Autor: Matias Suarez Holze

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Manuela Castañeira y la estrategia política del victimismo panmachista

Lo que veremos a continuación es un afiche apócrifo anónimo que parodia el afiche de Manuela Castañeira del partido político de izquierda Nuevo Más, hecho por lo que se sabe simplemente como chiste:
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Manuela es precandidata a diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires,  y este es su verdadero afiche publicitario:

Resultado de imagen para Manuela Castañeira candidata

Ante este chiste, el Nuevo Más publicó el siguiente comunicado:

(27/7/17) COMUNICADO DE PRENSA

En horas de la mañana apareció por redes sociales de manera simultánea en todo el país un afiche apócrifo de provocación machista y misógina contra nuestra compañera Manuela Castañeira. Está campaña sistemática lanzada simultáneamente en todo el país busca atacar el honor y el compromiso militante intransigente de nuestra compañera con las causas de las mujeres, los trabajadores y la juventud. Es de público conocimiento que Manuela Castañeira es una importante referente de la izquierda y una de las principales figuras del movimiento de mujeres en Argentina, de la lucha por Ni Una Menos, y que con esta provocación se intenta atacar a todas las mujeres por su condición de tales. El Nuevo Mas y Las Rojas llamamos a hacer público de todas las formas posibles el repudio activo a estos graves ataques contra nuestra compañera.

 Comité Ejecutivo del Nuevo Mas, Agrupación de mujeres Las Rojas Miércoles 27 de julio, 13.30hs

https://www.mas.org.ar/?p=13298

Las negritas son mías.

La página oficial de Manuela reaccionó diciendo básicamente lo mismo:

Sin título

Luego, publicaron la siguiente entrevista:

Este es su propio resumen: “Hubo una campaña viral, sistemática, contra el Nuevo Mas, Las Rojas y mi persona, tomando un afiche nuestro de forma apócrifa con contenido machista. Una verdadera provocación porque lo que busca es que a aquellas mujeres que nos plantamos por nuestros derechos no nos tomen como personas sino como objetos. Y quiero decir que no existe tal cosa como ´chiste machista´, no hay chiste, es sólo machista. Repudiemos este ataque de odio hacia las mujeres.” 

Luego de lo resumido, pasa a comparar el chiste con “las campañas de burla de los nazis hacia los judíos”. No tardó en hacerse ver la Ley de Godwin.  En el vídeo, la mayoría comentó que Manuela estaba exagerando, lo que es completamente cierto. Ante esto llegó una ola de censura que procedió a eliminar todos los comentarios negativos y dejar únicamente los positivos y halagadores de la forma más descarada, tanto en la publicación del video como en la del cartel.

Según el partido Nuevo Más, un chiste alusivo a la masturbación es “misógino y machista” (y una especie de conspiración para aniquilar la lucha de las mujeres y humillar a Castañeira arruinándole su carrera política para siempre). Pregunto… ¿Qué clase de minusválido mental ve misoginia en un chiste así? ¿Qué clase de desvirtuación y devaluación de una acusación tan grave como la de odiar a las mujeres es esa? ¿Qué va a pensar un verdadero misógino cuando se le acuse si la sentencia es tan irrelevante como un simple chiste? Cuando vi esto les comenté que eran unos llorones y victimistas y que por eso no los iba a votar, que así me avergüenza ser de izquierda -porque, a pesar de estar escribiendo esto, me considero de izquierda, aunque no tenga especial simpatía por un partido particular, por lo que no, ni soy “de derecha” ni un enviado del FIT como muchos estarán pensando. Me borraron el comentario y me bloquearon de la página, ya no puedo comentar. Esto me lleva a pensar ¡Que parva de susceptibles aniñados insoportables que pueden ser los de izquierda! La derecha nunca se caracterizó por su inteligencia, pero la izquierda actual es como un niño caprichoso insoportable. Se merecen su fracaso.

Esta política de exageración y censura puesta en práctica en el poder solo podría derivar en un gulag para los burlones. La victimización y la persecución ultrasuceptible del humor es realmente lamentable. Y más en este caso, con un chiste tan irrelevante tomando tan en serio de la forma más sobreinterpretada y paranoica. Esta actitud ya la vi en la izquierda antes, cuando se justificó la masacre terrorista en nombre del Islam a los editores de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, caracterizada por su humor crítico a la religión (no solo al islam, sino al judaísmo y al cristianismo también). Muchos de izquierda más que repudiar el acto terrorista se pusieron a justificarlo diciendo que la revista “hacía humor islamófobo”, lo que parece más grave que el múltiple homicidio en nombre de una religión ultra misógina. Y cuando digo que el islam es misógino, me refiero a realmente misógino, no a algo comparable con un chiste con referencia a la masturbación. A muchos de izquierda parece alarmarles más el humor que la opresión sistemática y brutal a la que se ven sometidas las musulmanas. Opresión brutal real, no “cosificaciones” místicas. Incluso algunos llegan al extremo de justificar la misoginia del islam (no vaya a ser cosa de que sean acusados de islamófobos) pero patalean estrepitosamente cuando ven un chiste que se burla del islam o que tiene algún misterioso halo de machismo solo visible ante los iniciados de una secta de ultrasuceptibles obsesos. La página de Eameo recientemente se vio, también, perseguida y virtualmente linchada por un supuesto chiste misógino.

Ante esto imagino las siguientes posibilidades: 1 Los del Nuevo Más entendieron el chiste pero son tan estúpidos que realmente piensan que es misógino, machista y una conspiración contra las mujeres, la izquierda y su lucha. 2 Los del Nuevo Más no entendieron el chiste. 3 Entendieron el chiste pero lo sobreinterpretaron e inflaron su relevancia para llamar la atención y dar a conocer su campaña, que de ser así, los haría absolutamente despreciables.
Si el caso es el segundo procedo a explicarles: El chiste es que “Manuela” se le dice a la masturbación tanto femenina como masculina, es un juego de palabras con “mano”, y la palabra “izquierda” refuerza la idea. Que Manuela sea mujer es algo que no tiene nada que ver, y menos con “cosificaciones” y esos delirios típicos de la sobreinterpretación por obsesión o por justificación rebuscada. Bajo este rebusque interpretativo puedo decir que ofenderse es machista porque refuerza la idea de que las mujeres son castas puritanas que no se masturban. Primero se intenta visibilizar “la masturbación femenina” pero luego se condena los chistes que hacen referencias a la masturbación e incluyen mujeres. ¿Por qué el hombre tiene que estar necesariamente vinculado a la masturbación? ¿Acaso las mujeres no se masturban o no usan sus manos para ello? ¿No puede aludir acaso a la masturbación femenina? ¿Cómo saben que lo hizo un hombre el afiche? ¿Si lo hizo una mujer, en referencia a la masturbación tanto femenina como masculina, eso la convierte en misógina? ¿Tanto cuesta bancarse un chiste? Si yo me apellido Ganzo y hago una campaña con el eslogan “tiremos juntos con Ganzo” y alguien hace el chiste ” tiremos juntos el Ganzo ” ¿Puedo decir que es machista también? Parece que el hecho de que un chiste sea machista o no depende de si en algún momento por alguna razón y en cualquier circunstancia nombramos a una mujer.  Y si involucra a una… ¡Ah! Entonces ya es legítimo hacer comparaciones con los nazis, queda bien en campaña. Las pobres son seres sagrados de las que no nos podemos reír ni hacer chistes porque su inferioridad las hace hipersuceptibles y si no nos podemos reír de los discapacitados y desgraciados, a la mujer también aplica. Eso dan a entender.  El sobreproteccionismo al sexo femenino con el sobrevictimismo da una idea de inferioridad de la mujer, de que tiene que ser protegida y consentida ¡No vaya a ser cosa que alguien haga un chiste que hiera sus pobres y delicadas susceptibilidades! ¡No dejemos comentarios negativos en la página de Manuela, miren si hieren sus frágiles sentimientos con “microviolencia machista”!  Son patéticos.

Para colmo, esta victimización panmachista paranoica no sirve ni como demagogia ni como proselitismo, porque es en general profundamente desagradable. Se darían cuenta un poco más, tal vez, si no se esforzaran tanto en eliminar y censurar cualquier opinión que no les guste. A la gente le produce un profundo rechazo y deberían darse cuenta si buscan ser estratégicos con sus campañas. Estas poseen fallos tremendos, la sobrevictimización, la repetición enfermiza de acusaciones graves hasta que su significado pierde sentido por devaluación, la persecución exagerada del humor  y la censura produce un rechazo general que parece que parte de la izquierda no entiende o no le importa. Estas actitudes son calificadas bajo el termino SJW (Social Justice Warriors) usado como despectivo para los obsesivos patológicos de la corrección política y la paranoia victimista que no pierden oportunidad de tratar de “machista” o “misógino” al primero que pase. Mientras la izquierda siga con estos vicios, van a seguir siendo perpetuamente rechazados y condenados al fracaso electoral y nadie, ni yo, lo lamentará.

 

 

Según encuesta cerca de la mitad de los liberal-libertarios niega el consenso científico sobre el Cambio Climático de origen Antropogénico

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Fuente: Barder-zine

Según una investigación que realicé mediante encuestas a los que se consideran “libertarios”, incluyendo anarco-capitalistas y minarquistas, en grupos de varios países de habla española, portuguesa e inglesa, de los que tienen una postura definida, casi exactamente la mitad de los que votaron lo hicieron por la opción de que el calentamiento global o cambio climático de origen antropogénico es “un mito”. De 503 total de votantes libertarios (entre aproximadamente 129.275 de miembros totales de todos los grupos), solo 252 consideran el CG/CCA un hecho.

El término “liberal-libertario” vendría a significar lo que se conoce como “neoliberal” para la mayoría –aunque los llamados libertarios por lo general rechazan éste término-, es decir: los seguidores de una ideología relativamente heterogénea que protesta contra los impuestos, desprecia a los servicios del Estado y al “socialismo” -cuya definición usada por sus seguidores es meramente propia-, defiende el privatismo, el libre-mercado, la propiedad privada de los medios de producción, la desregulación y el individualismo, etc. Estos se suelen guiar por autores como Ludwig Von Mises, Rothbard, Juan Ramón Rallo, Jesús Huerta de Soto, Hayek, etc. y en cierta manera Ayn Rand (aunque claramente no todos estos autores concuerdan entre sí en todo). En general los libertarios son llamados “neoliberales”, pero la gente que utiliza éste termino a menudo ignora los matices que hay dentro del mismo movimiento y suele hacer relaciones equivocadas o generalidades injustificadas. A los libertarios no les gusta ser comparados con Thatcher o Menem, su postura va más a lo “ultralibertario”.

Estos resultados ciertamente no son nuevos ni sorprendentes.  Según ésta investigación  más de la mitad de los republicanos,  cuyo partido se caracteriza por el liberalismo económico, niega el CCA –este número es muy superior a cualquier otro partido conservador. En este blog ya se dedicó un artículo al periodista Alejandro Borgo , cuyo sesgo libertario  le hace negar toda evidencia científica sobre el Cambio Climático a pesar de que se proclama públicamente como “cientificista” y “escéptico”.  Un caso individual más representativo es el famoso economista español de la Escuela Austriaca Gabriel Calzada, cuya postura  sobre el tema se puede resumir en esta frase: “El calentamiento global se ha convertido en una religión y los calentólogos en una secta dispuesta a mentir todo lo que haga falta con tal de lograr sus objetivos”.

Los think-tanks libertarios negacionistas del CCA están a la vista de todos. Éste artículo  del Circulo Escéptico Argentino expone la cuestión: “Los propagandistas libertarios del negacionismo son bien conocidos; entre ellos sobresalen la Heritage Foundation, el Cato Institute, el Competitive Enterprise Institute y el Heartland Institute”. El Heritage Foundation también es conocido por un pésimo “Índice de libertad económica” totalmente tendencioso y con fines de mera propaganda ideológica.  Una curiosidad es que el Competitive Enterprise así como el European Enterprise y Fraser Institute (otro think tank libertario negacionista) son financiados  por la compañía Exxon, que se esmera por hacer lobby inclinado por evidentes intereses económicos.  Las instituciones libertarias financiadas por petroleras son varias y sus vínculos son fáciles de investigar.  El lobby libertario y de empresas privadas vinculadas a actividades contaminantes para negar el CCA y su consenso científico no es nada nuevo.  Y ya vimos algo parecido antes con las empresas que buscaban negar la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón o que intentaban negar el impacto del petróleo con plomo pese a toda evidencia científica.

Esto habla bastante mal de dicha ideología, o al menos de varios de sus simpatizantes y think tanks, ya que es negar el consenso de más del 97% de los climatólogos y de todas las instituciones científicas importantes vinculadas al tema, además de que es ignorar la apabullante evidencia de decenas de miles de estudios de uno de los temas más estudiados científicamente de la actualidad.
El divulgador científico  Ezequiel Arrieta nos dice sobre el negacionismo del CCA:

 “Los datos son concluyentes y los modelos climáticos son confiables. En el año 1988, el Prof. Dr. Jim Edward Hansen, presentó uno de los primeros modelos climáticos sobre el calentamiento global producido por los gases de efecto invernadero, que incluyó tres posibles escenarios de acuerdo a la concentración atmosférica de diferentes gases [Hansen et al, 988]. En el año 2006, realizó un estudio donde analizó su modelo publicado en 1988 y lo comparó con los datos históricos disponibles hasta el momento, encontrando resultados muy similares a los predichos anteriormente en el aumento de la temperatura [Hansen et al, 2006].
La gran mayoría de las instituciones científicas más importantes del mundo (por ejemplo, la NASA) afirman la existencia del calentamiento global y el cambio climático. A tal punto que, en el año 2010, sociedades académicas de la mayoría de los países industrializados firmaron una declaración conjunta en donde reconocían la existencia del calentamiento global y la necesidad urgente de tomar medidas al respecto. Entre ellas, se encontraban la Academia Brasilera de Ciencias, la Sociedad Real de Canadá, la Academia de Ciencias de China, la Academia de Ciencias de Francia, la Academia Nacional de Ciencias de la India, el Consejo Nacional de Ciencia de Japón, la Academia de Ciencias de Rusia, la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, la Sociedad Real de Reino Unido, Academia Alemana de Ciencias Naturales y la Academia Nacional de Lincei (Italia) [JSAS, 2010]. Aunque, la organización más idónea y reconocida en el tema es el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), establecido por las Naciones Unidas, la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, cuya función es emitir informes periódicamente sobre el calentamiento global y el cambio climático. Afirma en su último informe (IPCC, 2013):
“El calentamiento en el sistema climático es inequívoco y, desde la década de 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado.”

“[…] Cada uno de los tres últimos decenios ha sido sucesivamente más cálido en la superficie de la Tierra que cualquier decenio anterior desde 1850. En el hemisferio norte, es probable que el período 1983-2012 haya sido el período de 30 años más cálido de los últimos 1400 años.”

Un estudio publicado en la revista Science en el año 2007, analizó las predicciones presentadas por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático en el año 2001, y concluyó que: “Estos datos observacionales ponen en relieve las preocupaciones sobre el cambio climático. Proyecciones previas, resumidas por el IPCC, no exageraron sino que, quizás, subestimaron el cambio en algunos aspectos, en particular el nivel del mar.” [Rahmstorf et al, 2007]
Para finalizar y para que no quepan dudas, un reciente estudio que analizó 11944 artículos científicos sobre calentamiento global antropogénico en revistas de alto nivel académico publicados entre los años 1991 y 2011, encontró que el 97% de los científicos que estudian el clima están de acuerdo con que el calentamiento global de origen antropogénico es un hecho [Cook et al, 2013].
Sin embargo, a pesar de la evidencia irrefutable de la existencia del calentamiento global, hay grupos de personas (incluyendo climatólogos) que niegan su existencia. En el año 2010, la BBC realizó una entrevista al Prof. Dr. Phil Jones, director de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de Anglia del Este, donde él afirmó que durante el período 1995-2009 el calentamiento global no fue significativo [BBC, 2010], lo que fue tomado como evidencia por parte de los grupos negacionistas. Incluso, hay algunos grupos que culpabilizan a la actividad solar del incremento paulatino de la temperatura global, pero se ha demostrado que es erróneo [Campitelli, 2011; Schurer et al, 2014]. También me voy a permitir decir que, el calentamiento global no es un castigo divino. Pareciera que, los negacionistas del calentamiento global usan su ideología política o religiosa para decidir si creer o no creer en el fenómeno, y dejan de lado la evidencia científica, o la utilizan de manera tramposa para argumentar. Por suerte, la gente de Skeptical Science hace un buen trabajo al desenmascararlos [Cook, 2010].”
(Arrieta, Ezequiel, 2014)

Pese a que la evidencia y el consenso son apabullantes, los negacionistas utilizan todo tipo de rebuscadas evasivas conspiranoicas, como decir que el CCA es un “invento de los comunistas” o “una estrategia para financiar la intervención del Estado”. Su conspiranoia negacionista anticiencia no es diferente a la de los negacionistas del Holocausto Nazi, para los cuales el Holocausto es un “invento judío para victimizarse y tener ventajas políticas” (a pesar de que es uno de los eventos mejor registrados en la historia). También se puede ver la misma postura anticiencia de los anti-transgénicos, ya que los negacionistas también acusan a toda evidencia contraria de “estar pagada” (solo que esta vez los malvados no son Monsanto, sino “el Estado”, “los socialistas”, etc.).

La imagen puede contener: texto
Ejemplo de enfermiza conspiranoia negacionista (éste comentario iba totalmente en serio, se tomó del grupo Liberalismo científico)

En los debates sobre el CCA es común que los negacionistas citen el pseudo-documental (y esta postura pseudocientífica sustentada en supuestos documentales recuerda mucho a los seguidores de “Zeitgeist: the movie”) dirigido por Martin Durkin, “La gran farsa del calentamiento global”. Durkin fue acusado de tergiversar datos, mentir descaradamente, hacer cherry-picking, sacar entrevistas de contexto (cosa que le criticaron los mismos entrevistados), inventar gráficas, utilizar argumentos falaces, violar normas del Código de Emisión sobre imparcialidad, mostrar información desactualizada, etc. En fin, los errores fueron tantos que tuvo que salir una nueva versión donde algunas mentiras se disimularon un poco. Creer en este documental como si fuera evidencia es peor que creer que Horus fue crucificado porque lo dice el esperpento de “Zeitgeist: the movie”.

Sobre los libros negacionistas que se publican, cito parte del artículo “La nueva y peligrosa pseudociencia del negacionismo del cambio climático” de Eustoquio Molina, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza:

“Se han publicado muchos libros negacionistas, que no sufren la evaluación y revisión por pares a que son sometidos los artículos en las revistas científicas. Estos libros suelen suponer beneficios económicos para sus autores, al contrario de lo que ocurre con los artículos científicos, que en muchos casos hay que pagar a la revista para poder publicarlos. El más famoso de los negacionistas y uno de los que más libros ha escrito es Bjorn Lomborg, profesor asociado de estadística en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), que ha publicado Verdens sande tilstand (1998, editorial Forgalet Centrum), El ecologista escéptico (2003, editorial Espasa Calpe) y  En frío, la guía del ecologista escéptico para el cambio climático (2008, editorial Espasa Calpe). Pues bien, recientemente Lombort ha admitido la gravedad del calentamiento global en el diario británico The Guardian (agosto, 2010), lo cual supone un cambio d eopinión radical y ha anunciado un nuevo libro en el que pide que se inviertan miles de millones de dólares al año para atajar el cambio climático. Esperemos que cunda el ejemplo entre los negacionistas.”

Esta postura pseudocientífica del negacionismo del CCA la considero una de las más peligrosas de la actualidad, junto al movimiento antivacunas. Sobre todo teniendo en cuenta que el actual presidente de los Estados Unidos Donald Trump es declarado negacionista (y también antivacunas).  Éste recientemente sacó a USA del Acuerdo de Paris, acuerdo de la ONU para mitigar el impacto del cambio climático. Trump dijo al respecto, que fue elegido por los ciudadanos de Pittsburgh (ciudad de Pensilvania), no por los de París. Totalmente ridículo. El acuerdo de París no tiene nada que ver con la ciudad de París. Para colmo luego el alcalde de Pittsburgh le resaltó que en dicha ciudad los votos eran en mayoría para el Partido Demócrata.

La imagen puede contener: 2 personas, texto
(Las similitudes entre Donald Trump y el presidente de la película Idiocracy son sorprendentes, basta ver a Trump en programas de lucha libre u opinando sobre hechos científicos)

Dejaré aquí algunos sitios que se encargan de desmontar el negacionismo del CCA:

https://www.skepticalscience.com/

https://legosalogos.github.io/categories/cambio-clim%C3%A1tico/

https://www.escepticos.es/node/1785

El Comité para la Investigación Escéptica (CSI) y su manifiesto firmado por cientos de científicos y divulgadores pidiendo que no se llame escépticos a los negacionistas:

http://www.csicop.org/news/show/deniers_are_not_skeptics

Sencilla explicación del fenómeno del CCA:

http://circuloesceptico.com.ar/2014/02/ciencia-basica-cambio-climatico-calentamiento-global

Para una introducción al tema también pueden ver el primer capítulo de la reciente serie de Netflix “Bill Nye save the world”, aunque personalmente no es que la recomiende.

Me parece de total importancia señalar las falacias de los negacionistas, la relación entre su negacionismo y sus sesgos ideológicos, y los vínculos que tienen los think tanks e instituciones libertarias con empresas privadas que tienen intereses económicos de por medio. Ya que el CCA es uno de los principales problemas que deberemos afrontar muy pronto (y que ya estamos enfrentando), y una ideología que tiende a negarlo puede ser sumamente peligrosa.

