conocido por su libro Envenenados publicado en enero del año 2014. Dicho libro es un manifiesto “periodístico” contra la biotecnología transgénica y contra los agroquímicos, especialmente el satanizado glifosato. Si bien no dudo de que sus intenciones sean buenas, dicho libro rebosa de errores y exageraciones amarillistas. Aclaro desde ya, que en este artículo no buscamos refutar el libro. Gran parte de los mitos repetidos por Eleisegui ya están refutados en éste artículo de éste mismo blog.

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Como detalle: en la tapa del libro figura Fabian Tomasi, me interesa extenderme un poco sobre este caso. Se presenta como victima de los agroquímicos, especialmente, claro, del glifosato. Tomasi sufre de polineuropatía tóxica severa, agravada por una diabetes pre-existente. Actualmente es un conocido activista contra los “agrotóxicos”.
Algo importante a tener en cuenta con el caso Tomasi es que la culpa no es del glifosato. Para empezar, Tomasi no manipulaba solo glifosato, que es un herbicida que bien utilizado es inocuo, sino también otros agroquímicos como endosulfán, cipermetrina y gramaxone, como el mismo reconoce. El endosulfán es altamente tóxico (posee una toxicidad similar al paraquat, uno de los agro-productos más tóxicos) y está prohibido en más de 50 países (en Argentina se prohibió en el 2013). No solo eso, los descuidos en la manipulación de estos productos por parte de Tomasi eran ridículos.  El mismo cuenta en una entrevista que se ponía debajo de las fumigaciones porque la lluvia de agroquímicos “lo refrescaba”. Sí hasta con el glifosato que es seguro hay que tomar precauciones, ni pensar ponerse sin remera debajo de un cóctel de agroquímicos donde muchos de ellos sí son tóxicos. El caso Tomasi sirve para encabezar una lucha contra la inconsciencia en el uso de agroquimicos, la falta de precauciones, la falta de responsabilidad de los patrones y el uso de agroquimicos verdaderamente tóxicos, pero en estos no se incluye el glifosato, sí el endosulfán y el paraquat (y no, el “malvado Monsanto” no produce estos últimos productos).

Volviendo al tema de Eleseigui.
Tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Patricio en una charla titulada “Genocidio animal, humano y ambiental” que dio junto a Carlos Wimmer, Juan Pablo Zvinys y Claudia Toledo en el espacio cultural Fractal, en diciembre del 2015. Sinceramente la compañía que le hacían sus panelistas no favorecía a su seriedad. A excepción de Juan Zvinys, con el que no quiero ser tan duro, Carlos Wimmer y Claudia Toledo son auténticos charlatanes a niveles patológicos. Wimmer ya posee varias refutaciones a sus charlas (1) (2). Es un personaje completamente impresentable al que no quiero dar una introducción para no abundar en insultos. Claudia Toledo lo mismo. En la charla acusó de “genocidas” a los que se atrevieran a comer una manzana que haya sido fumigada (o sea, cualquier manzana que adquirimos en una verdulería), entre otras estupideces. También llegó a decir que desde que “cambio su alimentación” “ya no sentía más frió ni calor”. Pero cuando se le preguntó si en el Polo Norte no tendría frió ni en el desierto calor, movió el arco y dijo “no, no, lo que quise decir es que ya no me resfrió” (?). En un momento llegó a decir que: “si quieren  que terminen las guerras hay que dejar de comer soja, trigo y carne” (?). Evidentemente esta mujer tiene un problema.

La charla completa está aquí.

http://ar.ivoox.com/es/genocidio-animal-humano-ambiental-audios-mp3_rf_9818764_1.html

A excepción de la de Wimmer, que se negó a dejar que graben su charla, ya que sabía que refutaban todas sus charlas en un blog. De todas formas, llegue a tomar apuntes y acá esta la charla de Wimmer refutada. De igual modo, acá esta la charla de Zvys refutada. Por ahora, no transcribimos ni refutamos la charla de Claudia, pero la verdad que seria difícil, no por la complejidad de lo que decía, sino por ser una ametralladora de idioteces y mentiras (pueden escuchar en el audio del link puesto arriba, y comprobarlo por ustedes mismos). Y como se habrán dado cuenta, este post tiene la finalidad de contrastar la charla de Patricio Eleisegui, que no queda atrás en errores.
Dentro de la misma charla hubo cierto debate en vivo, pero muchísimas afirmaciones quedaron impunes, revertiremos eso. Con esto no estoy afirmando que todo el libro de Patricio esté mal, pero esto dará una idea de como se maneja con la (des)información.