Detalles de la investigación:

La investigación se realizó mediante grupos de Facebook libertarios, donde depositaba una encuesta con la pregunta “Los libertarios de este grupo ¿Consideran el cambio climático (o calentamiento global) de origen antropogénico como un hecho científico o como un mito?” Con las respectivas opciones: “mito” y “hecho”. Intenté entrar a todos los grupos posibles libertarios en todos los idiomas y de todas las variaciones ideológicas, pero fui aceptado solo en 15. Algunas encuestas fueron preguntas sobre el CCA, otras sobre el CG, aclaro qué, el calentamiento global produce el cambio climático, y que negar uno u otro es negar el consenso científico sobre el tema y que básicamente, negar uno es negar el otro.

Las respuestas que no fueron tomadas en cuenta en los datos, como ser chistes y ambigüedades,  figuran en la colección de capturas (ver más abajo) con una X, y respuestas como “aún no demostrado” se tomaron en cuenta en la sección de “mito”, ya que negar que la evidencia es abundante y concluyente es otra forma de negacionismo.  Las encuestas se dejaron en general, más de una semana. La primera (grupo n° 2) estuvo 9 días antes de la recolección de datos, y la última 3 (que fue casi la única que estuvo menos de una semana debido a un ingreso tardío, esta fue la del grupo n° 15).

Resultados:

1 – Vía Principios Libertarios

 

Miembros: 3.577

 

Resultado: Hecho: 22. Mito: 9.

 

2 – Liberalismo científico (basado en evidencias)

Miembros: 7.548

 

Resultado: Hecho: 158. Mito: 124.

 

3 – Escuela Austriaca en el Siglo XXI – Austrian School of Economics

 

Miembros: 2.587

 

Resultado: Hecho: 4. Mito: 9.

 

4 – ANARCOCAPITALISMO

 

Miembros: 191

 

Resultado: Hecho : 1. Mito: 1.

5 – Circulo Rothbard

 

Miembros: 639

 

Resultado: Hecho: 1. Mito: 0.

 

6 – Anarcocapitalistas do Brasil

 

(Habla portuguesa)

 

Miembros: 36.330

 

Resultado:  Hecho: 12. Mito: 27.

 

7 – Anarcho-Capitalism Australia

 

(Habla inglesa)

 

Miembros: 260

 

Resultado: Hecho: 2. Mito: 2.

 

8 – Anarcho-capitalism vs. Minarchy

 

(Habla inglesa)

 

Miembros: 488

 

Resultado: Hecho: 5. Mito: 7.

 

9 – Libertarian Party USA (Unofficial)

 

(Habla inglesa)

 

Miembros: 14.364

 

Resultado: Hecho: 14. Mito: 2.

 

10 – Libertarian

 

(Habla inglesa)

 

Miembros: 28.915

 

Resultado: Hecho: 5. Mito: 3.

 

11 – The new libertarian

 

(Habla inglesa)

 

Miembros: 27.795

 

Resultado: Hecho: 5. Mito: 6.

12 – Libertarian

 

(Otro grupo con igual nombre que uno anterior. Habla inglesa)

 

Miembros: 2.240

 

Resultado: Hecho: 2. Mito: 5.

 

13 – Libertad querida! (El tea party argentino)

 

Miembros: 3.290

 

Resultado: Hecho: 2. Mito: 14.

 

14 – Capitalismo laissez-faire

 

(Habla portuguesa)

 

Miembros: 166

 

Resultado: Hecho: 2. Mito: 11.

 

15 – Instituto Juan Ramón Rallo

 

Miembros: 885

 

Resultado: Hecho: 18. Mito: 31.

 

Resultado general

 

Número de grupos: 15

Número de miembros total de todos los grupos: 129.275

Votantes en general cuyas posturas estaban definidas: 503.

Número total de los votos a la opción “mito”: 251

Número total de los votos a la opción “hecho”: 252

Aquí podrán ver las capturas de  las 15 encuestas, del día de la recolección de datos: https://drive.google.com/drive/folders/0B-B43xayG9C7UERtdEN5dkdBU3c?usp=sharing

Links de las encuestas. Estas pueden haber cambiado, la recolección de datos comenzó y finalizó el día 14/06/2017. El orden es el mismo de la lista de arriba.

1: https://www.facebook.com/groups/Puedeserlibre/permalink/1966593123552055/

2: https://www.facebook.com/groups/248613602222090/permalink/336434876773295/

3: https://www.facebook.com/groups/19011644240/permalink/10155453148459241/

4: https://www.facebook.com/groups/599029466797157/?ref=group_browse_new

5:https://www.facebook.com/groups/621051014656188/permalink/1419846494776632/?match=Y2lyY3VsbyByb3RoYmFyZCxyb3RoYmFyZCxjaXJjdWxv

6:https://www.facebook.com/groups/libertariosbrs/permalink/1121592737942478/?comment_id=1121595224608896&notif_t=group_comment&notif_id=1496807880518207

7: https://www.facebook.com/groups/1046901698669612/permalink/1783853801641061/

8: https://www.facebook.com/groups/1571285759864072/permalink/1850992498560062/

9: https://www.facebook.com/groups/259892904054714/permalink/1438782009499125/

10:https://www.facebook.com/groups/30008877199/permalink/10155304629272200/?match=bWF0dCBzdWFyZXosc3VhcmV6LG1hdHQ%3D

11:https://www.facebook.com/groups/LibertarianForPresident2020/permalink/326701227776398/

12:https://www.facebook.com/groups/6835662742/permalink/10155435685427743/?ref=notif&notif_t=group_post_approved&notif_id=1496861518809035

13:https://www.facebook.com/groups/108443869222581/?ref=notif&notif_t=group_r2j_approved&notif_id=1496830460724856

14:https://www.facebook.com/groups/1730154580644738/permalink/1840362532957275/

15:https://www.facebook.com/groups/390078914360681/permalink/1391247150910514/

Aclaración:

El libertario Gustavo Saenz, administrador del grupo “Liberalismo científico” comentó sobre los resultados :“Por mi experiencia personal también diría que está un 50% y 50%, varía mucho dependiendo con que tipo de libertarios estés… en un grupo de libertarios conservadores o alt right, te va a dar 99% de negacionistas, mientras que uno de libertarios mas progres por ahi te da 80% a favor del CCA.”

Dejo en claro que no pretendo que esto sea un “paper científico”, ni “evidencia dura”. Sin embargo, no por eso deja de ser interesante. Debo confesar que mi hipótesis inicial era que la mayoría de los libertarios negaría el CCA, sin embargo, los datos se inclinaron a favor de los libertarios (para que no digan que, ya que los libertarios no son de mi agrado, hice una investigación sesgada y manipulada, por otro lado, ustedes mismos pueden comprobar los resultados). Tampoco pretendo que esto sea una refutación al total de la ideología libertaria ni mucho menos.

La miseria del militarismo parte I

“Con esto paso a hablar del peor engendro que haya salido del espíritu de las masas: el ejército al que odio. Que alguien sea capaz de desfilar muy campante al son de una marcha basta para que merezca todo mi desprecio; pues ha recibido cerebro por error: le basta con la médula espinal. Habría que hacer desaparecer lo antes posible a esa mancha de la civilización. Cómo detesto las hazañas de sus mandos, los actos de violencia sin sentido, y el dichoso patriotismo. Qué cínicas, que despreciables me parecen las guerras. ¡Antes dejarme cortar en pedazos que tomar parte en una acción tan vil!” Albert Einstein.

 Deshumanización y asesinato masivo automático; claves de eficacia militar   

Durante la Segunda Guerra Mundial, el general de brigada del Ejército de EEUU S.L.A Marshall llevó a cabo una investigación supuestamente con miles de soldados justo después de haber participado en un combate[1]. Esta sugirió que cerca del 20% de los soldados dispararon realmente al enemigo, incluso cuando estaban siendo atacados. Esto inspiró la conclusión de que en la guerra el miedo a matar cuerpo a cuerpo es casi igual al miedo de ser asesinado. Los estudios de Marshall fueron muy controversiales y discutidos, y actualmente su validez es muy dudosa.
Aun así, a pesar de que a veces parece prevalecer la opinión de que el humano es un ser cruel y despreciable, lo cierto es que en cierta forma nos caracteriza la empatía. Pero una empatía ciertamente extraña, dificulta matar un hombre cuerpo a cuerpo pero tiene menos escrúpulos en matar apretando un botón, y aun mucho menos en dejar morir. Richard Matheson trata este tema en su cuento “Button, button[2]”, donde una mujer recibe una caja con un botón y se le avisa que de presionarlo ganará 50 mil dólares pero morirá una persona en algún lugar del mundo, el hecho de que podría ser cualquiera que no conozca reduce su empatía por lo que decide apretar el botón (existen adaptaciones filmográficas de éste cuento, en la serie Dimensión Desconocida[3] y en la película de Richard Kelly “The Box”). Ciertamente, matar cuerpo a cuerpo no es psicológicamente igual a matar sin ver directamente a los ojos del enemigo. En las guerras modernas, la mayoría de muertes se llevan a cabo mediante bombas, fuego de cañones navales, apoyo aéreo, y artillería, el combate cuerpo a cuerpo es ineficaz, complicado, caro y lento. Matar no es tan fácil, sobre todo de cerca. Aún para un asesino profesional, como lo es un militar. Esto requiere un entrenamiento continuo de desensibilización.
En el capítulo “El hombre contra el fuego” de la serie de ciencia ficción Black Mirror, se desarrolla una tecnología para modificar la visión y los demás sentidos de los soldados para que vean a los enemigos como monstruos (“cucarachas”) y puedan matar sin culpa. Verdaderamente, en Estados Unidos se llevaron a cabo ensayos y técnicas para desensibilizar a los militares, principalmente durante la Guerra Fría, para que puedan matar sin culpa, incluso torturar sin culpa -y esta instrucción recibió parte de los que llevaron a cabo las dictaduras militares latinoamericanas. La base para el éxito y la eficacia militar es despojar al ser humano de todo lo bueno que lo caracteriza. El fin del ejército es hacer dóciles máquinas de matar y obedecer, despiadados, inhumanos. Un buen soldado es un buen psicópata.
Pero deshumanizar es costoso y se puede volver peligroso cuando luego se les da la baja. Varios asesinos fueron militares o ex -militares, como John Allen Muhammad, que fue Oficial del Ejército y mató con un rifle francotirador, junto a su hijo adoptivo, más de 10 personas en Washington D.C. Y  vemos como, por ejemplo, en Argentina existe una correlación entre el Servicio Militar Obligatorio y el aumento de la delincuencia[4], cosa que contradice la detestable opinión de los que coquetean con la ultraderecha pidiendo el SMO “para vivir seguros”. Como si esto se lograra perfeccionando los instintos violentos de los jóvenes y no reduciendo la desigualdad, eliminando el desempleo, invirtiendo en educación y aumentando la integración.
Fabricar personas violentas y obedientes con empatía reducida ciertamente no es lo más eficaz para ésta institución que busca perfeccionarse en matar o herir la mayor cantidad de gente posible de la forma más rápida y barata. De allí la tendencia del asesinato automático, de matar por control remoto, de evitar ver los ojos de la víctima. La matanza automática es recurrente en la historia, desde la guillotina hasta las cámaras de gas. La “racionalización” práctica de la matanza es en parte esquivar lo mejor posible cualquier punto de contacto con las naturales tendencias empáticas de un humano sano. Es fusilar en serie de espaldas, reemplazar la navaja al cuello por la guillotina, o mejor, meter a decenas de personas en una habitación y asesinarlas desde el otro lado de las paredes, organizándolos mediante un pensado sistema de cargos donde los mismos prisioneros ordenen a los prisioneros hacia su muerte (para entender como pudo funcionar esto es necesario entender el experimento Milgram que expondré a continuación) y así evitar un poco el depresivo contacto con las víctimas. Es disparar mediante drones o desarrollar armamento nuclear,  dejando la deshumanización para tropas especiales y especialistas en tortura.
Albert Camus analiza de modo muy interesante el asesinato “racionalizado” en El hombre rebelde junto con el asesinato de inspiración romántica. En esta obra analiza una reflexión de Sade que concluye en que puede entenderse un asesinato cuando este se lleva a cabo mediante un desborde pasional, pero no cuando es fruto de una meditación racionalizada. El ejército moderno se sostiene en las pasiones de odio nacionalista de la población que justifica en sus consciencias luego, la matanza racionalizada que lleve a cabo este.  Camus escribe que la consecuencia de la rebelión deseable es negar la justificación del asesinato (al contrario de lo que hace la rebelión nihilista) porque la rebelión deseable es en principio protesta contra la muerte y la injusticia. El ejército entiende esto, y se basa en fomentar la obediencia ciega para aniquilar cualquier espíritu de rebeldía.
“La desobediencia, a los ojos de cualquiera que haya leído historia, es la virtud original del hombre. A través de la desobediencia es que se ha progresado, a través de la desobediencia y a través de la rebelión” Oscar Wilde.
La rebelión hacía una autoridad arbitraria y abusiva es una respuesta natural de un ser humano digno. Pero no hay lugar para la dignidad en los ejércitos. Por esto es necesaria la supresión de la virtud de la rebeldía y el despojamiento, a veces mediante la humillación constante, de la dignidad y de la inteligencia.

Obedecer a costa de matar y morir; psicología del militarismo

¿Cómo alguien puede obedecer una orden que demanda asesinato?  El experimento Milgram es muy útil para entender esto. En resumen:
En los juicios posteriores a la Segunda Guerra Mundial, muchos criminales de guerra nazis declararon que simplemente cumplieron órdenes y que por ello no podían ser considerados directos responsables de sus actos. Stanley Milgram realizó un experimento para intentar explicar el papel de la autoridad en los comportamientos morales, y así tratar de comprender el funcionamiento psicológico que explicaría como pudieron ser posibles los horrores de los campos de concentración en donde judíos, gitanos, homosexuales y otros enemigos del Estado nacionalsocialista fueron masacrados en masa. El psicólogo Stanley Milgram creó un “generador de descarga” eléctrica con 30 interruptores. El interruptor estaba claramente marcado en incrementos de 15 voltios, oscilando entre los 15 y 450 voltios. Puso etiquetas que indicaban el nivel de descarga, tales como “Moderado” (de 75 a 120 voltios) y “Fuerte” (de 135 a 180 voltios). Los interruptores de 375 a 420 voltios fueron marcados “Peligro: Descarga Grave” y los dos niveles más altos de 435 a 450 fueron marcados “XXX”. El “generador de descarga” era en realidad de mentira y sólo producía sonido cuando se pulsaban los interruptores. Posteriormente se reclutaron 40 sujetos por correo y por un anuncio en el periódico. Creían que iban a participar de un experimento sobre la “memoria y el aprendizaje”.   Con los participantes se designaron roles de “maestro/experimentador” y “sujeto”. El sujeto era en realidad un cómplice. Ambos sacaron un papel para definir los roles. El sorteo fue falso, ya que el sujeto verdadero siempre obtendría el papel de “maestro”. El maestro vio que el aprendiz estaba atado a una silla y tenía electrodos. Luego, el sujeto fue ubicado en otra habitación delante del generador de descarga, sin poder ver al aprendiz.
El Experimento de Stanley Milgram fue realizado para obtener respuesta a la pregunta: “¿Cuánto tiempo puede alguien seguir dando descargas a otra persona si se le dice que lo haga, incluso si creyera que se le pueden causar heridas graves?” Los dos participantes se han conocido y se cayeron bien mutuamente, y piensan que cada uno podría estar en el lugar del otro, es decir, el maestro podría estar recibiendo las descargas. El sujeto fue instruido para enseñar pares de palabras al aprendiz. Cuando el alumno cometía un error, el sujeto fue instruido para castigar al aprendiz por medio de una descarga, con 15 voltios más por cada error. El aprendiz nunca recibió verdaderamente las descargas, pero cuando se pulsaba un interruptor de descarga se activaba un audio grabado anteriormente de alaridos. Si se llamaba al experimentador que estaba sentado en la misma habitación, éste respondía con una “provocación” predefinida (“Continúe, por favor”, “Siga, por favor”, “El experimento necesita que usted siga”, “Es absolutamente esencial que continúe “, “No tiene otra opción, debe continuar”), empezando con la provocación más suave y avanzando hacia las más autoritarias a medida que el sujeto contactaba al experimentador. Si el sujeto preguntaba quién era responsable si algo le pasaba al aprendiz, el experimentador respondía: “Yo soy responsable”. Esto brindaba alivio al sujeto y así muchos continuaban.
Los resultados fueron que durante el experimento, muchos sujetos mostraron signos de tensión y 3 personas tuvieron “ataques largos e incontrolables”. Si bien la mayoría de los sujetos se sintieron incómodos haciéndolo, los 40 sujetos obedecieron hasta los 300 voltios. 25 de los 40 sujetos siguieron dando descargas hasta llegar al nivel máximo de 450 voltios.  Antes del experimento de Stanley Milgram, los expertos pensaban que aproximadamente entre el 1 y el 3% de los sujetos no dejaría de realizar las descargas. Creían que tendrías que ser morboso o psicópata para hacerlo. Sin embargo, el 65% no dejó de realizar las descargas. Ninguno se detuvo cuando el aprendiz dijo que tenía problemas cardíacos.
No hay ética cuando hay autoritarismo que desvié nuestra culpa disonantemente, otra razón para entender porque da menos culpa apretar un botón para matar. Para entender mejor las implicancias de este experimento, recomiendo el documental “El juego de la muerte” (2009), donde relatan el experimento Milgram (mucho mejor que yo obviamente) y luego lo replican en una simulación de un juego de televisión con igual resultado. Esto no solo sirve para entender que un militar mate si así se lo ordena. También sirve para entender algunos abusos policiales, actos de corrupción, etc. Y sobre todo, el accionar de los militares durante dictaduras.
Hay muchos experimentos para entender como los roles autoritarios y disciplinarios incentivan la violencia sin sentido.  Uno de estos experimentos es muy conocido y fue realizado en 1971 por Philip Zimbardo, de la Universidad de Stanford. Este reprodujo una situación ficticia de presos y guardiacárceles, y observó cómo los prisioneros aceptaron sufrir un tratamiento sádico y humillante a manos de los guardias. El primer día no hubo mayores conflictos y el segundo día se desató un motín. Los simples roles de autoridad desataron comportamientos de humillación y todo tipo de violencia y abuso a los “reclusos”, y en este caso, se puede interpretar los reclusos como militares de menor rango.  Los resultados del experimento apoyan las teorías de la atribución situacional de la conducta en detrimento de la atribución disposicional, esto significa que fue la situación la que provocó la conducta de los participantes y no solo sus personalidades individuales. Entender esto ayuda a comprender cómo se vive en un cuartel, a veces, el mismo maltrato de parte de los superiores a los de rango inferior. Sobre este experimento también hay material filmográfico: la película alemana del 2001, Das Experiment  dirigida por Oliver Hirschbiegel, está inspirada en este. Se hizo un remake estadounidense en el año 2010 dirigida por Paul Scheuring.
Los efectos de la subordinación a las jerarquías están estudiados en los controvertidos estudios Whitehall. Estos mostraron una relación entre la subordinación de los “rangos inferiores” (particularmente en sirvientes británicos) y graves consecuencias como el aumento del estrés y la mortalidad y el empeoramiento de la salud cardiovascular. Los datos observados de este y otros estudios fueron bautizados como “el síndrome del estatus”.
También en los estudios sociológicos de Lippit y White[5] (realizado con grupos de niños para estudiar tipos de liderazgos) se mostraron datos contra las organizaciones autoritarias que mostraban frustración, poca productividad, agresividad y tensión (contrario al modelo de liderazgo democrático que pareció más beneficioso en general). Éste estudio de todos modos, posee algunas críticas[6] -el experimento de la cárcel de Standford tampoco está exento de algunas críticas.
Además de Das Experiment , otra película alemana interesante que ayuda a comprender la psicología militar es La Ola, aunque en realidad es aún mejor para entender el fascismo, nos brinda una gran ayuda también para comprender el militarismo en general (hay que tener en cuenta que el fascismo no es mucho más que la cultura militar aplicada a una nación). Este drama del 2008 está basado en un experimento real, llamado el experimento de la Tercer Ola. Este se llevó en Cubberley High School, un instituto de Palo Alto, California, con alumnos de secundaria durante la primera semana de abril de 1967, por un profesor (muy comprometido con su trabajo diré) llamado Ron Jones. Este se llevó a cabo para demostrar la facilidad en la que uno puede caer seducido por las ideologías autoritarias y sus grupos, realizado  en el marco de su estudio sobre la Alemania Nazi. Jones hizo hincapié en el lema: “Fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo” (¿Qué más militar que eso?) Así armó una especie de juego de réplica del fascismo, utilizando sus técnicas de seducción, apelando al tribalismo y a todo lo que ello implica. El resultado fue que terminó siendo bastante fácil crear una micro-secta fascista con estudiantes de secundaria, cosa que se le terminó yendo de las manos. Jones llamó al movimiento “La Tercera Ola” inspirado en la noción de que la tercera ola de una serie suele ser la más fuerte.
Lamentablemente, las personas son seducidas muy fácilmente por el tribalismo. El militarismo apela a eso, a lo más detestable del ser humano. Algunas técnicas tribales que utiliza el militarismo (y que son clásicas del fascismo) son: apelar al orgullo de grupo, principalmente el nacionalismo. Apelar a realizar acciones sincronizadas, por ejemplo, marchas, cantos y contestaciones simultáneas,  que refuercen el sentimiento de pertenencia homogénea -y exclusión. Autoritarismo y verticalidad. Control sobre la vida personal (recordemos como se controla la vida personal de los militares en un cuartel). Colectivismo enfermizo, y su correspondiente poco desarrollo de la individualidad y el pensamiento crítico. Apelación a la violencia y el fomento de una cultura violentista, basada en parte en la humillación como disciplina y el desarrollo y ejercicio de la fuerza bruta. Fomento de la obediencia al grupo y a la autoridad, buscando evitar la autonomía y suprimir la rebelión justa. Fomento en la búsqueda de enemigos externos. Amaestramiento o supresión de la empatía. Etc.
También el tribalismo suele recurrir a la cohesión mediante una creencia irracional, como una religión, una superstición, una supremacía racial o el nacionalismo –exceptuando claro las milicias privadas.  El nacionalismo es muy similar a una religión y provoca el mismo grado de cohesión social. El filósofo Roberto Augusto escribió en “Contra el nacionalismo”: “Cada vez que se celebra un acto de homenaje a una bandera o a algún símbolo nacional siempre tengo la sensación de estar asistiendo a una ceremonia religiosa. Los creyentes nacionalistas se reúnen alrededor de sus símbolos, de la bandera o del himno, para venerar a una idea que ellos mismos han creado, pero que ha llegado a ser más importante que sus propios creadores. Cuando alcanzamos ese grado de idolatría muchos piensan que la vida de la gente vale poco al lado de su nación. Entonces, algunos líderes políticos y sus seguidores pueden llegar a la conclusión perversa de que vale la pena matar y morir en nombre de una comunidad nacional imaginada.”
Existe una relación recíproca entre el culto a una creencia irracional y la violencia organizada. En el militarismo la violencia organizada se sostiene en parte en la creencia nacionalista. Pero hay también cultos irracionales que terminan derivando en desarrollo militarizado, como la secta de Osho llamada “Movimiento Rajnishe”, esta poseía un ejército propio con armas de guerra. Una fuerza armada suele recurrir al culto a una creencia para reforzar el tribalismo y el tribalismo suele derivar en violencia, así como los cultos a las creencias se pueden volver tribales y convertirse en fuerzas armadas.
En todos los casos, un ejército para mantenerse tribal suele recurrir a brutalizar a sus miembros, despojarlos no solo de la sensibilidad sino de su capacidad reflexiva y expresiva. En el ejército es fácil, ya que, si sus miembros no van allí obligadamente por un Estado terriblemente abusivo y despótico, van allí porque de por sí no tienen muchas expectativas de sus capacidades. Suelen ser gente sin mucho talento ni inteligencia que van allí con una visión idealizada por la propaganda para ganarse un sueldo fijo del Estado. Si bien la milicia suele servir, cuando no se está en guerra, a ayudar durante catástrofes y misiones de rescate, no son un cuerpo especialmente preparado para eso, y estas misiones no justifican su necesidad. El clero y la milicia son auténticos parásitos del Estado.
Cuando vemos la “educación” de un militar, ésta no suele consistir mayoritariamente en el estudio de la filosofía, en la investigación, o en el arte. Sino más bien en disparar y arrastrarse como un gusano por el suelo. Suele buscar generar dóciles obedientes sin pensamiento crítico que sirvan de piezas para ejercer brutalidades colectivas obedeciendo a su líder y rindiendo culto a ideas imaginarias.
¿Cómo puede ser que un grupo de gente, es decir, los militares, se comporten de formas tan brutas, crueles y despiadadas? También hay evidencia científica que ayuda a entender esto. Y es que, estando en un grupo de características tribales, como lo es un ejército, nuestro comportamiento (nuestro cerebro) pierde el control y tolera realizar o permitir acciones aberrantes que no realizarían en solitario, como maltratar, agredir, torturar, alegrarse de las desgracias e incluso matar[7]. Por esto vemos tantos crímenes de guerra y tantos abusos militares.
La evidencia apunta a que las decisiones morales son radicalmente diferentes cuando nos vemos influidos por un grupo, y si bien esto tiene relación con el experimento de Ash, va más allá, porque el error de llegar a conclusiones incorrectas en un ensayo visual o similar influenciado por un grupo (experimento de Ash) es menos peligroso que la euforia que genera un comportamiento brutal de grupo. El experimento de Ash muestra que el error grupal puede hacernos equivocar, pero el resto de la evidencia sobre comportamientos de grupo muestra que también un grupo al llegar a cierta homogenización puede verse atraído a realizar acciones inhumanas y violentas que sus miembros no realizarían en solitario. Los “barrabrava” o hooligans son un ejemplo, así como grupos de delincuentes.
Los grupos de mucha cohesión (como una secta o un ejército, a veces difíciles de diferenciar) tienden a disolver la personalidad y la individualidad e incluso la moral y los principios. El estudio publicado en la revista NeuroImage y liderado por Mina Cikara, ha demostrado como las personas pierden contacto con sus referencias morales individuales cuando actúan en un grupo y como esto facilita la posibilidad de que agredan a los que no pertenecen a él. Para realizar el trabajo, los científicos reclutaron a 23 voluntarios y analizaron su actividad cerebral con resonancia magnética funcional en dos situaciones: participando en un juego de forma individual y haciéndolo en grupo. Los investigadores centraron su atención en un área del cerebro, la zona media de la corteza prefrontal, que se activa siempre que la persona hace valoraciones sobre sí misma y las cosas que piensa (algo así como parte del ‘yo’).  Durante las pruebas, los autores del estudio descubrieron que en una serie de sujetos esta zona se activaba mucho durante el juego individual pero se inhibía cuando estaban jugando grupalmente. Lo que los científicos preveían es que las personas cuya actividad en esta zona del cerebro era menor, tendrían más probabilidades de perjudicar a los miembros de otro equipo en otra tarea realizada después del juego. Y para medirlo les pidieron que eligieran dos fotos entre seis de los miembros del equipo rival que se publicarían después en el estudio. Las personas que habían tenido menor actividad en la corteza prefrontal eligieron sistemáticamente las fotos en las que sus rivales habían salido menos favorecidos, lo que, según los investigadores, confirma sus sospechas de que son más propensas a actuar contra los miembros del otro grupo con algún tipo de represalia. Para Cikara y su equipo, el resultado confirma que la gente cambia sus prioridades cuando hay un ‘nosotros’ y un ‘ellos’.
La literatura científica coincide en señalar que nuestros cerebros parecen desarrollar un sentido del grupo que nos hace percibir a los otros como extraños e incluso hostiles. En estudios anteriores sobre los cambios en la empatía, Saxe y Cikara ya habían visto que cuando emplean la lógica de grupos es frecuente que las personas se alegren secretamente de las desgracias ajenas. En experimentos con neuroimagen se ha comprobado que a algunas personas se les activan las zonas  del cerebro asociadas a la recompensa cuando el competidor recibe una descarga eléctrica dolorosa o cuando le sucede una desgracia.
Pero en la literatura científica se ve como el comportamiento de grupo puede ser paradójico. Un estudio de 1990 mostró que los sujetos eran más propensos a donar dinero para una buena causa cuando estaban en grupo que cuando estaban solos. Esto se explica mediante los mismos circuitos neuronales. El punto es que en un grupo militar, la prioridad no es donar dinero, sino combatir enemigos (y a veces estos enemigos pueden ser civiles “socialistas” –o sospechosos de serlo- dentro de la misma nación). El ambiente de violencia que se genera da como resultado, no una cooperación humanista, sino el desarrollo del comportamiento tribal que dificulta la empatía.
La estupidez abusona de los militares está ampliamente registrada en la historia y en el arte. Vemos lo que pasa en las dictaduras militares por ejemplo. Darle poder político a los militares es permitir someter a la sociedad civil a todo tipo de violaciones de los Derechos Humanos, como torturas, secuestros, abusos sexuales, robo de bebes, asesinatos en masa, guerras tontas (como el caso de Malvinas), etc.
Un ejemplo del abuso militar es el caso, de mucho impacto, de militares estadounidenses y agentes de la CIA torturando y humillando  sádicamente a prisioneros de la guerra de Irak en Abu Ghraib. Dichas torturas recuerdan a la película Saló o los 120 días de Sodoma de Pasolini, pero con menos gracia y estética, y más mal gusto.

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La necesidad de desmantelar el ejército

Lo que me parece deseable, en este momento, es que en medio de un mundo de muerte, se decida reflexionar sobre la muerte y elegir. Si esto puede hacerse, nos dividiremos entonces entre los que aceptan el rigor de ser los asesinos (verdugos) y los que lo rehúsan con todas sus fuerzas. Puesto que esta terrible división existe, será un progreso al menos hacerla evidente. A través de los cinco continentes, y en los años que vienen, una interminable lucha va a desarrollarse entre la violencia y la prédica. Es cierto que las posibilidades de la primera son mil veces más grandes que las de la última. Pero yo siempre he pensado que si el hombre esperanzado en la condición humana es un loco, el que desespera de los acontecimientos es un cobarde. Y en adelante, el único honor será el de mantener obstinadamente esta formidable lucha que decidirá por fin si las palabras son más fuertes que las balas”. Albert Camus, Sobre el diálogo.

Seamos realistas; el ejército no sirve para nada. Su único justificativo se sostiene en un círculo vicioso: nos armamos para defendernos de los que se arman para defenderse de los que se arman para defenderse de los que se arman. Un absurdo.
A estas alturas el internacionalismo y las soluciones internacionales diplomáticas ya no solo son deseables sino inevitables. Debemos exigir que exista un incentivo mundial en crear, reformar y perfeccionar instituciones internacionales, y exigir, en todo el mundo, el desarme progresivo, la cancelación de los presupuestos en investigaciones técnico-armamentistas, y el desmantelamiento y prohibición de todas las armas nucleares. Esto se puede hacer en parte con leyes internacionales que exijan disminuir mundialmente el prepuesto destinado al ejército, y sobre todo en las potencias. No solo se requiere la insistencia de organismos como la ONU, sino también la presión de individuos en todo el mundo para que el gobierno de su país decida bajar el presupuesto en fuerzas armadas.
Se requiere para que esto funcione varios requisitos, como ser: aumento de la cooperación internacional, declive de las pasiones nacionalistas, desmantelamiento de grupos de conflicto como el DAESH, hacer más fuerte a la ONU y generar más instituciones internacionales, cómo otro FMI (que no funcione únicamente a base de intereses estadounidenses y de corporaciones) y otras instituciones económicas que ayuden a que esto se pueda cumplir. También se podrían crear grandes bloques de ejércitos internacionales, que reemplacen sus ejércitos nacionales, con incorruptibles pactos de paz, con una formación más humanista, que se comprometan en su totalidad a reducir sus presupuestos y que estén regulados por varias instituciones internacionales bien diseñadas.
¿Qué tan utópico es esto? No mucho. Existen varios países sin fuerzas armadas, por ejemplo: Costa Rica, Dominica, Haití, Islandia, Mónaco, Panamá, Samoa, Vanuatu, etc. La defensa de dichos países recae según el caso en pactos de paz con la ONU, otros países, alianzas militares intergubernamentales (como el caso de Islandia con la OTAN), fuerzas como sistemas regionales de seguridad, o a veces en la policía. En el 2010, el Premio Nobel de la Paz y Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, propuso al presidente de Uruguay “Pepe” Mújica unirse a la lista de países sin fuerzas armadas, pero lamentablemente la propuesta fue rechazada[8]. “Los ejércitos son enemigos del desarrollo, enemigos de la paz, enemigos de la libertad y enemigos de la alegría”, manifestó Arias.
En Argentina el escritor Martin Caparrós propuso eliminar el ejército argentino. Sus argumentos eran que no está preparado para enfrentar ninguna guerra, por lo que es completamente inútil además de caro. En cuanto a países vecinos chicos con los que podría mantener una guerra, no existe ninguna plausibilidad de que suceda un conflicto, y en cuanto a grandes países o potencias no hay posibilidad de que gane un conflicto. Por lo que su existencia es meramente decorativa. Y es una decoración cara  y desagradable.
Muchas instituciones y costumbres fueron legales y comunes hasta que la sociedad decidió ponerles un fin, no hay nada utópico en eso. La Inquisición fue común en toda Europa y hoy no existe, y los duelos armados fueron una costumbre asesina hoy erradicada.
También es necesario prohibir las armas en todo el mundo por los males que estas generan[9] y por el hecho de que podrían permitir la existencia de ejércitos independientes. Para ver el daño que causa la cultura de las armas en Estados Unidos, recomiendo el documental Bollowling for Columbine  de Michael Moore (documental muy interesante, aunque Moore no sea particularmente de mi confianza). Prohibir las armas, acabar con su producción y empujar el desmantelamiento del ejército deberían ser unos de los objetivos más importantes de una izquierda moderna seria.
Pero estas ideas molestan tanto a gente de izquierda como de derecha. Existe desde los orígenes de la izquierda la tradición violenta, de revolución armada, de guerrilla y de guerra. Los anarquistas del principio del XX y los marxistas, especialmente leninistas, la resaltaron y popularizaron. Hay un sector de la izquierda que cree que las armas son necesarias, que no hay que abandonar el nacionalismo (aunque tradicionalmente la izquierda rechazaba al nacionalismo y el militarismo, recordemos el asesinato de Jaures), que los ejércitos tienen que ser “socialistas” y que desprecia a los pacifistas. Este se sostiene en un mesianismo, que cree que la salvación la traerá un grupo armado, y no un progreso social sistémico. Rechazo profundamente esta izquierda sobre todo en países pacíficos y democráticos.
La idea de revolución social armada es completamente inviable, y más en un contexto tan internacionalizado como el nuestro. Una revolución de un pueblo en armas es darle una escopeta a un mono y soltarlo para que pruebe tiro al blanco entre una multitud.  No creo que el costo de miles de vidas perdidas y de un desorden social a gran escala justifique de alguna forma un fin improvisado, de poca eficacia y nula garantía. El régimen autoritario de inspiración marxista-leninista de imposición armada suele fracasar tarde o temprano en mayor o menor medida (no quiero decir que el capitalismo no tenga sus fracasos, especialmente el desregularizado), es caro a precio de vidas y libertades y hasta ahora no demostró verdaderamente ser muy eficaz ni tener logros demasiado notables. Generalmente terminan en abusos y autoritarismo. Pretender revoluciones armadas es saber que se está jugando con la vida a riesgo del fracaso total, es una idea de inspiración muy romántica, suicida y homicida. La justicia no puede imponerse mediante la injusticia y una sociedad libre no puede estar dirigida por una elite armada. La justicia social y el socialismo, mientras demuestren valer la pena, deberían de ser planeados, ensayados, progresivos, corregidos y dirigidos pacífica, racional, ética, científica y democráticamente mientras sea posible.
Por esto es que creo que una izquierda que valga la pena debe tener entre sus objetivos convertir al ejercicio de la violencia militar en historia, y esto incluye eliminar el mesianismo de creer en la salvación de un ejército socialista. Si los ideales de izquierda se basan en la libertad, la igualdad y la fraternidad, deberían plantearse que no puede haber fraternidad con un grupo de gente armada y amaestrada para la violencia.
Imagínense una vez abolido o reducido el ejército en todas las naciones, todo el presupuesto que se ahorraría para invertir en educación, salud y transporte público, en investigación científica, en actos de solidaridad internacional, etc. Toda la industria que pudiera, en vez de esforzarse en fabricar máquinas para matar, esforzase en investigar y crear otras técnicas y tecnologías que puedan ayudar al bienestar y la comodidad general.
Estados Unidos gasta cerca de 600 mil millones de dólares en mantener su ejército… ¿Se imaginan ese dinero invertido en investigación espacial y médica? ¿O en hacer públicas sus universidades y su sistema de salud? ¿O en proyectos para mitigar el calentamiento global, el problema más serio del mundo actualmente? ¿O en ayudar a mejorar la situación económica de otros países desbastados como Somalia? El producto interno bruto de Somalia es de aproximadamente 6.000 millones de dólares, diez veces menos que el presupuesto militar de Estados Unidos. Aunque impresionen poco esas cifras teniendo en cuenta que Somalia es un completo desastre, hay que tener en cuenta que EEUU gasta más en ejército que el PBI de Argentina (583,2 miles de millones de dólares). Una sociedad que permite que esto sea así, es una sociedad enferma de violencia y egoísmo.
Hoy en día casi todos estamos de acuerdo en que las guerras son una aberración que no deberían  existir… ¿Entonces para qué seguimos manteniendo el ejército? ¿Por qué aún continúa anotándose gente en esta institución? Una consecuencia de aceptar la atrocidad de las guerras es muy simple, negarse a participar en una. Una persona que se niega a aceptar que la guerra es una aberración es un enemigo de la humanidad. La culpa de una guerra la suelen poner encima de los hombros de quienes se cree que las provocan, sean políticos o empresarios. Pero la verdad es que en las guerras la culpa también es de todos los militares que aceptan participar y de todos los ciudadanos que la apoyan y mantienen el Servicio Militar Obligatorio con vigencia (por suerte este solo queda en algunos países). También la culpa de las guerras la tienen los indiferentes.
Para colmo, las desgracias de las guerras no terminan cuando terminan éstas, ni para los civiles ni para los militares sobrevivientes. En Estados Unidos se suicidan más de 20[10] veteranos de las guerras de Vietnam, Afganistán e Irak por día, y más de 75.000 viven en las calles[11]. Entre los veteranos argentinos de la Guerra de Malvinas también son comunes los suicidios. Las estadísticas son muy irónicas, ya que se suicidaron más soldados veteranos (350 aproximadamente) que soldados muertos en combate (326 si no tenemos en cuenta los muertos en el crucero General Belgrano)[12]. Entre los veteranos de guerra también son comunes terribles enfermedades mentales como el estrés post-traumático.
Históricamente la guerra, el colonialismo y las expediciones militares no solo causaron daños a seres humanos, animales, ecosistemas, etc. sino también a patrimonios de la humanidad como ciudades antiguas y monumentos. La destructiva expedición militar de Napoleón en Egipto, los Jardines Colgantes de Babilonia deteriorados luego de las invasiones persas, y las destrucciones de monumentos sirios por la guerra como ser La ciudad de Bosra, o Las Ruinas de Palmira son algunos ejemplos.
A veces para evitar la guerra es necesario renunciar a la abstracción del orgullo nacional e incluso a algunos privilegios. Pero hay que pensar ¿Verdaderamente el orgullo nacional vale más que la vida de una sola persona? Yo creo que no, como tampoco creo que el socialismo tenga que ser impuesto a costa de un dispendio de muertes. Cuando uno suele hacerse estos planteos piensa que se justifica matar y morir para defender a su nación de soldados que vienen a matarlos o saquearlos a ellos y que es una cuestión de supervivencia por la cual no se puede culpar a los militares. Pero esto es falso. Y es falso por la simple razón que aun cuando estos se defiendan “legítimamente”, se están defendiendo de otros militares que apoyan causas injustas para el privilegio de su “nación”. En cualquier caso, la culpa del conflicto recae siempre en los militares, sea de un bando, del otro o de ambos. Cuando uno acepta pertenecer a la secta asesina de un ejército, acepta la posibilidad de responder a una orden de saqueo, además de a la orden de “defenderse”. Muchas veces, los soldados ejecutan guerras despiadadas contra otras naciones para saquear y sabotear creyendo que están haciendo algo para defender a su nación, y eso hay que tener en cuenta. No toda defensa militar verdaderamente es una defensa. El pacto militar es matar y morir por la causa que desee y establezca una clase que fácilmente puede engañarlos en sus fines. Y esta clase puede engañar también al resto de la población para hacerlos apoyar o justificar una guerra innecesaria en busca de privilegios incluso creyendo que están haciendo un bien por su nación, y en el peor de los casos por el bien de la nación atacada.
Claramente para desmantelar el ejército hay que también debilitar el nacionalismo, y eso es de verdad difícil, pero el que piensa que esto es imposible en parte está siendo cómplice de esa imposibilidad. “El camino que debe recorrer la humanidad no es el de profundizar en las divisiones, sino darnos cuenta de que vamos en el mismo barco y que nos ahogaremos si no remamos en la misma dirección”, escribió Roberto Augusto. Con el avance de la tecnología y el poder de destruir nuestro planeta en una guerra presionando un botón, se hace demasiado evidente que vamos en el mismo barco. Mientras avance la tecnología, avanzará la necesidad de terminar con la  superstición nacionalista, y de acabar con las guerras y con su posible existencia.
Si queremos dar el paso anterior a eliminar el ejército, que sería debilitar el nacionalismo, debemos entender que no podemos hacerlo únicamente discutiendo el concepto con cada persona nacionalista que conozcamos. Hay que entender qué causa el nacionalismo, y este problema es complicado, multicausal y sistémico. El tribalismo es tan psicológicamente tentador que dudo que el nacionalismo pueda ser eliminado por completo tan fácilmente, y de ser así, el tribalismo se manifestará de otra manera, de forma casi inevitable. Evitar el tribalismo social es demasiado complejo, y debe ser uno de los principales proyectos humanistas. Una de las posibles causas del tribalismo agresivo es la desigualdad social, muy relacionada con el aumento de la violencia (vemos cómo Alemania, en la condición de desigualdad luego del Tratado de Versalles, aumentó su índice de chauvinismo, pero esta correlación es insuficiente para explicar el nazismo).
Cuando se propone abolir el ejército, uno de los “argumentos” es que mantener el ejército está bien porque siempre fue así; desde que existe civilización existen enfrentamientos armados. Pero esto es en realidad una falacia lógica conocida como “argumentum ad antiquitatem”, o apelación a la tradición. No puede ser utilizada como argumento serio.
También se usan otros tipos de falacias para defender las instituciones militares, como la falacia de apelación a la naturaleza de que “el hombre es malo por naturaleza y buscará naturalmente los enfrentamientos armados”. Verdaderamente no hay ninguna evidencia seria que sugiera que las civilizaciones requieran de las guerras para mantenerse. Tampoco es cierto que el ser humano sea “malo” por naturaleza, no es ni bueno ni malo. Mario Bunge escribió: “El hombre no nace malo. No hay genes maléficos. Tampoco hay genes benévolos. Según nuestros principios y las circunstancias, unas veces nos comportamos bien y otras mal“[13] En el mismo artículo agregó: “las escuelas de guerra son las únicas que se especializan en enseñar a practicar la maldad… Si nos preparamos para la guerra, terminaremos haciéndola; si nos preparamos para la paz, la tendremos y seremos un poco más buenos que malos.”