Charla de Patricio Eleisegui contrastada:

(A continuación estarán las transcripciones aproximadas con el minuto en el que se encuentran en el audio puesto anteriormente. Las afirmaciones que fueron cuestionadas en vivo no estarán todas transcritas.).

33:35- P.E:‘La producción de la soja impactó en el empleo ya que demanda muy poca mano de obra’ ‘Básicamente se siembra el transgénico, se fumiga y se cosecha’ ‘con una sola persona se puede hacer hasta 1.000 hectáreas con el equipamiento actual’ ‘Por ende esto baja los costos y es aprovechado por los mismos sojeros’ ‘Eso hace que mucha gente se vaya a vivir a la ciudad desde el campo y se generan villas’

Esto no es un problema de la soja o los transgénico en sí, sino un cuestión social inevitable inherente a los avances tecnológicos. El planteo de Patricio es el mismo que el de los luditas, que durante el siglo XIX protestaban contra los avances tecnológicos que les quitaban empleo. Criticar la mejora de la producción, en cuanto a rendimiento y reducción de mano de obra es totalmente insostenible. La tecnología siempre barrerá con los empleos, por ejemplo, si quisiéramos crear empleos de carteros deberíamos criticar a gmail o a hotmail por quitar trabajo, lo cual es ridículo. En todo caso el Estado debería hacerse cargo de construir empleos útiles para los ex-trabajadores del campo desocupados.

37:00- P.E:‘ ‘Si se fumiga con algún insecticida (por el algodón transgénico el cual usa más insecticidas) a una embarazada el niño probablemente tenga retraso mental’ ‘En cambio si se fumiga con glifosato el niño puede presentar malformaciones’

Todo esto es falso. En realidad el bt cotton (algodón transgénico resistente a varios insectos) lo que hace es crear su propio ‘insecticida biológico’, por lo que se reduce el uso de insecticidas utilizados. En India por ejemplo para tener el mismo efecto que el algodón transgénico hay que utilizar 3 veces más insecticidas en el algodón convencional.
Fuentes: (Qaim, M., & Zilberman, D. (2003). Yield effects of genetically modified crops in developing countries. Science (New York, N.Y.), 299(5608), 900–902. http://doi.org/10.1126/science.1080609), (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11729093) ( Lu, Y., Wu, K., Jiang, Y., Guo, Y., & Desneux, N. (2012). Widespread adoption of Bt cotton and insecticide decrease promotes biocontrol services. Nature, 487(7407), 362–365. http://doi.org/10.1038/nature11153).

Tampoco hay evidencias de que el glifosato cause malformaciones en niños si se utiliza durante el embarazo (por favor, que nadie mencione el ultra-refutado estudio Carrasco, que para colmo es en ranas). Este estudio del CONICET concluye que “los estudios epidemiológicos revisados no demuestran correlación entre exposición al herbicida e incidencia en el cáncer, efectos adversos sobre la gestación, o déficit de atención o hiperactividad en niños”. Sobre la afirmación del retraso mental, no aclara que insecticidas, habla como si todos fueran iguales, típico de la ignorancia sobre agroquímicos.

39:15- P.E: ‘Con este trabajo pude tener mucho contacto con científicos’

Aunque lastimosamente no utilizó ningún método científico para corroborar lo que dice o lo que escribe.

39:25- P.E: ‘…Problemas de las fumigaciones no solo en el campo sino que hoy lo tenemos en todos lados, ustedes habrán visto hace unos meses las noticias de las toallitas femeninas, en los tampones, en los hisopos, todo lo que lleve algodón industrial está contaminado con este herbicida’ ‘Es un herbicida que este año se declaro cancerígeno’

Primero que nada no se declaró cancerígeno, sino que es probablemente cancerígeno (como el mate caliente y ser peluquero, según el mismo informe) y parece ser que esa clasificación es un poco errada por falta de evidencia en contra del glifosato. Éste estudio epidemiológico por ejemplo, es una review que concluye la seguridad del glifosato. Y más arriba, en el citado estudio del CONICET se concluye que no es cancerígeno.