Siento mucha tristeza, de verdad, por todos aquellos que decidieron, para evitar estudiar una carrera universitaria, buscarse un empleo útil y una elevada razón de ser, volverse piezas de esa maquinaria enferma y despreciable que es el ejército. La cultura  debería abandonar, de una vez por todas, la deleznable idea que equipara heroísmo con efectividad asesina. Espero ansioso el momento en que la sociedad entienda al verdadero héroe de la civilización como un original científico, un talentoso artista, un médico hábil, un intelectual comprometido, un apasionado profesor, un político honesto, o un excelente técnico. Los héroes no son los que matan y mueren por causa militar; son asesinos y/o víctimas. El ejército es una institución que requiere ser mundialmente abolida y figurar sólo en la historia como una vergüenza del pasado de la que hay que huir.

Durante un largo veraneo en el Paso del Molino, en Montevideo, ciudad que quería mucho, (mi padre) me dijo que me fijara bien en las banderas, en los escudos, en los cuarteles, en las iglesias, en las carnicerías y en las sotanas, para poder contar a mis hijos que yo había visto esas cosas raras, que no tardarían en desaparecer de la faz de la tierra. No sin melancolía compruebo ahora que la profecía era prematura.” Jorge Luis Borges.

[1] http://www.milsf.com/psychology-of-killing/
https://www.xatakaciencia.com/psicologia/los-soldados-de-antes-eran-menos-asesinos-que-los-de-ahora
http://www.canadianmilitaryhistory.ca/wp-content/uploads/2012/03/4-Engen-Marshall-under-fire.pdf

[2] http://biblioteca.org.ar/libros/150672.pdf

[3] Capítulo 20, temporada 1, 1986.

[4] http://chequeado.com/ultimas-noticias/mario-ishii-desde-que-se-fue-el-servicio-militar-la-inseguridad-empeoro/

[5] http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00224545.1939.9713366

[6] https://dspace.lboro.ac.uk/dspace-jspui/bitstream/2134/16182/4/Lewin%20revised.pdf

[7] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24726338

Reduced self-referential neural response during intergroup competition predicts competitor harm (NeuroImage)
http://news.mit.edu/2014/when-good-people-do-bad-things-0612

[8] http://www.infodefensa.com/latam/2010/04/02/noticia-arias-propone-a-uruguay-abolir-sus-fuerzas-armadas-y-mujica-lo-rechaza-diplomaticamente.html

[9] https://barderzineblog.wordpress.com/2016/06/21/armas-y-lobby-la-evidencia-cientifica-detras-del-uso-de-armas/

[10] http://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/283824/suicidio-veteranos-militares-eeuu-aumenta

[11] http://www.telesurtv.net/bloggers/-22-veteranos-de-Guerra-se-suicidan-diariamente-en-Estados-Unidos-20150209-0003.html

[12] http://www.lanacion.com.ar/784519-no-cesan-los-suicidios-de-ex-combatientes-de-malvinas

[13] http://elcomercio.pe/eldominical/articulos-historicos/hombre-malo-bueno-mario-bunge-366670

El feminismo (pos)moderno, un orzuelo en el ojo izquierdo

“Nací en la izquierda y allí moriré, pese a ella, pese a mí”. Albert Camus.

Si antes los izquierdistas no-marxistas se sentían bichos raros dentro del movimiento, hoy ser de izquierda y tener un mínimo de pensamiento crítico en la moda de la izquierda posmoderna  es sentirse completamente desorientado. Lamento ver a la izquierda en tiempos actuales cada vez más humillada y ridiculizada. Más lamento que eso esté justificado. Percibo un gran deterioro en la calidad de los planteos de la izquierda actual que es necesario remediar urgente.  Me parece que si hay un gran responsable de esto que pocos se animan a señalar, son los métodos, lemas, objetivos, procederes, etc. del feminismo actual, fuertemente influenciado por el posmodernismo y muy relacionado con la izquierda. Sentí que ya no podía mirar hacia otro lado al ver sus abusos, sus disparates, sus actitudes acríticas y sectarias y su actitud tribalista y violenta con la que dejan diariamente en ridículo a la izquierda con la que me identifico. Es hora de que, si queremos salvar a la izquierda, la critiquemos.

Actualmente veo que muchos críticos de la izquierda de tendencias evidentemente de derecha tienen razón. Más de lo que nunca me hubiera  gustado imaginar. El discurso de derecha capta cada vez más gente, y lo vemos en el éxito de Nicolás Márquez y Agustín Laje por ejemplo. Esto es porque muchas veces, en simultáneo con un montón de estupideces esperables, lanzan críticas con bastante sustento que la gente común entiende y apoya. Y confieso que a veces tienen razones para esto. Un foco frecuente de esas críticas es el feminismo, que termina por dejar mal parado de forma aparentemente razonable a todas las ideas de la izquierda actual. Pocos son los que se atreven a hacer críticas a los abusos y descarriles del feminismo contemporáneo desde una postura de izquierda racional, y lo comprendo, ya que es una autocondena al ostracismo dentro de la misma izquierda.

La actitud muy común en la izquierda actual que llamo “espíritu gulag” consiste en eso, en limitar el debate con suma intolerancia dogmática e irracional y condenar cualquier opinión que no les guste y junto con ella, al que la expresa. El espíritu gulag lleva a desmantelar el debate racional basado en evidencias y argumentos, y remplazarlo por el escarnio y ostracismo del que piensa diferente o critica. Por ejemplo tachando al que cuestiona algún planteo feminista, muchas veces de buenas intenciones y relativa solidez intelectual, de “machistas”, “hijos del patriarcado”, “machirulos”, etc. El espíritu de gulag busca mantener miedo, ahuyentar la crítica, generar homogeneización de pensamiento y segregación. Y esto se ve muchísimo en el feminismo actual, con altos tintes sectarios de un puro sentimiento de pertenencia, que describiré luego.

Si queremos mantener una imagen de la izquierda que la represente digna de tomar en serio, debemos ser más críticos con nuestras ideas y escapar de la sumisión a las ideas “ortodoxas” (dogmas, mejor dicho) de la izquierda contemporánea. Dejemos de ver esto como herejía.

Tengo una fuerte convicción de que, si queremos detener a la derecha emergente, lo importante no es tanto criticar a la derecha, sino a la izquierda. El creciente éxito de la derecha no se basa en sus logros, porque la derecha realmente carece de estos; el éxito de la derecha se debe a que hay algo en la izquierda que siempre fracasa y que la derecha no pierde oportunidad de señalar.  Hay que dejar de mirar para otro lado frente a esto. La izquierda fracasa porque le falta madurez, y nunca la va a alcanzar si no se refuerza la autocrítica. Y en la situación actual, si hay un sector de la izquierda que más necesita autocritica es aquel de los llamados feministas. Al decir esto a muchos se les vendrá a la mente un pensamiento algo así como: “ah claro, este tipo cree que el feminismo tiene que ser autocrítico y no las personas machistas ”. Ya les respondo: una cosa no quita la otra, y si queremos acabar realmente con el sexismo, tenemos que poner en tela de juicio seriamente la eficacia que está teniendo el feminismo para esto. Los logros del feminismo contemporáneo parecen consistir más que nada en haberse vuelto una moda, aunque bastante adolescente y con alto grado de violencia y capricho aniñado.

Resaltarle estas cosas al feminismo hace despertar, en los miembros más comprometidos del movimiento, fuertes sentimientos de odio. Creen que criticarlos es ser indiferente a los “femicidios”, a la “opresión de la mujer”, y a todo lo malo que se pueden imaginar (porque esta tendencia de encajar todo lo malo y lo que no les gusta en la misma bolsa es muy común en el feminismo, recordemos que para muchos los conceptos de capitalismo, fascismo y todas las formas de opresión están vinculados de alguna forma mágica con el machismo o el patriarcado). Esto se ve cuando frente a cualquier crítica mínima la reacción suele ser el insulto, el abucheo y hasta la violencia física, aun cuando sea por parte de alguien que plantea la búsqueda de la igualdad de género. ¿Realmente esto es defendible? ¿Deseable? ¿Civilizado? ¿Tolerante? ¿Humanista? A gran parte del feminismo actual estos últimos tres valores no le importan, y hay que señalarlo.

En este artículo no pretendo hacer una crítica detallada, revisando múltiples autores,  revisando la historia del movimiento, analizando sus propuestas, recopilando críticas, etc. Realmente no tengo el interés ni el tiempo. En este artículo pretendo más que nada fomentar la crítica. Considero que ustedes pueden ser lo bastante inteligentes y educados para formar sus propias opiniones respetables sobre cada aspecto del movimiento, lo principal que pretendo sugerir con estas palabras es que no tengan miedo a criticar cuando consideren que sus cuestionamientos están sustentados en la razón, la ética y la evidencia. Sin pensadores críticos la sociedad queda a la deriva, se estanca y se pudre. Cualquier movimiento o ideología que pretenda subordinar el pensamiento crítico se vuelve un enemigo de la humanidad.

El ocaso del feminismo  

Me parece que es demasiado evidente ya que el feminismo está en crisis desde la tercera ola. En general ésta desde que comenzó que cae en picada en una serie de vicios que hoy ya ensuciaron demasiado la imagen del movimiento frente a las personas más críticas, y éstas pueden demostrar de forma muy simple que en muchos casos el movimiento se volvió muy irracional, y me apena. Sobre todo porque hay razones muy buenas para luchar contra el sexismo, y el feminismo llevaba una bandera de lucha. Es muy fácil demostrar ejemplos de decadencia, irracionalidad y hasta sexismo hembrista, desde el “feminismo” separatista de Sheila Jeffreys hasta los textos de Luce Irigaray diciendo cosas cómo que la fórmula e=mc2 es sexuada.

Uno de los vicios más marcados es el panmachismo, la creencia de que cualquier cosa es machista (hasta incluso que la discriminación a los hombres es machista) y de esta forma la banalización y exageración del término que lleva a los (verdaderamente) machistas a dejar de tomar en serio las críticas a dicha postura (en este vicio cae claramente Irigaray entre otros). Realmente el machismo es algo grave, pero si banalizamos el término la gravedad se pierde. Si es machista tanto la teoría mecánica de sólidos (sí, Irigaray escribió esto) como creer que las mujeres solo sirven para ser amas de casa, o justificar una violación a una mujer diciendo que “se lo merecía” o “se lo buscó” el término pierde todo valor y con eso parte de la gravedad del asunto. Exagerar con las acusaciones de “micromachismos” o creer que las mujeres merecen tipos de discriminación positiva (como estar exentas de críticas) es perjudicial para buscar la igualdad y dará pie a que haya un grupo de gente que -con razones- luche contra el feminismo haciendo generalizaciones de sus vicios, y ya está pasando. Si todavía se pretende luchar por la igualdad racional bajo el nombre de “feminismo”  (yo ya hace tiempo me resigné a esto), hay que cuidar cómo y qué es lo que dicen en nombre de éste, sobre todo porque (por suerte) lo que el feminismo plateó desde el siglo XIX ya entró en serios debates y acciones sociales. Seguir el curso de crisis que inició la tercera ola al feminismo con las influencias posmodernas puede hacer que todos esos logros peligren.

El 1- tribalismo, el 2- hembrismo y el 3- dogmatismo me parecen algunos de los peores vicios en los que cae el feminismo actual, y los voy a dividir en tres correspondientes secciones –aunque es importante resaltar que están estrechamente vinculados. No pretendo lograr precisión con múltiples referencias y estudios científicos, como por lo general me gusta hacer;  no va a ser el caso de este artículo. Presentaré opiniones sustentadas de actitudes que creo que todos podemos ver a simple vista asomando un poco la cabeza dentro del movimiento.

 

La tribu feminista

Recuerdo haber asistido a una marcha de Ni Una Menos en La Plata, Argentina, y haber visto algo muy particular. Se trataba de una especie de performance en donde feministas, únicamente mujeres, se reunían en ronda, si mal no recuerdo alrededor de una fogata,  con la cara pintada y aullando y bailando coordinadamente al son de los tambores como aborígenes.  Varias personas que asistieron o asisten a marchas feministas me confirmaron que estos actos son frecuentes. No me imagino una representación más perfecta de tribalismo.

Este consiste en una actitud de marcada pertenencia a un grupo. Se expresa en la reproducción de todo lo que produce sentimientos de cohesión social, pero de la forma más alienada, exagerada y primitiva. Se basa en imitar gestos, costumbres, conductas, tradiciones, acciones y pensamientos en simultáneo con un grupo de la forma más homogénea posible. Se trata de sentirse estrechamente parte de algo, de lo que los demás no son parte. Muy a menudo acompañado de todas las irracionalidades posibles, como la violencia. Un excelente ejemplo es el fascismo nazi. El tribalismo está también muy estrechamente relacionado con la explicación psicológica de las sectas.

En el feminismo actual se ve muchísimo esto. Las mujeres de actitudes hembristas, es decir, que consideran al sexo/género femenino más “especial” que el masculino, y que encuentran cobijo ideológico en el feminismo, parecieran reforzar siempre un sentimiento muy fuerte de pertenencia.

Sostener que las feministas no creen que haya nada “especial” en ser mujer y que no existe el hembrismo, como ya escuche/leí antes, es simplemente falso. Existe una creencia mística y generalizada dentro del feminismo de que las mujeres tienen alguna especie de relación especial con el cosmos por ejemplo. Tomemos como muestra mínima esta cita: “(…) Pero cada fase de este proceso posee una temporalidad propia, eventual-mente cíclica, unida a los ritmos cósmicos. El hecho de que las mujeres se hayan sentido tan amenazadas por el accidente de Chernóbil tiene sus orígenes en esa relación irreductible que existe entre sus cuerpos y el universo” Irigaray, 1987a, pág. 215). También se ve mucho en páginas feministas vinculadas a la pseudociencia creencias infundadas similares, como que los ciclos menstruales tienen relación con las constelaciones, ritmos cósmicos, la luna, o ridiculeces por el estilo.

Cuando se acusa de hembrismo, numerablemente oí decir que eso no puede existir porque “no hay un sistema cultural hegemónico que oprima a los hombres”. Esto es una confusión, creo, basada en confundir la actitud hembrista con un equivalente al patriarcado, el matriarcado. Resaltar actitudes hembristas no significa afirmar que existe un matriarcado (yo personalmente dudo de que existan ambos, o por lo menos de la forma exagerada en que se plantean muchas veces). Otra de las defensas más estúpidas de la supresión del término hembrista la leí de Malena Pichot, que dice que no puede haber discriminación de una persona a otra que goce de algo así como “privilegios sociales” por pertenecer a un grupo. Su planteo es que no existe el “racismo” de negros hacia blancos, porque no existe una discriminación a gran escala de negros hacia blancos sino a la inversa, y lo mismo con respecto a hombre/mujer. Este planteo es absolutamente dogmático y arbitrario, no lo vi jamás sustentado en algún intento de argumento y va contra cualquier definición semántica existente. No veo ninguna razón para sostenerlo. Es solo una hipótesis ad hoc muy mala para intentar negar algo tan evidente como que pueden existir discriminaciones poco usuales. No voy a continuar ahondando en cuestiones referentes al hembrismo porque pertenecen a la siguiente sección, pero quería dejar en claro esto para que puedan entender los siguientes planteos. Preguntas como si es compatible o no el feminismo con el hembrismo las analizaré luego.

Esta actitud de tribalismo separatista del hembrismo, basado en un fuerte sentimiento de pertenencia,  se ve en la ridícula tendencia discriminatoria de echar a los hombres de las marchas feministas, algo que me parece completamente injustificable bajo cualquier punto de vista mínimamente civilizado y humanista.

Ejemplos:

Estos hechos me parecen dignos de analizar, y el concepto más apropiado que encuentro para esto es el de tribalismo. El hecho de sentirse mínimamente especiales por ser mujer es risible. Es tan perverso como sentirse especial por ser hombre o heterosexual, solo que esto está mal visto por una izquierda posmoderna que se obsesiona ridículamente por exaltar ciertos grupos “marginados” y despreciar a los demás por “hegemónicos”. El razonamiento estúpido en ambos casos es el mismo, igual de racional que el nacionalismo. El hecho de excluir hombres que van a apoyar la misma idea que las mujeres de la marcha, es completamente violento e irracional. No tiene absolutamente nada que ver con la busca de la igualdad o equidad, y solamente le encuentro sentido en una forma de reforzar el sentimiento de grupo y de exclusión.

Si bien defiendo valores como la cooperación y la solidaridad, el altruismo, y demás conceptos relacionados con el sentimiento de pertenencia a una comunidad (que preferentemente sea la humanidad), como el de cohesión, hay que ser cuidadoso en los modos en que estos sentimientos pueden volverse irracionales, por no decir imbéciles. El sentimiento de grupo restringido, como el del nacionalismo hermético, es completamente nocivo y entra en contradicción con valores humanistas básicos como el de la fraternidad –entendida a gran escala. Gran parte del feminismo actual no entiende que hay una diferencia entre la cohesión de la unión racional, empática, solidaria, fraternal, y el sectarismo tribalista que es opuesto aunque intuitiva e ingenuamente no lo parezca. Centrarse en los sentimientos chauvinistas de pertenecer a un grupo y sentir orgullo y dignidad por excluir a otro es lo más repudiable y venenoso en lo que puede caer un grupo social. Y luego se quejan del ruidoso término “feminazi”, estas actitudes tribalistas son propias del racismo y del fascismo, y superan en inmadurez al de muchísimas tribus primitivas al punto de que uno duda si es justo el calificativo de “primitivo” (pensemos que en tribus africanas antes de la colonización, no existía en general, la aversión a otras tribus). Estas actitudes son peor que primitivas, son completamente antisociales y es una forma de ingenuidad que abre paso a la peor violencia e inestabilidad social. El concepto de “feminismo separatista” (un movimiento que asombrosamente existe y que mucha gente toma serio) es una muestra de hasta dónde puede llegar esto.

En varias discusiones que tuve con feministas de diferentes variantes (yo no ignoro que el feminismo sea heterogéneo) vi mil formas de justificar esto, y todas caían en el victimismo. Este es otro aspecto del tribalismo indispensable a analizar, porque el victimismo es lo que les hace tener tal grado de cohesión. Frases como “nos están matando” son representativas. Bajo sus axiomas de que son oprimidas, asesinadas, maltratadas día a día como si se trataran de prisioneras en un campo de concentración refuerzan diariamente sus sentimientos de pertenencia y afilan sus justificativos para reproducir todo tipo de ideas y cometer todo tipo de acciones que no podrían justificar de otra forma y que, lo más importante, carecen de sustento bajo cualquier análisis racional. Aun cuando exista una opresión generalizada al sexo/género femenino, cosa que cada vez más gente pone en duda –al menos en el occidente civilizado-, ¿es justificable excluir a la propia gente que está yendo a apoyar tu causa? Permítanme una respuesta: por supuesto que no. Sostener esto se basa en un pensamiento mágico que mantiene una generalidad exagerada y prejuiciosa. Se basa en creer que todos los hombres son opresores, sin excepción, y que cada hombre representa a su sexo y a su género bajo ciertos estereotipos.

Los hombres somos los que nos tenemos que sentir culpables por ser violadores, por matar a las mujeres e invadirlas, etc., aun cuando no hayamos hecho nada como individuos. Es una especie de responsabilidad colectiva inspirada en el más radical pensamiento holista. Y sumado a esto, está también la suposición telepática de que “van para buscar protagonismo”.  Cada uno de nosotros, representa a su colectivo: si son mujeres son indefectiblemente discriminadas y si son hombres son indiscutiblemente opresores que van a las marchas a imponer su protagonismo ¿Qué clase de aberración intelectual es este planteo? Yo verdaderamente no lo puedo entender, a no ser mediante el concepto de tribalismo. Casualmente, este tipo de pensamientos está presente en el nacionalismo bélico: “Los ingleses bombardearon, esto es razón para bombardear Inglaterra y matar a cualquier civil inglés que ronde por sus ciudades, porque es inglés y los culpables son los ingleses”.

Históricamente el tribalismo se relacionó al totalitarismo. Cuando pienso en este concepto siempre recuerdo la obra maestra de Popper, La sociedad abierta y sus enemigos, una crítica sumamente inteligente tanto al fascismo como al marxismo autoritario. No me sorprende que ciertos marxismos tomen actitudes tribalistas, por eso encuentro natural esto en el feminismo marxista.

Esto es propio de la inmadurez intelectual y es diría que el peor tipo de cáncer que puede tener  cualquier idea humanista o de izquierda.  El tribalismo lleva casi inevitablemente a la violencia, es la esencia, junto al egoísmo, de la segregación y la marginalización. El feminismo tribalista recurrirá a la violencia, a las amenazas, y a la destrucción porque el tribalismo y la violencia tienen el mismo sustento intelectual: absolutamente ninguno. Mientras exista tal grado de incivilización tribalista va a existir violencia dentro del feminismo. Esto lo saben, pareciera que sienten conscientemente tal oscuro orgullo de pertenencia alienante y lo disfrutan, gozan el placer bruto de la violencia y la agresión, y resaltárselos poco les hará cambiar de parecer porque siempre le encontraran justificación en el victimismo o rápidamente su cámara de eco, formada por su círculo cuasi-sectario, les hará aumentar el sesgo lo suficiente como para rechazar de cualquier forma alguna crítica o planteo alternativo.

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Cuando se les resalta actitudes violentas injustificadas, además, suelen recurrir a la excusa de que es simbólico. Que cuando dicen que maten al macho no dice que maten a todos los hombres, sino a un concepto estereotipado de hombría. Está bien, de hecho yo al menos lo entendí siempre, el problema es que el mensaje esta expresado de la forma más confusa e ineficaz posible, pero de esto hablaré en la sección de dogmatismo, donde verán como la infalsabilidad y el escurrirse de la crítica está siempre presente en el discurso general del feminismo.

Por último, un planteo tribalista muy curioso del feminismo posmoderno es el de sentirse identificadas con las “brujas” quemadas por la… ¿inquisición? Sobre esto leí y escuché mil tonterías que solo podría sostener alguien sin cultura.  Por ejemplo, en una ocasión vi una etimología completamente apócrifa de la palabra “bruja”, esta era que significaba: “mujer empoderada”. Algo que haría reír a carcajadas a cualquier etimólogo. En español el origen de la palabra es dudoso, pero nada relacionado a “mujer empoderada”. La etimología es falsa en inglés (witch), francés (sorcière), italiano (strega) y cualquier idioma conocido. Yo me pregunto ¿Con qué finalidad inventan esas patrañas?

El hecho de sentirse identificada con una bruja me resulta sumamente interesante. Las brujas, en la época que duró la inquisición y la institución de la quema de brujas, algunas veces independiente de la inquisición, eran pobres mujeres ignorantes que eran acusadas por pura superstición, e interés, aun cuando realmente no hayan hecho absolutamente nada, más que, por ejemplo, hacer un gesto cuando de casualidad al mismo tiempo caía un rayo. Tal era el grado de miedo y estupidez de la gente en ese tiempo.

Antihistórica y místicamente esta gente cree que de verdad las brujas eran mujeres con poderes especiales, algo supersticioso y que solo sirve para sostener los inventos fabricados por la Iglesia Católica como excusa para perseguir a esta pobre gente, más por una cuestión de quitarles propiedades que otra cosa. Pero tampoco la culpa la tiene únicamente la iglesia… muchas mujeres eran perseguidas y asesinadas bajo la creencia de brujería por sus propios vecinos, hombres y mujeres. Estos también las denunciaban por superstición ante esos supuestos tribunales de cotillón. Y sí, es sublime el nivel de brutalidad de aquellas épocas, tontamente idealizadas a veces. También hay que aclarar, que no solo se juzgaba y mataba mujeres por estas creencias, también hombres y hasta animales[1].

Aun cuando las acusadas de brujería realmente tuvieran relación con el ocultismo, cosa que en la quema de brujas no era exactamente frecuente (vean el caso de Salem, donde se terminó diezmando al pueblo en acusaciones puramente inventadas por la imaginación), el planteo es supersticioso, bruto -igual de supersticioso y bruto que el catolicismo- y además es sexista. Por un lado, porque mantiene esa vinculación de las mujeres con la superstición de las “ciencias ocultas” y demás pseudociencias, algo auténticamente machista, y porque creer que realmente la magia de la brujería era auténtica y símbolo de “empoderamiento” es de una  incultura lamentable. Varias veces leí libros y ensayos sin ninguna base que relacionaban a las “brujas” de aquellas épocas con la medicina herbolaria, “conocimientos avanzados” y cosas así, nada de eso es real. La medicina herbolaría, poco más que ineficaz por cierto, se usaba frecuentemente en aquel tiempo y no constituía en si una razón para ser acusado de ciencias ocultas (de hecho los caballeros medievales utilizaban rituales mágicos que no eran perseguidos por la inquisición, por ejemplo, con mohos crecidos en calaveras). No era lo común denunciar a una mujer por ejercer “medicina” en aquellos tiempos, por alguna especie de machismo medieval (y posmedieval, la caza de brujas como institución se establece luego del Malleus maleficarum, en el siglo XV, y la institución se consolida finalizada la Edad Media, adquiriendo su auge durante el siglo XVII y XVIII), como creen. No fue así. Las razones eran otras mucho peores incluso. Recomiendo leer el gran libro El mundo y sus demonios de Carl Sagan, si este tema les interesa; tiene un capítulo muy bueno sobre la caza de brujas.

Pensar que la superstición de las ciencias ocultas y el pensamiento mágico es digno de relacionarse con lo femenino, y que esto es “signo de empoderamiento” francamente es de una inocencia inefable. Pues claro, dejemos las ciencias y el pensamiento duro, que nos han brindado las bases del progreso humano conocido, al hombre… si esto no es machismo no sé qué es.

Este tribalismo de sentirse “las brujas que no pudiste quemar”, y victimizarse por una situación histórica de hace varios siglos, durante una época donde las condiciones de vida de básicamente todos eran un desastre, es  hilarante. Algunas van más lejos y no solo identifican lo femenino al ocultismo sino a toda forma de irracionalismo. Esta es una consecuencia clara del impacto del posmodernismo en la izquierda, y sus contraproducentes consecuencias.

El hembrismo 

Si bien este tema da para analizar mucho, no quiero extenderme.

En un momento creí, que así como el constante racismo de los blancos hacia los negros en Estados Unidos ocasionó una reacción de racismo de los negros hacia los blancos bastante generalizada y cierto victimismo entendible, esta cuestión de victimizarse (aun por cosas que pasaron hace siglos) y generar aversión hacia lo masculino era algo inevitable debido a la opresión histórica real que sufrieron las mujeres. Pero cada vez dudo más de esto, no me parece que haya una verdadera relación inevitable y por lo tanto que se justifique de alguna forma. También subestimé el grado de hembrismo que podía llegar a haber en el feminismo, tanto en cantidad de hembristas como en el nivel de hembrismo. Pensaba además, al hembrismo como una reacción efímera e inofensiva. En esto me equivoqué mucho más.

Cuando se señala al hembrismo, el feminismo más inteligente retruca que “son minoría” y que “no es verdaderamente feminismo”, el más estúpido lo defiende y justifica. A esto muchos críticos responden que es una falacia del verdadero escoses, cosa que más que una falacia es una técnica retórica. Sobre si es compatible el hembrismo con el feminismo es una cuestión semántica, depende de la definición de feminismo que no está muy clara. Recurrir a definir movimientos heterogéneos y de varios siglos de antigüedad mediante un diccionario no es una buena idea, peor es hacerlo analizando la etimología o la composición del nombre. El punto es que, al aceptar la heterogeneidad del movimiento, se abre paso a estas cuestiones que son difíciles de resolver. Sea o no el hembrismo compatible con el concepto feminista, algo está claro: el feminismo moderno está lleno de hembrismo; así como de victimismo, irracionalidad, exageración y rebusque al ver qué combatir (cuando se adquirió una buena porción de igualdad de derechos, y hay que mantener entretenido el movimiento, uno se puede distraer luchando para que los hombres se sienten con las piernas cerradas en el transporte público, por ejemplo, o tratando de reformar de las formas menos prácticas y más antiestéticas el lenguaje, total la Ley Sharia está muy lejos).

Las actitudes hembristas llegaron a tal punto que cada vez es más frecuente escuchar que se desestiman cualquier opinión de un hombre sobre el feminismo… solo porque es hombre. Un total ad hominem que no veo como se sostiene. Sobre todo con el hecho de que entre los pioneros del feminismo se encuentran muchos hombres, como John Stuart Mill. Pero esto lo analizaremos abajo.

Los dogmas feministas: “tus críticas me resbalan por ser hombre-cis ”, “si no eres feminista eres machista”, “eso también es culpa del patriarcado” y varias estrategias más de la infalsabilidad y el escabullimiento de la crítica 

El tema de si a cierto feminismo le resbalan las críticas por el sexo/género masculino del oponente, es meramente una pantalla. A este feminismo le resbalan las críticas en general, sin importar tanto quien las dice. El tema del dogmatismo es verdaderamente preocupante.

Sí para evitar la crítica no recurren a falacias, o revisten de infalsabilidad sus slogans, generan una falsa dicotomía de que si no estás con el feminismo estás en contra de la igualdad. Esto es muy deshonesto, por el hecho de que es completamente entendible que una persona que busca la igualdad racionalmente rechace ser etiquetado de feminista luego de que el feminismo cayó en tal deterioro. El feminismo se queja de quienes no lo apoyan por cuestiones meramente racionales -y sin rechazar a la igualdad sexual y/o de género-, pero no hace nada por limpiar un poco su imagen siendo autocrítico, condenando los abusos de ciertos sectores y tratando de eliminar sus propios vicios.

El recurso de la infalsabilidad es muy frecuente. Por ejemplo, si cuestionamos la existencia del patriarcado es por culpa del patriarcado, si los hombres sufren ciertas desigualdades (por ejemplo, hay más hombres en la indigencia) es también, por culpa del patriarcado. El patriarcado se supone que se define como un sistema cultural de opresión constante y omnipresente a la mujer, pero en cuanto encontramos casos donde el hombre no sale favorecido, que son muchos… también es culpa del patriarcado. Entonces vale preguntarse ¿Tiene sentido plantear la existencia de algo que bajo ningún contraejemplo se pueda refutar? Esto tiene un nombre más conocido que el de infalsabilidad, y es dogmatismo. En muchos casos el feminismo se vuelve infalsable. Otro ejemplo, en una ocasión cuestioné un lema feminista escrito en varios carteles por mi ciudad, luego de una marcha feminista, éste decía: “el amor romántico mata”. Cuestioné ésto resaltando que es evidentemente falso, de hecho con mi pareja consideramos que tenemos una relación muy romántica y hasta ahora ninguno de los dos mató al otro… hasta ahora. Es claro que si querían señalar que la violencia de pareja mata, o que la celopatía puede matar, lo peor que podían hacer era relacionar una relación romántica, que la mayoría entiende como “cursi” (nadie en general la relaciona con lo que se entiende en la literatura o el arte del romanticismo, que no es precisamente “cursi”) con una relación celopata y violenta. Esto es un mensaje tremendamente confuso –y más abajo mostraré más mensajes confusos A raíz de esto varios intentaron justificar de cualquier forma rimbombante el lema con tal de demostrarlo como verdadero, porque parece que las feministas no pueden equivocarse nunca, llegando a presumir que cualquier relación monógama era violenta bajo el patriarcado, y que esto hace que todo pueda terminar en un “femicidio”. Realmente la vinculación de una relación romántica con un femicidio solo puede darse en la mente más rebuscada. Por un lado profesan que “quien te ama no te pega”, y por otro intentan tirar de lleno la posibilidad de cualquier relación monogámica romántica o amorosa sana.

La tendencia de dar mensajes confusos es muy común en el feminismo actual. Recordemos “machete al macho”, “mata a tu marido”, y mil lemas más. Todo siempre de forma muy violenta y exagerada, que hace que poca gente los tome en serio. No solo estos mensajes suelen tener un trasfondo muy dudoso, sino que son sumamente ineficientes para la mayoría. No creo que la mejor forma de educar sobre violencia domestica sea proponer asesinar al marido maltratador. Esta tendencia de mensajes es muy endogámica, verdaderamente solo la entienden gente vinculada al movimiento, los demás la miran con extrañeza y repudio y el mensaje no lleva a nada más que al rechazo justificado por el movimiento. Este además, cree que con tales slogans, pintados en todas las calles, realmente hacen algo para con la causa de la violencia de género y la verdad es que no creo que hagan nada. Así como tampoco creo que sirva de mucho “educar” a un violador para que “no viole” (al menos que hablemos de tipos de abuso como ser  aprovecharse de una alcoholizada). Verdaderamente no creo que una mujer golpeada corra a denunciar a su marido luego de leer “machete al macho”, ni que un asesino o violador se disuada cuando recuerde el “ni una menos” pintado en su esquina.  La única eficacia que tienen tales pintadas y la proliferación de estos lemas y mensajes confusos es el rechazo de todo lo relacionado con el feminismo y con la izquierda por parte de la sociedad media. Lo vemos en cada Marcha de las Mujeres, que suele terminar en un vandalismo totalmente arbitrario e incivilizado. Luego está lo de siempre, las ya ultraconocidas justificaciones que no convencen a nadie, como las falsas dicotomías al estilo: “les molesta que destruyamos todo pero no le molestan los femicidios” ¿A quién en su sano juicio le puede agradar un asesinato?¿De verdad creen que eso les justifica a tomar cualquier medida impulsiva y destructiva para con la propiedad pública y privada? ¿Realmente llevan un mínimo registro de eficacia en cuanto a reducir los femicidios haciendo una marcha gritando que “se quieren vivas”? ¿Realmente hace falta aclarar eso? ¿Piensan que no todos se quieren vivos y que una persona que asesina, que sabe que no tiene nada que perder, va a retroceder en sus impulsos por una avalancha de vandalismo infantil y cánticos tribales? Yo considero una manera eficaz de combatir los llamados femicidios, brindando información y ayuda a las mujeres principalmente de barrios pobres en cuanto a la violencia doméstica. Brindar talleres, apoyo, cursos, etc. de igualdad de género y de violencia doméstica en barrios, escuelas, hogares y demás centros públicos, y concientizar y ofrecer ayuda para denunciar violencia doméstica sí es hacer algo verdaderamente útil.

Conclusiones:

Las críticas que considero valiosas al feminismo son demasiadas y demasiado extensas. Este artículo no pretende resumirlas. La elección de las críticas recopiladas es bastante arbitraria. Lo que si pretende es, como se dijo anteriormente, promover la crítica.

Si bien muchas críticas al feminismo que vemos todos los días son claramente sexistas en sentido machista, no todas lo son. Es importante diferenciarlas y promover el debate honesto y calmado para ver cuales críticas son valiosas y cuales son tonterías. Este debate no se puede generar en el actual clima de  nerviosismo, intolerancia violenta, sesgos y victimismo que promueve el feminismo moderno. Es  hora de terminar con los tabúes llamados “políticamente correctos” y promover una actitud crítica, desde la izquierda, a muchos de los dogmas y “vacas sagradas” de la izquierda, como el feminismo (pos)moderno.

[1] Historia de la estupidez humana, Tabori.

Para terminar de una vez con el “periodismo científico” basura

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Fuente

Mientras escribo esto, Facebook desata polémica por brindar unas sugerencias a los usuarios sobre cómo detectar noticias falsas y yo recientemente terminé de leer Bad Sciencie de Ben Goldacre. Un libro altísimamente recomendable, y si realmente les interesa el tema, sugiero encarecidamente que lo lean (lo pueden descargar por internet), y que no lo pospongan durante años como tontamente hice yo. Esto me tentó demasiado a pensar y  escribir sobre cómo afecta el periodismo científico basura y la cultura del bulo a la sociedad en su visión general de la ciencia, las consecuencias que pueden derivar de esto, y en una posible alternativa que nos podría ayudar a salir un poco de este bache que creo que constituye un problema contemporáneo muy relevante –más adelante intentaré explicar por qué.
Nadie que sea mínimamente lúcido y lea diariamente lo que difunden los medios como “noticias científicas” puede negar que la inmensa mayoría de titulares y artículos que allí figuran son simplemente basura. Los medios son indudables expertos en publicar cualquier disparate y hacerlo pasar por ciencia, cuando en realidad son solo distorsiones risibles de algún pequeño estudio, exageraciones sobre algo dicho por algún científico y sacado de contexto, estudios basura pagados y armados por empresas, o simplemente inventos.
Muchas veces no se advierte lo peligroso que puede llegar a ser esto. Porque, si bien algunos titulares pueden ser no mucho más que graciosos, otros llegan a ser muy peligrosos, ya que nos podrían desinformar terriblemente en cuestiones delicadas como puede ser la salud. Un ejemplo clásico de esto son los cotidianos malos consejos de cómo prevenir o tratar el cáncer. Estos pueden llegar al extremo del absurdo. Por ejemplo, según Daily Mail (el segundo periódico más leído de Reino Unido) para prevenir el cáncer de hígado habría que beber café, y según este mismo medio, el café aumentaría el riesgo de padecer cáncer de hígado[1]. Esto tiene mucho sentido… ¿no? El café causa y previene el cáncer al mismo tiempo. Según el Daily Telegraph[2], un vaso diario de vino ayudaría a prevenir el cáncer de mama. La fuente de esta publicación consiste en un estudio realizado en células in vitro, lo cual no dice  nada como medida preventiva en el consumo diario humano. Un humano no es un conjunto de células en una placa de vidrio de laboratorio, y el consumo de alcohol entra en los cancerígenos de grupo 1[3], junto al cigarrillo y la contaminación ambiental. En este caso se está dando un consejo contraproducente, algo así como dejar la puerta abierta de tu casa para evitar robos.
Esos son solo algunos ejemplos menores, más adelante presentaré otros ejemplos de periodismo científico basura.
Si realmente queremos saber a qué punto de peligrosidad puede llegar el descuido y la irresponsabilidad del periodismo científico mainstream, basta ver el caso de la epidemia de antivacunación. Muchos de los escépticos que estamos al tanto del movimiento antivacunación solemos, no injustificadamente, injuriar de forma cotidiana a Andrew Wakefield (quien publicó el fraudulento, ultrarefutado y ultrafamoso estudio que vincula la vacuna triple vírica con el autismo). Está bien, el tipo es sin lugar a dudas merecedor de todo nuestro desprecio.  Pero a la mayoría se nos escapa otro de los principales culpables, y diría que, el culpable principal de todo esto: los medios. Si no fuera por la escandalosa e incesante publicidad de este estudio menor (de solo 12 niños) que carecía de toda credibilidad, el tema no habría generado el pánico que generó, y hubiera caído en el olvido apenas transcurridas unas semanas de su publicación en 1998. El caso del estudio Wakefield da para escribir mucho, pero en este artículo no me voy a enfocar en esto. Lo único que vale la pena señalar aquí es ese culpable sigiloso y aparentemente inimputable, que es el periodismo basura alarmista. A él le debemos el nada despreciable rebrote de enfermedades erradicadas y la moda suicida del movimiento anti-vacunas. La popularidad de este nos dejó, por ejemplo, en 2014 un rebrote de más de 600 casos de sarampión en Estados Unidos[4], la reaparición de la difteria[5], la lepra[6] y otras[7] enfermedades erradicadas en España, que se discontinúe en ciertos países la implementación de vacunas para la pertusiss (o tosferina)[8] -provocando entre 10 y 100 veces más de mortalidad/morbilidad-, y una desconfianza terrible en la salud pública y en las ciencias médicas. Esta desconfianza general es lo que explica, en parte, el triunfo de Donald Trump en USA, un declarado antivacunas que propuso a John Kennedy, otro antivacunas que sostiene que las vacunas causan autismo, para que lo asesore en el Departamento de Vacunación[9].

Pero no es necesario que haya este tipo de catástrofes para entender lo mal que hace el periodismo científico basura. Una consecuencia inevitable y para nada menor, es la desinformación, la contaminación de la cultura, el desaprovechamiento de un espacio que debería servir para informar (y no para desinformar, naturalmente), y sobre todo, la promoción de una visión completamente errada de la ciencia que termina por afectar tremendamente a la sociedad.  Hacen creer que la ciencia es algo tonto y ocioso llevado a cabo por un grupo de excéntricos ansiosos por saber trivialidades –sin el mínimo rigor-; buscando predecir el fin del mundo, o haciendo especulaciones estúpidas (al estilo: “Según científicos, tal modelo es la mujer más sexy del mundo”). Mantienen una opinión general de que, o la ciencia es una cuestión trivial y prescindible, que constantemente cambia de opinión de las maneras más bruscas e incomprensibles al punto de ser ridículamente contradictoria (recordemos el caso del café que causa y previene el cáncer), que se equivoca de tal forma que cuando acierta parecería por azar (recordemos las noticias de “predicciones del fin del mundo según científicos” o de “asteroides que se aproximan a la tierra”), o que la ciencia son un montón de cosas  que no tienen la mínima capacidad de entender (sería como mantener la opinión pública algo así: “la ciencia se divide en dos cosas, cosas que entiendo y son estupideces y cosas de las que no entiendo una palabra) . Esto repercute en la financiación pública que se hace de la ciencia, lo vemos mucho en Argentina y ahora EEUU, países que terminaron en manos de estúpidos presidentes anticientíficos que decidieron recortar la financiación pública en investigación (vale aclarar que de igual modo Argentina hace años que financia miserablemente la ciencia).
La imagen que los medios quieren proyectar de la ciencia no es más que el reflejo de la mediocridad del periodismo científico actual. No es tanto que la ciencia  esté ansiosa por publicar estupideces, son los diarios. Y esto hay que dejarlo bien en claro si queremos detener el alarmante crecimiento del movimiento de la anti-ciencia y de la pseudociencia.  No se puede pretender tener un país que remunere bien a los científicos e invierta en ciencia, si el público general no puede acceder a los descubrimientos científicos. Y este no podrá acceder, mientras los medios no estén regulados para evitar que publiquen tal cantidad de basura disfrazada de ciencia.
No creo que sea necesario explicar aquí la importancia que tiene el financiamiento de la ciencia y el hecho de que la sociedad este científicamente informada, doy por hecho que ustedes la pueden reconocer.