Segundo, las cantidades encontradas en las toallitas y tampones, son mínimas comparadas a las que puede resistir el humano (recordemos que el glifosato es más inocuo que la cafeína). El resto no degradado del glifosato en las toallitas es insignificante. Hagamos los cálculos:
Gasa promedio: 23 gramos por metro cuadrado. En un kilogramo, el glifosato encontrado en algodón es de 0,000017 gramos (17 micro-gramos). Glifosato en 1 metro cuadrado de gasa: 0,000391 gramos. El NOAEL (la dosis por encima de la cual aparecen los efectos adversos) del glifosato es de 0.15 g/Kg de peso (la de toxicidad maternal). (http://www.fao.org/docrep/w8141e/w8141e0u.htm)
Para que un adulto de 60 kg tenga afectos adversos se necesitan aproximadamente 9 gramos de glifosato. O sea, ingerir 23017 m2 de gasa.

41:40- P.E: ‘Uno cree que el glifosato se va degradando pero en realidad 9 de 10 muestras había una contaminación muy grande’

El glifosato se degrada a tal concentraciones que no provoca daños. 17 microgramos no parece ser una contaminación muy grande.

42:03- Escéptico: ‘¿Qué opina sobre de la escasa literatura científica  acerca de la vinculación del glifosato con el cáncer?’

42:13- P.E: ‘Argentina tiene más uso de herbicidas mientras que por ejemplo Brasil tiene más uso de fungicidas, 3 familias(herbicidas, fungicidas y pesticidas) de productos son fabricadas en el mundo por 6 empresas mayormente. Cada vez que hay una aprobación de un producto en por ejemplo Estados Unidos, Argentina tiende a imitar a todo lo que hace Estados Unidos en términos regulatorios, o sea que si Estados Unidos da por avalado algún químico, Argentina entiende que ya está avalado y por eso nosotros tenemos que replicar esa documentación. El inconveniente es que tienen un nivel estas empresas de investigación con un nivel de presupuesto para hacerlas que rara vez puede ser imitado por otros inclusive por los Estados, generalmente lo que ocurre para probar un químico como en el caso del glifosato las pruebas son muy caras y por eso generalmente solo las empresas que tienen la capacidad de desarrollarlo pueden hacerlo. En Argentina el glifosato se aprobó con la documentación que aportó  Monsanto al igual que la semilla porque Argentina no tiene la capacidad financiera ni científica (en ese momento) para decir esto realmente nos va a producir cáncer o no’.

Esto suena a la conspiración de la farmafia o big pharma, la cual profesa que las grandes empresas controlan todos los estudios, lo cual es falso. Por ejemplo acá tenemos un proyecto sobre toxicología creado a a partir de universidades públicas de EEUU (como la de Michigan o la de Oregon) que concluyen que el glifosato es inocuo. También tenemos varias organizaciones independientes que muestran la seguridad del glifosato. Además, es falso que hacer estos estudios sea especialmente caro, caros son hacer estudios con colisionadores de partículas, no con glifosato.

Cualquier documentación que se aporte sobre el tema puede ser criticada y falsada haciendo nuevos estudios. Sin embargo por alguna razón no aparecen esos estudios que contradicen la evidencia, y cuando aparecen da la casualidad de que tienen errores de metodología.

44:09- P.E: ‘Cuando hay una discusión acerca de los argumentos científicos sobre estos químicos a favor y en contra, vos tenés una pila así (grande) de estudios que han hechos las mismas empresas que tienen un capital financiero notable contra una pila así (muy chica) que hacen los científicos independientes con poco presupuesto como los de La Plata con el algodón’.

El estudio de La Plata no muestra que el glifosato sea peligroso, solo muestra una contaminación que no implica nada. Tenemos organizaciones como la ‘Canadian Pest Management Regulatory Agency’, ‘U.S. Environmental Protection Agency’, ‘Australian Pesticides and Veterinary Medicines Authority’ y otras que concluyen que el glifosato es seguro.

44:35- P.E: ‘Monsanto tiene por ahí 5 mil millones de dolares solamente destinados para investigación anual. Argentina en términos reales terminó la gestión kirchenirsta con poco más de 15 mil millones de dolares en reserva. Tiene casi la misma capacidad que un Estado, no hay posibilidades de contrarestar eso. También con los medios las empresas ponen plata y los pocos estudios que hay vos no te enteras’.