Periodismo científico basura, algunos ejemplos ilustrativos

Quizás el medio desinformador por excelencia en cuestiones científicas es Actualidad RT.A este despreciable medio le debemos en gran parte la difusión anticientífica del pánico hacia los transgénicos. Actualmente Actualidad RT financia publicidades gigantescas en Ciudad de Buenos Aires en contra de la biotecnología transgénica sin ninguna base[10]. Para ver el sesgo de Actualidad RT contra los transgénicos basta una rápida googleada.
Veamos algunos ejemplos de cómo este medio desinforma en cuestiones científicas:
Recientemente se publicó un estudio[11] sobre como los cefalópodos han evolucionado por modificación directa de su ARN, en lugar de mutaciones en su ADN como la mayoría de las especies. A este estudio Actualidad RT titula: <<Científicos: “los pulpos tienen ADN extraterrestre”>>. Parece broma pero no lo es[12].

Otro ejemplo similar para demostrar la obsesión de RT con los extraterrestres. En Scienciedirect se publica un estudio[13] sobre un “exótico” insecto atrapado en una piedra de ámbar…. Adivinen como tituló RT… Adivinaron: “Hallan un insecto ‘extraterrestre’ atrapado en ámbar que vivió hace 100 millones de años”.

Un bulo difundido por ActualidadRT[14] pero también por muchísimos otros medios, fue el de que el “descubridor” del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), Leon Eisenberg, confesó antes de morir que este no existía. Esto es mentira[15]. Ni siquiera se puede afirmar que Leon Eisenberg fue el único que describió el TDAH ni el primero. La noticia que usaron muchos medios como fuente, es del diario alemán Der Spiegel, del 6 de febrero del año 2012. Esta hablaba sobre la gran cantidad de inexactitud a la hora de diagnosticar algunos trastornos mentales. Si se usa el traductor de Google para una de las citas que ponen del investigador, pareciera que dice que el TDAH es algo ficticio. Lo que dijo en realidad Eisenberg es que el TDAH está sobrediagnosticado, algo completamente diferente y de lo que hay bastante consenso. Este bulo es distinto a los demás citados de RT, es muchísimo más peligroso. Imaginen la reacción que pueden llegar a tener padres crédulos con un hijo diagnosticado con TDAH al leer esta noticia. Una de ellas puede ser dejar de tratar a su hijo, y sin dudas que habrá pasado con el impacto que tuvo el bulo.
Actualidad RT da para escribir libros enteros sobre desinformación científica, así que pasemos a otros ejemplos.

Ben Goldacre recopila una serie de muy buenos ejemplos de mala ciencia difundida por medios periodísticos, armada y financiada por empresas, en el libro que comenté arriba, pasaré a resumir:

“  (…)  El doctor Cliff Arnall es el rey de las noticias sobre ecuaciones matemáticas especiales, y entre su producción más reciente se incluyen las fórmulas para calcular el día más deprimente del año, el más feliz, el puente festivo perfecto y otras muchas (muchísimas) más. (…) Por lo general, los medios se refieren a él como «el doctor Cliff Arnall, de la Universidad de Cardiff». En realidad, es un empresario que organiza cursos de fomento de la confianza y gestión del estrés, y que ha impartido algo de docencia a tiempo parcial en la Universidad de Cardiff. La oficina de prensa de dicha institución, sin embargo, está encantada de destacarlo en sus informes mensuales sobre los miembros de su personal de cuyos éxitos se han hecho eco los medios de comunicación. Así de bajo hemos caído.

  Quizás alberguen ustedes tiernos sentimientos para estas fórmulas: tal vez piensen que dan «relevancia» y un aire más «divertido» a la ciencia (algo así como lo que sucede con el llamado rock cristiano). Pero deberían saber que provienen de empresas de publicidad y relaciones públicas que, en muchos casos, están especializadas en tales menesteres y dispuestas a asociar el nombre de un científico a sus actividades.
(…)  La fórmula de Cliff Arnall para calcular el día más deprimente del año se ha convertido ya en un clásico anual de los medios de comunicación. La de este último año fue patrocinada por Sky Travel y apareció en enero (el momento perfecto para reservar unas vacaciones). Su fórmula para calcular «el día más alegre del año» aparece en junio (de hecho, el The Telegraph y el Mail han vuelto a mencionarla en 2008) patrocinada por los helados Wall. La fórmula del profesor Cary Cooper para clasificar los triunfos deportivos estaba patrocinada por la cadena de supermercados Tesco. La ecuación del efecto del alcohol (concretamente, del consumo de cerveza) en nuestra percepción del atractivo sexual de otras personas (conocido como efecto «gafas de cerveza») fue desarrollada por el doctor Nathan Efron, profesor de Optometría Clínica de la Universidad de Manchester, y patrocinada por el fabricante de productos ópticos Bausch & Lomb. La fórmula del penalti perfecto, del doctor David Lewis (de la Universidad John Moores, de Liverpool), estaba patrocinada por la casa de apuestas deportivas Ladbrokes. La fórmula del modo perfecto de estirar de los «petardos de Navidad» (Christmas crackers) para que hagan el máximo ruido posible, obra del doctor Paul Stevenson, de la Universidad de Surrey, fue un encargo de Tesco. La fórmula de la playa perfecta, del doctor Dimitrios Buhalis, de la Universidad de Surrey, se calculó bajo el patrocinio de la agencia de viajes Opodo. Hablamos aquí de miembros del personal docente e investigador de universidades, que comprometen sus nombres para que las empresas de relaciones públicas puedan vender «equivalentes publicitarios» en forma de exposición mediática.

(…)  Esas noticias no son informativas: son actividad promocional disfrazada de información. Juegan (de forma bastante cínica) con el hecho de que la mayoría de los redactores de los medios no reconocerían una historia verdaderamente científica ni aunque ésta bailara desnuda ante ellos. Juegan también con el hecho de que los periodistas andan faltos de tiempo, pero necesitan llenar páginas, ya que ahora hay menos personal y cada uno de ellos tiene que escribir más palabras que antes.”

El caso del estudio de «Jessica Alba tiene el contoneo perfecto» es paradigmático. Pasaré a resumir lo que nos cuenta Goldacre sobre esto:

  “Éste es un titular tomado del The Daily Telegraph que encabezaba una noticia que había sido recogida por Fox News, (..)

  «Jessica Alba, la actriz de cine, tiene los perfectos andares sexis, según un equipo de matemáticos de Cambridge.» Este importante estudio fue obra (al parecer) de un equipo encabezado por el profesor Richard Weber, de la Universidad de Cambridge. Yo me sentí particularmente encantado de verlo finalmente reflejado en letra impresa, pues, en aras de la investigación científica (claro está), yo mismo hablé seis meses antes con Clarion, la empresa de publicidad y relaciones públicas responsable de la publicación del estudio, de la posibilidad de prostituir mi propia reputación en beneficio de dicho estudio, y no hay nada como ver crecer y florecer una planta desde que era una semillita.

  Éste fue el mensaje inicial de correo electrónico que me enviaron:
Estamos llevando a cabo un estudio de las diez maneras de andar más sexis de las famosas para nuestro cliente Veet (la marca de cera depilatoria) y nos gustaría respaldar nuestro análisis con alguna fórmula de un experto que nos permita calcular qué famosa tiene el contoneo más seductor basándonos en la teoría. Nos gustaría contar con la colaboración de un doctor en psicología o alguien por el estilo que pueda idear ecuaciones que apoyen nuestros resultados, pues creemos que contar con el comentario de un experto y con una fórmula proporcionará más peso a la noticia.

  Y tanto: ya hemos visto que incluso los aupó hasta las páginas de información del The Daily Telegraph.

  Yo les respondí de inmediato. «¿Hay algún factor en particular que les gustaría incluir en la fórmula? —les pregunté—. (..) «Hola, doctor Ben —me respondió Kiren—. Nos gustaría mucho que entre los factores de la ecuación se incluyeran la ratio entre muslo y pantorrilla, la forma de la pierna, el aspecto de la piel y el contoneo de (o la manera de mover) las caderas. […] Hay establecidos unos honorarios de 500 libras por sus servicios.»

  También estaba el tema de los datos del estudio. «No hemos realizado el estudio aún —me explicó Kiren—, pero sabemos qué resultados queremos obtener.» ¡Así me gusta! «Queremos que Beyoncé salga la primera, seguida de otras famosas de piernas curvilíneas, como J-Lo y Kylie, y que famosas como Kate Moss y Amy Winehouse, por ejemplo, queden últimas, porque las piernas flacas, pálidas y que no estén bien proporcionadas no son sexis.» El estudio finalmente consistió en un correo electrónico interno enviado a todos los empleados de la compañía. Yo rehusé su amable ofrecimiento y esperé. El profesor Richard Weber no. (…)

      Yo no di mi aprobación a la nota de prensa de Clarion. Ésta es incorrecta desde el punto de vista factual, y engañosa en tanto que sugiere que ha habido algún intento serio de realizar cálculos matemáticos igualmente serios al respecto. La realidad es que no hay ningún «equipo de matemáticos de Cambridge» implicado. Clarion me pidió que les ayudara analizando los datos de ochocientos cuestionarios cumplimentados por otros tantos hombres encuestados a quienes se les había pedido que ordenaran a diez famosas según sus andares, «de más a menos sexi». Y Jessica Alba no quedó primera, sino séptima.

    ¿Tanto mal hacen estas noticias? No hay duda de que son inútiles y de que reflejan cierto desprecio por la ciencia. Son simples piezas promocionales para las empresas que las siembran, pero resulta revelador lo bien que saben éstas de qué pie cojean exactamente los periódicos. (…)

  Estas grandes corporaciones empresariales dirigen nuestra cultura y la acribillan a sandeces.”
Aquí una replica de la “noticia” : http://expansion.mx/lifestyle/2007/8/29/jessica-alba-tiene-el-movimiento-perfect

Goldacre también nos cuenta en Badscience sobre el caso del alarmismo del SARM en Reino Unido. Básicamente se trató de un pánico generado por un bulo mediático en 2005. Este consistía en asustar a la población con que los hospitales de Reino Unido se encontraban contaminados de SARM (el estafilococo áureo resistente a la meticilina). Todos los estudios que difundían los medios sobre esto eran propiciados por el “doctor Malyszewiczs”, un pobre tipo sin idea de microbiología que tenía un laboratorio en su patio y examinaba muestras contaminadas. Y aunque numerosos laboratorios hicieron múltiples pruebas en busca de contaminaciones de SARM en los hospitales sin hallar nada y notificaron esto a los medios, ellos prefirieron ignorar todo el consenso y reforzar una creencia en la autoridad ficticia y en los estudios marginales y mal hechos de Malyszewiczs.

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 Podría seguir agregando ejemplos, pero creo que con estos es suficiente. Los coloqué más que nada de forma decorativa. No creo que sea necesario expandirme mucho en esto, todos conocemos casos de periodismo científico basura, lo vemos todos los días.

Para terminar de una vez con esto

No se cómo funcionan las regulaciones en los medios en cuanto a la (des)información, si es que existen. Pero me parece que sería una buena idea crear leyes muy específicas que castiguen con grandes multas por difundir información falsa o distorsionada en cuestiones de periodismo científico. Y sobre todo, crear instituciones públicas que se encarguen de controlar esto y de hacer cumplir efectiva y rápidamente las sanciones sin tramiteos legales de décadas sin resolver. Se me ocurre una institución conformada por científicos de diferentes áreas (en Argentina podría ser una parte del CONICET)  que se encargue de controlar y servir de mediador para multar y regular lo que publican los medios en materia científica. No me refiero a que estén revisando cada artículo antes de publicar, cosa que haría innecesariamente muy lenta la publicación (y en los medios todo debe hacerse rápido), sino que simplemente controle el resultado y denuncie si es necesario: si la información es falsa o la conclusión exagerada. Esta también debería servir como una consultora donde los medios puedan contactarse para ser asesorados si es necesario.
Las denuncias deberían ser realizadas por cualquier persona, pero en todo caso sería bueno que el Poder Judicial acuda a dicha institución para verificar si la denuncia es válida y si deba multarse.  En la situación actual sería un enorme paso para erradicar de la cultura los bulos y las malas comprensiones de cuestiones científicas que traen graves consecuencias. Ignoro si tales ideas existen en algún lugar, pareciera que no – por lo menos no se hace cumplir en lo más mínimo por lo que llego a ver.
Es totalmente repudiable esa condición de sicario de algunos periodistas de publicar cualquier estupidez para rellenar espacio, desde falsas curas para “el” cáncer a “estudios” que en realidad son fabricados por publicistas que no están publicados en ninguna revista académica y cuyos autores a veces simplemente no existen. Aún más repudiables son las empresas de medios que, de negarse uno a publicar tal basura, contratarán a otro con más baja moral que lo haga. Esto no va a cambiar jamás por sí solo, porque la basura vende mucho, y la gente en general no está interesada en la ciencia de verdad, porque tienen la visión errada de la ciencia que promueven los propios medios. A estos pareciera que en general les interesa vender, no informar, y por el peso que tienen en la opinión pública (lamentablemente la gente lee más la sección de ciencia de los diarios que libros de divulgación), no podemos dejar que tengan completa libertad de lo que publican en un tema tan delicado como la ciencia. Ya que esta involucra lo que hagamos con nuestra salud, las políticas públicas a llevar a cabo, como cuidar el medioambiente, etc.
Una institución de científicos financiada con un impuesto a los grandes medios, que los persiga y controle para obligarlos a tener un nivel al menos pasable de periodismo científico, y un buen número de leyes específicas que los medios grandes deban respetar como ser un buen nivel de precisión serían de gran ayuda. Estas leyes deberían ayudar también a mantener controlando que los medios grandes publiquen obligatoriamente secciones científicas, y no que las descarten por volvérseles más caras y lentas. Es preferible que las secciones de periodismo científico estén elaboradas únicamente por periodistas con alguna orientación en periodismo científico, o científicos especializados en divulgación.
Sé que suena un poco inquisitivo y “de mano dura”, pero no se me ocurre opción, y sus consecuencias serían lo suficientemente valiosas para justificarse. Hace falta encarar a los medios, así como Christopher Jefferies, para que dejen de tener esa libertad de arruinar la cultura, arruinarle la vida personal a alguien, o publicar cualquier basura mentirosa que se les ocurra.
Uno pensará que si se justifica este control a los medios se justifica también todo tipo de control que terminaría ocasionando el fin de la libertad de expresión. Pero no es así. En ciencia es diferente la cuestión del periodismo, ya que el rigor científico es completamente objetivo y contrastable. Uno no puede regular completamente la sección de opiniones o de política, porque existen ciertos matices de subjetividad, pero si se puede y se debe regular secciones científicas. Se puede permitir hasta cierto punto la libertad de los medios de mentir o exagerar en algunas cuestiones, porque estas a menudo son difíciles de contrastar. Pero en ciencia no es el caso. Si se tituló que fueron tres mil personas a la manifestación cuando fueron unas dos mil, bueno, no existe algún censo objetivo de cuantas fueron. Pero hay una gran diferencia entre estos tipos de error o mentira y decir que el bicarbonato de sodio con limón cura el cáncer[16]Si a alguien le parece más valiosa la libertad de mentir de las corporaciones mediáticas que el derecho del ciudadano medio a estar bien informado, debería revisar sus prioridades.
 Esto que planteo solo sería aplicable a grandes medios periodísticos, no por ejemplo a cualquier blog marginal de internet. Aquí si es deseable mantener la libertad absoluta de expresión. La desinformación que cause ésta, es mejor combatirla mediante el debunking y la buena divulgación online. 
Lo que escribí en esta sección es mera especulación. Una idea bastante vaga que debe perfeccionarse, desarrollarse, modificarse y especificarse. La plantee de forma excesivamente esquemática porque no cuento con los conocimientos necesarios para profundizar y detallar. Espero que alguien más pueda hacerlo.

La crisis científica más allá del periodismo

La crisis del periodismo científico explica, a mi parecer, muy bien parte de la crisis actual de la ciencia, pero no completamente. El sistema de publicaciones y sus descuidos y corrupciones tiene otra parte de la culpa, así como también la falta de compromiso de los científicos  por combatir de frente la pseudociencia y la mala-ciencia. Si queremos tomar medidas paliatorias para con estas, necesitamos ser eficaces, y para esto, no bastarán las medidas que solo se enfoquen en el periodismo. Es necesaria una reforma sistémica. Me interesa exponer otras acciones complementarias que asegurarían la eficacia de los consejos anteriores:
Primero que nada, se necesita una buena educación pública en materia científica para que la ciudadanía esté preparada para rechazar la mala-ciencia y la pseudociencia. Esto involucra clases de pensamiento crítico, de lógica, de metodología científica, de investigación, de filosofía de la ciencia y de filosofía científica.
También se necesita que los científicos de todas las áreas se sientan más involucrados en la divulgación  y la confrontación de la desinformación, los mitos y las ideas falsas, especialmente la que está dentro sus campos. Haría bien para esto, que todas las facultades de ciencia tengan buenas materias de divulgación científica donde exijan el desarrollo de una plena precisión en la divulgación, sin por eso perder la popularidad del alcance. Esto debe ir complementado con una alta exigencia académica en las facultades en la que se estudie periodismo con orientación al periodismo científico. Éstas deben enseñar como se investiga, como se revisa un estudio, como se contrastan los datos en ciencia, etc. y deben tener una formación científica y epistemológica formidable.
Los científicos deben estar al tanto de las creencias populares de la gente sobre la ciencia, y también, de lo que se publica de ciencia en los medios.  Se necesita un combate, diría diario, por parte de los científicos al mal periodismo. Estos deberían llamar, corregir y exigir precisión a los medios. También podrían hacer apariciones en estos para desmentir los mitos que difundan los propios medios. Esto, si lo que expuse anteriormente se aplica y funciona, sería desde luego innecesario, pero sirve como consejo a corto plazo.
El tema de las publicaciones es sin duda uno de los más importantes.  Muchas de las tonterías que se publica en el periodismo científico basura vienen de papers mal hechos que realmente están publicados. Eso es penoso. Existe actualmente una plaga de falsas revistas científicas llamadas “publicaciones depredadoras”. En estas el autor paga por publicar y la revisión de los artículos es mínima o inexistente. De este modo, uno puede publicar, pagando, cualquier estudio mal hecho que quiera. Hace unos años el biólogo John Bohannon hizo un experimento fabricando un artículo con datos falsos, referencias inventadas y con errores de estudiante de secundaria. Se envió a varias revistas y muchas lo aceptaron y se ofrecieron a publicar si se pagaba la cuota (el equivalente al “escándalo Sokal[17]”, pero en ciencias naturales)[18].
Recientemente un investigador inventó la identidad de una científica llamada Anna O. Szust (que en polaco se traduciría como “Ana F Raude”), para que se presentara al puesto de editor. Fue aceptada en 48 revistas académicas (se envió la solicitud a 360) sin que nadie revisara las credenciales[19]. Completamente indignante. Es necesario tomar medidas para desbaratar la existencia de falsas revistas científicas sin que esto implique el monopolio de las publicaciones, pero yo no tengo ningún consejo en mente de cómo pueda hacerse. También se debería acabar con esa política científica del “publica o perece”, que exige a los científicos publicar a veces cualquier cosa con el fin de mantener una beca.
Estos desperfectos no justifican la desconfianza total en la ciencia y claramente, no justifica que los medios publiquen cualquier estupidez nacida de estas falsas revistas. Es el deber del “informador” revisar si sus fuentes son confiables, acordes al consenso científico y si están revisadas por pares, avaladas por meta-análisis y revisiones sistemáticas, etc. En fin, es el deber del periodista científico contrastar la información y revisar si lo que va a publicar es o no de confianza. Pero sin duda, desmantelar a las “publicaciones depredadoras” y mantener bien pagados a los científicos sin la necesidad de que publiquen basura con el fin de justificar su trabajo serian buenos pasos para acabar con la desinformación científica y darle la credibilidad y el prestigio merecido al trabajo científico.

periodismo
Imagen de Barder-zine

[1] http://www.dailymail.co.uk/news/article-3641896/Health-chiefs-tell-coffee-cancer-bay-Consuming-drink-regularly-prevent-certain-types-disease-womb-liver-cancer.html

http://www.dailymail.co.uk/health/article-2474699/Three-cups-coffee-day-halve-risk-liver-cancer.html

[2] http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/2262150/Red-wine-could-help-prevent-breast-cancer.html

[3] http://www.elmundo.es/grafico/salud/2015/10/30/5633c8cb22601da2218b458d.html
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs349/es/

[4] http://www.consultordesalud.com.ar/detalle_noticia.php?idnoticia=1621

[5] https://hipertextual.com/2015/06/difteria-espana-antivacunas

[6] http://www.lavanguardia.com/vida/20170125/413692003985/en-espana-se-registraron-11-nuevos-casos-de-lepra-en-2016.html

[7] http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/201401300800-vuelven-enfermedades-cuentame-rechazo-vacunas.html

[8] Gangarosa EJ, Galazka AM, Wolfe CR, Phillips LM, Gangarosa RE, Miller E, et al. Impact of anti-vaccine movements on pertussis control: the untold story. Lancet 1998;351:356–61.

[9] https://www.clarin.com/mundo/donald-trump-propone-esceptico-vacunas-departamento-vacunacion_0_S1_59NHIe.html

[10] https://www.facebook.com/ArgenBio/photos/a.407089729415620.1073741828.407072046084055/667285840062673/?type=3&theater

[11] http://www.chilebio.cl/?p=6183

[12] https://actualidad.rt.com/actualidad/230945-pulpos-adn-extraterrestre-cientificos

[13] http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0195667116302506?np=y&npKey=059f92a2e2e98a77ec3590f4a717e1f890ef8b14b4961b94c51305cafbd94e25

[14] https://actualidad.rt.com/ciencias/view/95483-psiquiatra-descubrio-tdah-enfermedad-ficticia

[15] http://ulum.es/el-decubridor-de-tdah-no-confeso-nada-antes-de-morir/

[16] http://www.latribuna.hn/2016/02/29/oncologo-descubre-como-curar-el-cancer-con-bicarbonato-de-sodio/

[17] https://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_Sokal

[18] http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-falso-estudio-cientifico-pone-en-entredicho-los-filtros-de-157-revistas-de-open-access

[19] http://www.nature.com/news/predatory-journals-recruit-fake-editor-1.21662?WT.mc_id=FBK_NA_1703_FHEDFAKEDITOR_PORTFOLIO

Contra las críticas imbéciles al comunismo

Sin ser comunista voy a proceder a defender al comunismo de los ataques strawman que suelen hacerle.
El comunismo no propone la eliminación de toda propiedad privada, ni propone la completa sumisión a una solidaridad insostenible, en la que uno tenga que compartir todo, ni es per se anticapitalista, ni condena a sus practicantes a vivir en el ostracismo del primitivismo donde no tengan que consumir “productos capitalistas”, ni predica el ludismo (la antitecnología), ni el anticonsumismo en sí.
1) El comunismo propone la abolición de la propiedad privada DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN. Bunge lo explica bien, dice que tu derecho a utilizar tu cepillo de dientes sin compartirlo sera incuestionable, pero tu derecho a poseer una fabrica de cepillos de dientes viviendo del trabajo de más de otros será cuestionado.
2) El comunismo siempre criticó la idea de la reducción de la lucha social a la solidaridad. Oscar Wilde lo explica muy bien en El alma del hombre bajo el socialismo, lo ideal no es dar las migajas que caen de la mesa ni darlo todo, sino construir un sistema en el que no haya nadie con quien ser solidario -porque todos estaríamos en igualdad de condiciones. La idea de vivir individualmente para sostener a otros siempre fue criticada por el comunismo, ya que es una forma de explotación y un modo de mantener a los pobres contentos sin una verdadera reforma -aclaro que la idea comunista de “la verdadera reforma” yo mismo la cuestiono.
3) El comunismo no es anticapitalista porque reconoce que el capitalismo es el mejor sistema existente comparado a los anteriores, aunque sin embargo merece y debe ser reformado (para los reformistas) o superado (para los marxistas) -para los marxistas ortodoxos, esto es una profecía. Marx sostenía esto a tal punto que ansiaba que todo el mundo se volviera capitalista, ya que creyó que este es un paso inexorable hacia una sociedad mejor, que luego sería inevitablemente superada por el comunismo -en esto falló, ya que la URSS y la China comunista se formaron en paises pre-capitalista/pre-industriales, y en el resto aún no vemos la llegada del comunismo tantas veces predicha y errada. Marx criticó al capitalismo tanto como admitió sus ventajas, lo mismo con la producción industrial -cosa que estuvo perfecto, ya que luego de las revoluciones industriales el promedio de vida se duplicó.
4) No hay nada que el comunismo admire y desee más que la tecnología. Marx y Engels siempre la enaltecieron. Oscar Wilde consideró, en la misma obra citada, a la tecnología como base para la libertad del hombre. La producción a gran escala mediante máquinas es una meta del comunismo, y la industrialización fue una meta lograda de la URSS. Lo que se confunde son las criticas de Marx a como era usada la tecnología en la producción, de forma deshumanizada por el capitalismo, donde se ponian en riesgo puestos de trabajo y se reducía el trabajo a un automatismo insoportable. Se cuestionó cierto uso en la industria, jamás la tecnología en sí. Eso de que “si eres tan comunista porque usas tecnología/computadora” solo denota lo ignorante y estúpido que es el acusador.
5) El comunismo siempre alentó el consumo, no así el consumo absurdo y derrochador. El consumo es la principal forma en la que una economía progresa en cualquier sistema. De hecho, el consumo a gran escala es la base de la teoría y práctica Keynesiana -intervencionista-, algo que los capitalistas libres detestan. Consumir nunca estuvo mal, de hecho el comunismo se basa también en el mercado y el consumo, lo que se cuestiona es el derroche y el consumo irracional.
PD: Si van a cuestionar el comunismo, háganlo como lo hicieron Karl Popper o Albert Camus, con bases y argumentos sólidos que demuestren que al menos saben algo del tema. O sino, cállense la boca. Simple

Dejo más…

El pensamiento débil, el pensamiento oscuro, el pensamiento desordenado y el pensamiento crítico

 

 La finalidad del presente texto pretenderá ser la de analizar cuatro diferentes formas de pensar. Primero, pasaré a realizar un esbozo de las principales características de estas para contrastarlas entre sí, luego las llevaré a un análisis un poco más extenso.

1) El pensamiento débil se caracteriza por el desinterés y/o el repudio al rigor, la argumentación racional, los criterios estrictos de verdad, la evidencia empírica y la falta de búsqueda de la coherencia tanto interna como externa. Tiene la costumbre de dar afirmaciones a priori, sofística y dogmáticamente sin ningún tipo de respaldo. En el mejor de los casos subestima la racionalidad; en el peor la desprecia de forma explícita. La consecuencia de este tipo de pensamiento es el relativismo gnoseológico, o al menos, algo similar. Este modo de pensar es característico de algunos romanticismos y posmodernismos filosóficos.
2) El pensamiento oscuro se caracteriza por ser ininteligible. A diferencia del primero, este si puede interesarse en la argumentación, con el problema de que esta no suele ser entendible, carece de ideas claras y no suele utilizar definiciones convencionales o expresiones didácticas que faciliten la compresión, esto último no es lo que buscan. Carece de rigor argumentativo, difícilmente puede analizarse por su cripticismo, por lo tanto a la falta de firmeza se le suma que es imposible de comprobar o refutar debido a su vaguedad -lo que es verdaderamente tedioso. Su aparente profundidad es una fachada para ocultar la falta de auténticas ideas. El pensamiento oscuro se diferencia del pensamiento débil solo superficialmente, ya que en el fondo tiene características similares aunque se esmere en ocultarlo. Por lo general el pensamiento oscuro posee una notable ornamentación de citas, alusiones a autores, analogías rimbombantes, frases rocambolescas, redacciones rebuscadas, palabras altisonantes y pretenciosas y metáforas que maquillan la confusión para que aparente una profundidad y una intelectualidad que en verdad, es ficticia. Esta forma de pensar es característica de algunos romanticismos e idealismos, del posmodernismo filosófico, el psicoanálisis (y otras pseudociencias), el hegelianismo, algunas teologías, algunos existencialismos y también de ciertos misticismos esotéricos.
3) El pensamiento desordenado se caracteriza por la confusión pero no siempre por la oscuridad deliberada. Se diferencia del pensamiento débil en que si suele interesarse por la argumentación, la coherencia, la claridad y el rigor, pero difícilmente logra alguna de estas. Se diferencia a su vez del pensamiento oscuro en que no busca siempre el cripticismo, pero puede llegar a él por otros medios. Este suele caracterizarse por la incoherencia interna y externa fruto de la equivocación y la falta de claridad y orden de ideas. Estas ideas suelen ser contradictorias aunque de algún modo intentan acomodarlas. Busca datos y evidencias empíricas que suelen ser sesgadas, erradas o mal comprendidas. Suele utilizar mal el lenguaje, es principalmente vago/impreciso a pesar de no siempre querer serlo. Intenta argumentar aunque suele hacerlo falazmente; intenta ser entendible pero carece de rigor, es sesgado, es ingenuo hasta al punto de poder ser hasta fantasioso, suele llegar a conclusiones apresuradas y malos razonamientos. No siempre es adrede, a diferencia del resto, generalmente es más bien un intento fallido del pensamiento racional, aunque de todos modos muchos charlatanes recurren al pensamiento desordenado a veces a propósito para confundir, distraer y aparentar. Este pensamiento es muy común, también suelen utilizarlo los charlatanes en general, y aquí también incluyo –una vez más- a los autores posmodernos. Es de esperar que el pensamiento desordenado surja donde falta la buena educación y la inteligencia, por lo que suele ser muchísimo más común e inocente que el resto de los nombrados. Por lo general, a diferencia del resto, este es el más fácil de combatir, ya que una buena explicación y un debate respetuoso suele bastar para apalearlo, mientras que el pensamiento débil y oscuro no suelen ser muy amigos del debate ni del diálogo racional. El pensamiento desordenado, más que el resto, es el que suele derivar en el pensamiento mágico que tiene la mayoría (sobre éste no escribiré aquí, aunque es un tema que traté en otros textos). Esta forma de pensar es muy común en los chamanes de la pseudociencia y publicistas de la ignorancia, como Jodorowsky, Nassim Haramein y Deepak Chopra.
4) El pensamiento crítico se caracteriza por el racioempirismo. Este sostiene ideas que constantemente son expuestas a la crítica propia y ajena. No se aferra a ideas falsas o insostenibles, se interesa por la verdad –por lo tanto por la realidad-, es antidogmático, lo tanto falsable, claro, profundo, preciso, riguroso y está estructurado sobre una buena cantidad de ideas fértiles y datos demostrados certeros. El pensamiento crítico evita al máximo la vaguedad, aunque no por eso busque la falta de profundidad. Sostiene que la profundidad autentica es la que es clara, y por lo tanto inteligible, comunicable y falsable (esto quiere decir, que sea capaz de analizarse y someterse a prueba empírica y racionalmente, a diferencia del pensamiento críptico). No recurre a falacias lógicas, no se interesa por principios de autoridad, no tolera la contradicción ni la incoherencia. El pensamiento crítico es característico de la buena filosofía, de la lógica, de la ciencia, e implica el escepticismo racional (no hay pensador crítico que no sea escéptico racional, aunque puede haber un escéptico racional que no sea pensador crítico, por ejemplo, uno que rechace el misticismo, el idealismo, las pseudociencias y las supersticiones pero posea ideologías inmorales y dogmáticas).  El pensamiento crítico se nutre constantemente del conocimiento, cosa que no pasa con el resto de las formas de pensar nombradas que, sesgadamente, rechazan los conocimientos que no sustenten sus ideas fijas. Por lo tanto, el pensamiento crítico es el único que puede hacer progresar intelectualmente a un individuo. El progresismo y el pensamiento crítico van de la mano, mientras que el conservadurismo y el estancamiento son consecuencias de las otras formas de pensar nombradas, así como la ignorancia voluntaria y el dogmatismo.

Una vez repasadas estas descripciones, revisemos de cerca cada forma de pensamiento para lograr un grado parcial de mayor profundidad. Este análisis es muy parcial y aproximado, de ningún modo se pretende acabado y absoluto, de hecho considero que la precisión absoluta en estos temas es imposible debido a la complejidad del pensamiento de cada individuo –esto no quiere decir que no valgan la pena las descripciones y clasificaciones aproximadas. Me parece importante resaltar, que aunque el pensamiento débil, el oscuro y el desordenado se parezcan, en realidad son diferentes aunque puedan combinarse. Creo haber dejado en claro que el pensamiento crítico sí se diferencia del resto. Trataré estas ideas de forma más precisa en los apartados siguientes.

El pensamiento débil

El pensamiento débil tiene el atractivo de que es fácil, muy fácil. Un pensador débil no tiene ninguna dificultad intelectual, puede creer, descreer, rechazar, adoptar, negar o afirmar ideas a voluntad sin ningún tipo de filtro o reflexión esmerada. Es el completo caos intelectual. A este tipo de gente no le interesa sustentar sus creencias, por lo tanto no les interesan las críticas a estas creencias, y si cambian estas es porque simplemente se aburren, o prefieren elegir otra idea que les suene más atractiva sin preocuparse por si sea cierta. La verdad, para estos, no existe o no importa, lo que importan son las “interpretaciones” (la opinología). La realidad, según afirman algunos, es más bien solo una cuestión de construcción social; son relativistas.
Del modo en que se describe el pensamiento débil, suena para muchos absurdo que una persona lo adopte, pero sin embargo está muchísimo más extendido de lo que se pueda creer a simple vista, y me atrevería a especular que la mayoría de las personas que carecen de pensamiento ordenado y crítico recurren de forma muy reiterada a este. Es común escuchar diatribas en contra de la verdad y los que dicen conocerla. Así también es más común el dogmatismo de no interesarse por cuestionar las creencias propias o de sustentarlas.  El mundo del relativismo es muy sencillo y por eso es tan popular, no requiere esfuerzo; si el chamanismo es igual a la medicina, da igual estudiar un hechizo de un baile y tres palabras o tomar flores de Bach a estudiar con esmero el funcionamiento del sistema nervioso humano por varios años hasta comprenderlo.
Una consecuencia evidente del pensamiento débil es la anticientificidad. El pensamiento oscuro, a pesar de ser contrario a la ciencia, no suele confrontarla de modo tan directo como pasa con el pensamiento débil –generalmente el pensamiento oscuro suele parasitar el prestigio de la ciencia tergiversándola a su gusto. La ciencia, dicen, es una especie de maligna institución en busca del monopolio de la verdad. Estos suelen interesarse más por autores que se dan el gusto de afirmar y no demostrar, y suelen dejarse llevar por otras formas de “conocer” que no son amigas del rigor. Es por esto que el pensamiento débil es uno de los pilares del movimiento new-age (aunque muchos pensadores débiles rechacen tales creencias y se sumerjan en el escepticismo radical, sosteniendo que nada es cierto incluyendo las supersticiones). La creencia importa más que el conocimiento demostrable, y estas no tienen por qué sostenerse racionalmente; son abierta y explícitamente irracionalistas. De esto están orgullosos, ya que relacionan la razón al nazismo, la guerra, el calentamiento global, el capitalismo, el patriarcado o cualquier cosa que les produzca rechazo. Claro está, que nunca demostrarán el porqué de estas conexiones (excepto cuando rechazan la razón por ser difícil). De hecho, si intentaran demostrarlas, traicionarían al irracionalismo, ya que deberían intentar usar la razón. Por esto es que estas ideas que nos presentan las debemos aceptar sin más, así como como su tesis principal, el relativismo.
Al menos para mí, el hecho de aceptar a priori las tesis irracionalistas no me parece nada convincente. Los pensadores débiles, mientras sean fieles al pensamiento débil, no nos pueden dar buenas  razones para aceptar sus tesis. Y considero que hay muchísimas razones pare rechazarlas. Algunos argumentos contra el relativismo ya los mencioné en el texto “Pensadores críticos ¿defensores del pensamiento único y dueños de la verdad?” (en aquel podrán encontrar más críticas al pensamiento débil),  trataré de no repetirlos todos. Por nombrar uno, el pensamiento débil es inútil. No puede encontrársele ninguna sola ventaja real. Todo lo bueno que logró la civilización (como la erradicación de enfermedades terribles) fue debido a interesarse y esforzarse por conocer la realidad y pensar de modo ordenado, nunca fue por la pusilanimidad del pensamiento débil. Este siempre es egoísta y no puede aportar absolutamente nada a una sociedad. Ellos se jactarán que una de las ventajas es la tolerancia. Según afirman, la flexibilidad de su pensamiento es la única forma de tolerancia autentica. El problema es que, aun cuando el pensamiento débil sea tolerante con las ideas diferentes (aunque por alguna razón no suelen ser muy tolerantes con la ciencia y el racionalismo, a los que tachan de “positivismo” como estigmatizante), esto no es una ventaja. La tolerancia valiosa es la tolerancia inteligente, no la tolerancia a cualquier idea que pueda ponernos en peligro, como es el caso de las ideas fascistas o de la pseudomedicina (aunque los pensadores débiles duden del peligro de esta, los datos están ahí). Tampoco hay porqué ser tolerante con lo que está firmemente demostrado falso, sí con tolerancia se refiere a aceptar estas ideas como “igual de válidas” (cierto derecho a expresarlas no se discute). Lo que ellos consideran tolerancia no es más que la aceptación a cualquier tipo de idea sin importar lo estúpida y regresiva que sea. Esto no sólo es desprecio a la verdad y desinterés por la cultura, es también cinismo al ignorar el posible costo humano que trae la circulación incontrolada de la desinformación. Además, las ideas no tienen por qué respetarse, lo que se respetan son los seres que se lo merecen. El pensamiento crítico, por el contrario, sostiene que ninguna idea es sagrada y que todas tienen que ser cuestionadas y contrastadas. A través de la historia es fácil advertir que esto es lo único que trajo progreso a la humanidad, pero los pensadores débiles dudan del progreso, y por esto suelen hasta a inclinarse por posturas primitivistas (para ver una crítica al primitivismo, ver Contra las fantasías primitivitas).
Todas las ventajas de la civilización tienen un costo muy grande, para que podamos ir al médico necesitamos de gente que dedique varios años de su vida al estudio serio del cuerpo humano, para acceder a una computadora con internet necesitamos técnicos, expertos en física, etc. Todo este costo parece ser ignorado por muchísimos cómodos habitantes de la sociedad moderna que se caracterizan por el pensamiento débil. El costo del bienestar de la civilización es la búsqueda constante de la verdad rigurosa, si no sabemos que las leyes físicas son verdaderas, no podríamos gozar de aviones, si no sabemos que lo que enseñan los libros de fisiología es verdadero –y que lo que enseñan los libros de protomedicina de la Edad Media no lo es-, no tendríamos vidas salvadas por las cirugías -podríamos tener por ejemplo, gente muerta a millones por la creencia medieval de los humores-. Para los pensadores débiles, todo este costo y sus beneficios son prescindibles, lo que es una completa irresponsabilidad intelectual y social, y sobre todo porque estos se aprovechan de tales beneficios.  Y sumida en esta ignorancia brutal –y más brutal por ser voluntaria-, ostentan orgullosamente un tipo infantil de pensamiento que aunque parezca inofensivo, representa un peligro para la sociedad; sea por su completa incompatibilidad con cualquier tipo de responsabilidades sociales, o sea por hacer de su estupidez un activismo en explicita búsqueda de retroceso.
Otro problema, y el más importante y evidente, es que el pensamiento débil se construye puramente sobre el dogma. Por lo tanto, todo lo que pueda escribirse sobre él nunca convencerá a un pensador débil, ya que este rechazará cualquier crítica racional sólo por ser racional (por lo tanto “occidental”… y malévola), de modo que es en vano cualquier refutación que pueda hacérseles. Esto parece mostrar que la supuesta flexibilidad absoluta solo puede traer inflexibilidad; el que considere que dan igual los criterios de verdad y que la razón no importa, no solo cae en la paradoja de que creen que es verdad que la verdad no existe, sino que caen en un agujero negro que solo les trae estancamiento.  Y si hay una muestra perfecta del estancamiento y suicidio intelectual, este es el escepticismo radical, así como todo el resto de las posturas dogmáticas y nihilistas.
 El lector podrá aceptar lo dicho anteriormente y creer que esto solo está presente en excéntricos docentes de filosofía, pero el pensamiento débil es una característica más común de lo que se desearía, y se hace visible cotidianamente en toda actitud que implique el desprecio a la búsqueda rigurosa de la verdad y del firme sustento en lo que se cree o considera cierto, bueno o útil.  
  Los casos más cotidianos en los que se recurre al pensamiento débil son aquellos en que decidimos sostener una postura no basándonos en los argumentos y los hechos sino en cuestiones como el atractivo emocional de una idea o las consecuencias de utilidad puramente personal que puedan traernos, como ser el consuelo ante el abismo de la muerte. Por ejemplo, las personas que suelen sostener ideas místicas o religiosas no lo hacen porque realmente encuentren hechos indudables y argumentos convincentes, sino simplemente porque la idea les gusta y les trae cierto consuelo o beneficio en ser creída. También, muchos que sostienen ideas excéntricas como alucinantes conspiraciones o asombrosos contactos extraterrestres o sobrenaturales, no lo hacen porque sean posturas sostenidas en los hechos, sino en un evidente atractivo de que estas ideas traen esperanza o excitan emociones interesantes. Se podrá ver con facilidad, que cuando se entrevista a estos sujetos y se les pide que den razones firmes para sostener sus posturas, no siempre pueden hacerlo y lo que es más grave, no siempre les interesa. El hecho de creer es para ellos un bien en sí mismo independiente de la realidad.  Esto me parece equivocado y peligroso, principalmente porque es un acto de deshonestidad para con uno mismo y los demás y porque también es un acto de problemático egoísmo. Ya que este individuo pone su voluntad por encima de la realidad externa y los demás. No les importa lo que es, sino lo que creen. Esto trae consecuencias de diversos tipos, principalmente el autoengaño y el engaño a terceros, y el engaño tiene consecuencias nefastas además de ser malo en sí mismo. Ya que aun cuando el engaño no tenga consecuencias inmediatas y concretas,  el hecho de autoengañarse es malo en sí mismo al ser una forma de mentira, y el acostumbrarse a tolerar la mentira hace a la mentira susceptible de ser un hábito. El vivir sumido en una mentira puede provocar consuelos pasajeros, pero a la larga no puede traer una perdurable felicidad auténtica, y menos algún tipo de progreso intelectual. Esta solo se consigue mediante una comunión racional entre la realidad y uno mismo, que nos permite ser conscientes de nuestros conflictos para poder resolverlos eficazmente y poder disfrutar del sosiego que nos produce una sociedad pacífica y ordenada mediante esta misma racionalidad. Un edificio de engaños tarde o temprano se cae, y si no lo hace, se vuelve un lugar indigno de habitar. Citando a Bertrand Russell, “no sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues solo un necio pensaría que eso es la felicidad”. Solo el realismo puede ayudarnos a tomar decisiones inteligentes que nos hagan progresar en nuestra vida personal. El autoengaño es un sedante adictivo que siempre termina costando demasiado caro.
El pensamiento débil tiene como antecedentes, por un lado el pragmatismo (la teoría pragmática de la verdad de, por ejemplo, William James y Schiller, muy popular en los siglos XIX-XX), y por otro, la teoría monista de la verdad. El pragmatismo sostiene un enfoque de la verdad centrado en lo psicológico caracterizado por un escepticismo radical. Sostiene que como todas las creencias son más o menos arbitrarias, podemos creer lo que es más conveniente. No le interesa verdaderamente preocuparse por lo que es cierto, sino por lo que se considera cierto. Pretende que las creencias que debemos llamar verdad son las que favorecen nuestros propósitos. Es un claro enfoque subjetivista que luego inspiraría el cáncer posmoderno de que lo que importan no son los hechos sino las “interpretaciones” (Schiller, con su teoría de “la fabricación de la realidad”, es un claro antecedente al contructivismo posmoderno de moda en Francia). Desde esta escuela se relaciona a la democracia con esta forma de pensamiento débil, cuando este vínculo es más que dudoso.  Básicamente porque la democracia debería implicar un acuerdo de objetividad, y el subjetivismo individualista de esta teoría solo lleva a que las supuestas verdades subjetivas se terminen imponiendo por conveniencia de quienes las sostienen y tengan el suficiente poder de convencer al resto. En el nihilismo solo ganan los fuertes. La objetividad nos permite ponernos de acuerdo con la realidad en una situación de igualdad, mientras que la subjetividad exagerada solo lleva al solipsismo egoísta, y este es incompatible con cualquier idea democrática o progresista. De hecho, es incompatible con todo. Isaac Asimov deja todo esto bien en claro en la siguiente frase:
 “La presión del anti-intelectualismo ha ido constantemente abriéndose paso a través de nuestra vida política y cultural, alimentado por la falsa noción de que la democracia significa que “mi ignorancia es igual de válida que tu conocimiento” “
Por otro lado, la teoría monista de la verdad se caracteriza por el holismo filosófico exagerado. Esta sostiene que no existen verdades independientes, sino “la verdad,”, y que no puede decirse que se sabe nada con certeza porque no se conoce “todo”, es decir, “toda la verdad”. Una corriente filosófica bastante extravagante que estuvo mucho tiempo de moda y que hace ecos cuando alguien crítica a otro diciendo que “se cree dueño de la verdad”, como si la verdad fuera una sola, y no un posible atributo de ciertos enunciados.  Se puede resumir esta teoría en la frase “No sabemos nada al menos que sepamos todo”. De esta forma se puede proceder a refutarla: ¿Es esta frase cierta? Si lo es, ¿Cómo lo sabemos si no sabemos todo? Un buen ejemplo de autorefutación.
Ninguna de estas dos escuelas en la que se sostiene gran parte del pensamiento débil merece consideración. La verdad no es un bloque que no pueda dividirse, ni es lo que cada uno considere conveniente para sí mismo. Para entender la naturaleza de la verdad, primero debemos dividir los diferentes tipos de verdades. Las más interesantes para este ensayo son de tres tipos, la verdad fáctica, la verdad lógica y la verdad filosófica.  La verdad fáctica es un atributo de adecuación de proposiciones con los hechos de la realidad. La verdad lógica y/o filosófica depende de su consistencia, en filosofía tanto de la consistencia con los hechos como con la lógica, y en lógica se puede decir a grandes rasgos que depende de su consistencia. La naturaleza de verdades triviales como: “El Quijote muere”, no nos interesan por su obviedad –se entiende que en este caso no depende de hechos, porque sabemos que Alonso Quijano no existió, aunque sobre esto los relativistas duden.
Explicar el éxito del pensamiento débil parece sencillo. Lo más plausible es que su popularidad se deba a que es una excelente forma de consolar a los idiotas e ignorantes, del mismo modo que lo es la pseudocientífica teoría de las “inteligencias múltiples”. Si uno es bruto, y además demasiado haragán como para estudiar algún tema de forma seria, la mejor forma de autoconsuelo es pensar que una opinión estúpida es igual de válida que la opinión informada e inteligente. Se opta por el facilismo complaciente de creer que todo es relativo es muy asequible y práctico para el inútil, pero no pasa de ser un falso y nocivo consuelo que hay que abolir si lo que buscamos es terminar con la mediocridad intelectual.