Primero que nada, que un estudio sea financiado por Monsanto no implica que esté estudio sea necesariamente falso. Por otro lado los estudios son evaluados por organismos estatales. Pensar que Monsanto es tan grande que puede manejar todo es totalmente ridículo, es como si yo dijera que el café en realidad causa autismo y Starbucks lo oculta (Starbucks es más grande que Monsanto). Básicamente es un argumento conspiranoico.
En el articulo titulado El error de cuando tu único argumento es Monsanto, refutan por completo el mito repetido aquí por Eleisegui.

45:36- Escéptico 2: ‘No se como será en el caso del glifosato con los estudios pero los estudios que prueban la seguridad de los transgénicos por ejemplo, la mayoría incluyendo meta-análisis de más de 1000 estudios son de científicos independientes, de ong u organismos estatales’.

46:04- P.E: ‘En el caso de Argentina ninguno de los 34 ***(eventos creo que dice) fue evaluado por Argentina, se hizo con la documentación que aportaron las mismas empresas crearon una cámara que se llama CONABIA en donde también hay científicos argentinos pero que es controlada prácticamente solo por representantes de estas empresas. Yo cuando hice mi primer trabajo de investigación la única documentación que se aportó para aprobar la soja transgénica fueron solamente emitidos por Monsanto, Argentina no hizo una sola prueba.’

No hace falta que las pruebas sean hechas en Argentina para ser válidas, esto claramente es un ad hominem. Se debe criticar a los estudios no a quienes los hacen. De todos modos alentamos que se realice investigaciones independientes en Argentina sobre estos temas, que de hecho, se hacen. Por ejemplo, acá se citan trabajos de campo realizados por autoridades nacionales y revisado por institutos estatales para la nueva papa transgénica nacional.

47:15- Claudia E. Toledo (la otra panelista): ‘El tema tal vez es la cantidad de tiempo, yo por ejemplo hago una investigación del glifosato de una rata en 3 meses no pasa nada, pero ese mismo ratón a 1 año empieza a tener tumores, tal vez el tema va por ahí no sabemos a largo plazo’.

Esto es un escape fácil para cualquier tipo de seguridad, se podría decir lo mismo de los celulares ‘los smartphones van a matar a toda la población pero recién en 50 años, por eso hasta ahora no hay pruebas de lo mismo’. Siendo que el glifosato no se acumula y es poco tóxico no tenemos por qué creer que en 90 años vamos a tener problemas. Además de que no hay estudios serios sobre los problemas del glifosato en Argentina y ya llevamos más de 10 año utilizándolo. Tampoco hay estudios que muestren que un ratón en un año desarrolla tumores ni por transgénicos ni por glifosato. 

47:53- P.E: ‘Se fijan ciertos parámetros para las investigaciones, en el caso del glifosato es uno de los casos de defraudación más grande que tuvo la industria química en EEUU, en el cual 2 de los laboratorios que se encargaron de hacer las pruebas de inocuidad que permite que la EPA apruebe los productos, no solo falsearon los datos del glifosato sino casi de 1000 productos más que están aprobados aunque haya habido una complicación con los resultados. En el caso del maíz (transgénico utilizado por Seralini), las empresas usaron un parámetro de 3 meses. Ellos alimentan a los ratones por 3 meses teniendo la certeza de que no va a suceder nada (ya que saben que en esos 3 meses no hay consecuencias), lo que hizo Seralini fue expandir el tiempo a 180 días y no 90.’

Se rehicieron los estudios que se falsificaron: http://www.nytimes.com/1991/03/02/us/us-seeks-to-learn-if-tests-on-pesticides-were-falsified.html

http://www.monsanto.com/products/documents/glyphosate-background-materials/ibt_craven_bkg.pdf

Los fraudes están mal y es una desgracia que pasen, pero hoy en día la seguridad del glifosato está demostrada. También de los transgénicos.

“Lo que hizo Seralini fue expandir el tiempo a 180 días”… Lo que hizo realmente Seralini fue un estudio mal hecho y punto.  

Una review de 12 estudios de más de 90 días y hasta estudios de 2 años mostró que el maíz transgénico es igual de seguro que el convencional y posee los mismos nutrientes: (Snell, C., Bernheim, A., Bergé, J. B., Kuntz, M., Pascal, G., Paris, A., & Ricroch, A. E. (2012). Assessment of the health impact of GM plant diets in long-term and multigenerational animal feeding trials: A literature review. Food and Chemical Toxicology. http://doi.org/10.1016/j.fct.2011.11.048).

50:08- Escéptico 2: ‘El estudio de Seralini fue retirado de la journal donde se publicó porque utilizó ratas con más de 80% de probabilidad de desarrollar tumores espontáneos’.

50:20- P.E: ‘¿Cuál es el otro punto que vos no estás diciendo? que después se comprobó porque se republicó el año pasado, uno de los integrantes del consejo editorial de la revista que fue el que presionó para que se de de baja ese estudio, trabaja para Monsanto’

Se republicó en otra revista llamada ‘Environmental Sciences Europe’. Sin embargo sigue estando refutado por muchas organizaciones

Seralini siempre estuvo relacionado con las pseudociencias, fue consultor de una farmacéutica homeopática: http://files.vkk.me/text/c762d82e4180817b96259041cc71742df293c391.pdf

El paper fue desacreditado por: ‘The german federal institute for risk assesment’, ‘The vlaams instituut voor biotechnologie’, ‘the technical university of denmark’ ‘food standars australia new zealand’, ‘the brazilian national technical commision on biosafety’ y la EFSA entre otras.

(http://www.vib.be/en/news/Pages/VIB-concludes-that-Seralini-study-is-not-substantiated-.aspx) (http://www.efsa.europa.eu/en/press/news/121128)

(http://www.foodstandards.gov.au/consumer/gmfood/seralini/pages/default.aspx)

(http://www.forbes.com/sites/jonentine/2013/11/29/notorious-seralini-gmo-cancer-rat-study-retracted-ugly-legal-battle-looms/#1b8fa16e51ad)

Sobre esto: “uno de los integrantes del consejo editorial de la revista que fue el que presionó para que se de de baja ese estudio, trabaja para Monsanto’”. Es falso
Se suele acusar a Richard Goodman por ser empleado de Monsanto de haber influenciado en la retirada del paper de seralini, sin embargo el que tomó la decisión fue A. Wallace Hayes. Hayes respondió a las críticas diciendo que en el momento que Séralini pidió que Goodman no influya en la retractación del paper, lo apartó y fue él quien tomo la decisión.

https://www.elsevier.com/about/press-releases/research-and-journals/food-and-chemical-toxicology-editor-in-chief,-a.-wallace-hayes,-publishes-response-to-letters-to-the-editors

51:00- Otra persona: ‘El caso de Monte Maíz las conclusiones a las que se arriba no surgen de conclusiones de falsa causa, no es que ‘a ver como se triplicó el caso de cáncer, ah, es porque están fumigando con glifosato’ NO, hay estadísticas e investigaciones y datos significativos que llevan a concluir las causas..”

Lástima que en ningún momento habla sobre esas supuestas estadísticas, además que el caso de Monte Maíz se hizo a partir de encuestas (una pésima metodología), y no está avalado por la Facultad de Medicina de Córdoba. 

52:30- P.E: ‘Los europeos alimentan al ganado con la soja transgénica, se usa mucho como forraje, entonces en un momento las crías de los chanchos nacían con malformaciones y no encontraron la vuelta y se pusieron a ver la alimentación y era soja transgénica’

Esto puede tener muchas causas. Para validar la hipótesis hay que utilizar tanto soja transgénica como convencional en un número significante de chanchos y en las mismas condiciones. No cita ningún estudio, no podemos saber bien como es el caso.

54:40- P.E debate con escéptico 2 sobre los beneficios de los transgénicos.

58:25- P.E: ‘Ninguna empresa te puede asegurar que no va a pasar nada en 20 años’

Tampoco se puede asegurar que va a pasar “algo”. El argumento es una falacia ad futurum bastante paranoica. Del mismo modo se puede decir que ninguna empresa puede asegurar que en 50 años no nos vayamos a quedar ciegos por los televisores LCD. No hay razones para pensar que esto es posible, lo mismo con los transgénicos.

Para leer más: “¿Es racional el movimiento anti-transgénicos?”