El pensamiento oscuro

El pensamiento oscuro es siempre pretencioso. Pretende ser profundo cuando sólo es una muestra de confusión o vanidad. La ininteligibilidad y la vaguedad aparentan ser fruto del pensamiento meditado y sabio pero no lo son.  Podemos advertirlo de este modo: siempre que se deja hablando a una persona sobre cierto tema complicado del que no tiene mucha idea, es de esperar que tarde o temprano empiece a balbucear frases confusas e ininteligibles, puesto que la oscuridad en realidad es más bien un refugio de la ignorancia y la falta de ideas y no el resultado de un virtuoso pensamiento; este lo es cuanto más claro y preciso fuere. Por ejemplo, alguien que entiende a la perfección algo complejo como la teoría de la relatividad o la evolución de las especies, es capaz de explicarlo de un modo que lo pueda entender cualquiera, como lo hacía Carl Sagan. Casi se podría definir el entender bien algo como el ser capaz de explicárselo a alguien que no lo entienda de un modo que lo comprenda plenamente. El pensamiento oscuro, común en el misticismo masón por ejemplo, suele ser todo lo contrario, a saber: no entender verdaderamente nada y explicarlo de modo que el resto tampoco entienda nada, porque no hay nada que entender. Esto es muy común en todo el esoterismo, donde abundan textos que en verdad carecen de cualquier tipo de contenido, pero pretenden que sus lectores queden anonadados rumiándolos en busca de un sentido deslumbrante del que siempre careció. La filosofía lamentablemente también está llena de estos artilugios, pero es el deber de los interesados en ella limpiarla de todo rastro de oscuridad. El pensamiento oscuro se puede resumir en este consejo: si no tienes nada interesante que decir, di algo en palabras altisonantes que carezca verdaderamente de contenido pero que sea asombroso, y los idiotas pensarán que eres un intelectual muy profundo. Aquí un buen ejemplo de la mano de Felix Guattari:
“La existencia, como proceso de desterritorialización, es una operación intermaquinal específica que se superpone al fomento de intensidades existenciales singularizadas. Y, repito, no existe ninguna sintaxis generalizada de esas desterritorializaciones. La existencia no es dialéctica ni representable. ¡A duras penas es vivible!””
El que diga que entendió esto, miente. Aun cuando Guattari haya tenido algo que decir, cosa que dudo, decirlo de este modo solo demuestra pedantería, y la pedantería va ligada inexorablemente al pensamiento oscuro.
El impostor de Lacan nos divierte con este otro ejemplo gracioso:
Pues si nos remitimos a la obra de Daniel Gottlob Moritz Schreber, fundador de un instituto de ortopedia en la Universidad de Leipzig, educador (…) iniciador de esos cachitos de verdor destinados a alimentar en el empleado un idealismo hortelano (…) podemos considerar como rebasados los límites en que lo nativo y lo natal van a la naturaleza, a lo natural, al naturismo, incluso a la naturalización, en que lo virtuoso resulta vertiginoso, el legado liga, la salvación saltación, en que lo puro bordea lo malempeorial, y en que no nos asombra que el niño, a la manera del grumete de la pesca célebre de Prévert, mande a paseo a la ballena de la impostura, después de haber traspasado, según la ocurrencia de este trozo inmortal, su trama de padre a parte.”  (Escritos II, De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis).
El pensamiento oscuro presume de ser el único capaz de captar la complejidad del mundo. Nada más falso. El mundo sin duda es complejo, pero esto no justifica el sinsentido. La complejidad del mundo puede ser explicada y abarcada de excelente forma mediante la claridad y el rigor racional, como lo demuestra el éxito de la ciencia, la lógica y la filosofía exacta –y en esto no se debe confundir oscuridad con complejidad, cosas muy diferentes. En cambio, el pensamiento oscuro no tiene ningún mérito más que el de hacer perder tiempo a estudiantes, o el de poder captar la atención de ilusos. Este modo de pensar sólo genera una sensación de bienestar, confundible con la de haber entendido algo, que no es más que placebo intelectual. No es una verdadera comprensión y lo demuestra su debilidad e inconsistencia. Una idea oscura no soporta la crítica, de hecho, suele no soportar ni siquiera un análisis sintáctico, algunas no llegan a ser siquiera proposiciones. Carnap ya resaltaba esto de algunos “metafísicos” como Heidegger, cuyas oraciones al estilo “la nada nadea” no pueden ser entendidas por ser lingüísticamente carentes de sentido (La superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje, Rudolf Carnap).
Generalmente la sensación del creer entender algo mediante el pensamiento oscuro suele ser parecida al del placer estético de una poesía. El punto está en la gran diferencia que hay entre cualquier goce estético y el entendimiento. Confundir ambos es terrible. La diferencia que hay entre un filósofo o un científico y un poeta es demasiado notable como para no darse cuenta intuitivamente. La función del goce estético es muy diferente al de la comprensión de la realidad, aunque ciertas veces, por un lado la comprensión autentica de la realidad nos produzca algo similar, y por el otro, ciertos tipos de arte nos dejen reflexionando. No podemos pretender que entendemos algo porque nuestras ideas confusas generan algún tipo de goce. La realidad no responde a nuestros caprichos de gusto. Lo deseable es ser cauto y poder disfrutar el arte oscuro a la par del pensamiento claro, sin confundir el goce poético con el goce intelectual del entendimiento. Al menos no al punto de que lo emocional nos desvíe de lo real, cosa que es uno de los más graves peligros de los que nos debemos cuidar. No niego que la comprensión racional de la realidad produzca emocionante goce, un goce muy similar al de la poesía tal vez, el punto está en anteponer, en lo intelectual, la veracidad a la belleza, y que la belleza brote de la veracidad, no a la inversa.
La relación del pensamiento oscuro con la realidad es compleja. Sin duda puede uno decir algo cierto de modo oscuro, por lo que no se puede decir que todo lo que brote del pensamiento oscuro es falso. Sin embargo, lo más probable es que sí sea falso, o aproximadamente falso, debido a que una proposición que roce la metáfora y tenga una estructura rebuscada tiene muy poco grado de aproximación a la verdad debido a su ambigüedad. Uno puede decir algo ambiguo que encierre algún grado de veracidad, pero si lo que nos interesa es la mayor aproximación, la ambigüedad debe ser suprimida. Y esta debe ser una meta de la filosofía. Para esto lo mejor es minimizar al máximo las metáforas y los recursos estéticos de escritura, al menos, de un modo que no obstaculice las ideas que uno intentan transmitir. No veo rasgos de inexactitud en adornar algunas conclusiones con metáforas u otros recursos estéticos, que sin duda pueden ayudar a comprender una idea, pero pretender comprender una idea, sobre todo si es compleja, mediante metáforas puede ser muy engañoso. Ya que las metáforas tienen la capacidad de múltiples interpretaciones, mientras que el conocimiento preciso de la realidad no, aunque los neorománticos pretendan lo contrario. Uno solo puede estar seguro de haber entendido correctamente una metáfora cuando esta está dentro de una estructura clara y precisa que guie la interpretación. Uno de los abusos del pensamiento oscuro consiste en no dejar estructuras comprensivas claras, por lo que las metáforas se pueden interpretar de modo caótico alejándose de las verdaderas ideas que el emisor quiso transmitir –aunque muchas veces, no quieran transmitir verdaderamente ninguna.
La poesía tiene la característica de querer transmitir emociones más que ideas, y las emociones responden individualmente de modos diversos no atándose a cuestiones reales a comprender, ni a ideas profundas que requieran comprensión. Por esto es que un filósofo o pensador, está más cerca de ser un divulgador científico que un poeta. No por esto debemos pensar que el deber de un filósofo es rechazar los recursos estéticos. No. Solamente implica tener el debido cuidado de no desorientar la inteligencia con las tentaciones de la emoción, en donde anidan los sesgos personales, las malas interpretaciones o las distracciones que en nada ayudan a comprender la realidad. Y la realidad no tiene“múltiples interpretaciones igualmente válidas” como pretenden los hermeneutas radicales, y he ahí el fracaso de su gnoseología, que termina por volverse un caos de opinologos a los que no les importan los hechos, y por lo tanto no les importa la verdad.
El principal resguardo de los pensadores oscuros se basa en hacer pasar sus vicios por virtudes. Es normal que cuando uno los acuse de pensamiento oscuro, ellos aleguen que “nosotros no los entendemos por su complejidad”. No es fácil saber cuándo realmente es cierto y cuándo no, ya que diferenciar la oscuridad de la complejidad con sentido puede ser muy difícil. Es por esto que los pensadores oscuros suelen salir exitosos luego de este resguardo. Por esto es que se puede recomendar ciertas exigencias para diferenciarlos: 1) exigirles definiciones precisas de sus términos. De este modo no se abusarán, como es frecuente, de términos ambiguos como “dialéctica” o “ser”, y jergas posmodernas o pseudocientíficas vagas que no significan nada. 2) evidencias empíricas y sustentos lógicos para ver qué tanto se corresponden con la realidad y 3) ejemplos didácticos para facilitar la comprensión. En el caso de que sus ideas no puedan transportarse a un lenguaje claro y comprensivo sin dejar dudas que no sean de cuestiones de mucha profundidad técnica, y que no puedan demostrar exactamente que correspondencia tienen con la realidad, debemos, al menos, dudar de que verdaderamente se trate de un pensamiento complejo. Generalmente el pensamiento complejo puede penetrarse hasta cierto punto, que es donde empieza la profundidad que requiere tecnicismos (generalmente el pensamiento complejo requiere de tecnicismos, por ejemplo, de matemáticas, aunque autores como Lacan y Kristeva se han percatado de esto y las utilizan mal para camuflar ideas oscuras sin sentido como si fueran ideas complejas) y conocimientos específicos. Pero el pensamiento oscuro suele no dejarse penetrar en absoluto, y cuando lo hace, es fácil advertir a simple vista que se trata de un timo intelectual. Por ejemplo, una forma de advertirlo en el esoterismo es la apelación a fuerzas o entes sobrenaturales inaccesibles al análisis empírico, y en el pensamiento posmoderno puede ser el mal uso de la jerga científica con el fin de aparentar seriedad. Estos timos pretenden ser tomados en serios con el recurso de recubrir de galimatías ideas tanto falsas como inconsistentes. Estas no solo sirven para impresionar sino también para esquivar cualquier crítica. La pretensión de irrefutabilidad es la principal característica del pensamiento oscuro, casi cualquier crítica es desviada por acusaciones –de no “entender la profundidad”, por ejemplo- o resguardada por ideas cada vez más oscuras. Estas suelen ser infértiles e incapaces de ayudar a comprender nada, por lo que pueden tranquilamente desecharse. Y junto a ellas, los autores que tanto abusaron de dichas estrategias, ya que no son más que oscurantistas pretensiosos e inútiles.
Uno de los recursos para volver un texto oscuro, es el mal uso de los términos o las redefiniciones. Esto es muy común, vemos una oración que interpretada bajo las definiciones comunes de una disciplina y una lengua carece de sentido al menos que entendamos que el autor quiso referir con ciertas palabras otras ideas diferentes a lo que comprendimos. Las definiciones arbitrarias con o sin aclaración son sólo una muestra de egoísmo intelectual. Si uno quiere transmitir una idea al resto, no debe intentar confundirlo mediante un lenguaje propio, sino volcarla en el lenguaje que sus receptores manejan. Si no, no se busca la transmisión sino simplemente impresionar y confundir. La redefinición de palabras o la interpretación semántica personal de un término deben ser reducidas al mínimo para evitar el pensamiento oscuro. Si uno entiende por “Dios” a “la naturaleza”,  y escribe un ensayo sobre su relación con la naturaleza utilizando términos que corresponden al idealismo de la religión, es obvio que como se maneja una definición de dios como un ser sobrenatural el resto quedará confundido. Casi nunca es necesario redefinir términos, y cuando lo es, se debe hacer de un modo que la redefinición se justifique y no sea un capricho del emisor. Si es necesario, cuando se usan términos polisémicos, aclarar a cual significado se refiere, pero sin inventarle uno arbitrario que nunca tuvo.
 Generalmente se sostiene que lo bueno de los autores oscuros no son las ideas propiamente dichas sino lo “literario” de sus obras. Esto significa, que no valen por lo que dicen sino por como lo dicen, les parecen autores estéticamente bonitos de leer. Yo opino lo contrario. No hay nada más insoportable que la lectura de un pensador oscuro, que hace aburrir, leer con atención flotante, esforzarse de más inútilmente y desperdiciar tiempo que podría invertirse en leer algo mejor. Se suele sostener que autores oscuros e insoportables, cuya lectura constituye un acto de sadomasoquismo, deben ser leídos obligatoriamente apelando a que son “clásicos”, y que se debe hacer un esfuerzo descomunal para entenderlos, aunque lo que digan carezca de sentido, ya que esto nos da acceso a cierto certificado de intelectualidad. Creo que esta es una idea que debe ser rechazada. Lograr cierto éxito en la comunidad intelectual siendo un embaucador oscurantista no debería convertir a uno en un autor indispensable. También es lamentable que uno logre el goce estético mediante textos ininteligibles que no aportan ninguna conclusión firme de nada. Al menos yo no veo nada más atractivo que una idea clara y certera expresada de una manera amena. Los que se impresionan con el pensamiento oscuro no hacen más que ceder al engaño voluntario de estos autores que solo buscan la confusión de la que depende su inmerecido éxito.
Este modo de pensar es muy popular sobre todo en grupos de jóvenes pseudocultos cuyos criterios para adoptar ideas no se rigen por lo que es cierto –o bueno, o útil-, sino por lo que es excéntrico. Esta tendencia se basa en adoptar la mayor cantidad de ideas extravagantes, no importa su sustento, sino la excentricidad por sí misma. Creen que suenan cool los balbuceos ininteligibles sobre conceptos mal usados, y estos cripticismos hacen sentir algún tipo de superioridad frente al resto de los pobres tontos incapaces de entender dichas supuestas genialidades. Y es que creer entender algo que los demás no, da cierto sentimiento de excepcionalidad. Aquí el problema del pensamiento oscuro es muy claro, que algo sea excéntrico en sí no da mucha garantía de nada, pero las garantías de veracidad y los motivos para tener en cuenta estas marañas verbales no importan cuando uno sólo busca hacer pose.

El pensamiento desordenado

El pensamiento desordenado suele surgir donde el sentido común y la intuición remplazan al conocimiento y a las posturas filosóficas sólidas. Una persona sin criterios estrictos de verdad, sin ideas ontológicas ni éticas, ni suficiente cultura general es muy susceptible de tener ideas desordenadas que produzcan contradicciones, confusión y otros errores de pensamiento.  En cierto sentido, nadie se salva del pensamiento desordenado, aunque de todas formas hay que evitarlo. Nadie se salva porque mantener las ideas coherentes, certeras, firmes y ordenadas es un trabajo demasiado difícil que requiere excelso esfuerzo  y del que, debido a la complejidad del mundo y del conocimiento, nadie se puede jactar de triunfo. El pensamiento desordenado es una cuestión de grado, siendo los grados más altos los que llevan a lo que suele llamarse estupidez e ignorancia. La ciencia, la lógica y la filosofía son los pilares del pensamiento ordenado, aunque lamentablemente la filosofía está plagada de pensamiento desordenado, por lo que hay que ser cuidadosos con los filósofos; no todos son amigos de la inteligencia y el conocimiento.
Para evitar el pensamiento desordenado se requieren hábitos intelectuales, principalmente el estudio y la escritura. Escribir, y sobre todo en busca de coherencia y veracidad, es de enorme ayuda para ordenar nuestros pensamientos. Sin embargo, escribir con desinterés por el rigor y la verdad puede aumentar el desorden de pensamiento o dejarlo intacto.
Es común en el pensamiento desordenado el uso reiterado de falacias lógicas. Es por esto que el estudio de la lógica es un gran paso para apalearlo. El estudio de las falacias lógicas así como de la disonancia cognitiva y de los sesgos cognitivos es de enorme ayuda. Otra de las mejores herramientas para evitarlo, son los debates. Exponiendo ideas propias a la crítica racional es muy efectivo para ordenar nuestro pensamiento, mientras aspiremos al realismo y la honestidad. El debate es evitado por muchos porque son muchos los que están enamorados de su pensamiento desordenado. No hay peor enemigo de la confusión y el dogma que un dialogo racional entre honestos buscadores de la verdad objetiva. Pero ser honestos y objetivos no es fácil, también es una cuestión de grado que requiere esfuerzo. Sí queremos evitar el esfuerzo, recurramos al pensamiento débil o al desordenado. No garantiza progreso individual ni social, pero es fácil. Si en cambio el progreso es de nuestro interés, debemos seguir la mucho más difícil senda del pensamiento crítico.

El pensamiento crítico

El pensamiento crítico es difícil. Exige reducir el orgullo al evitar el dogma y aceptar la crítica y las refutaciones, cosa que pocos están dispuestos a hacer. Exige el interés por la verdad demostrable, cosas que no a todos les interesa, ya que las creencias son más fáciles de aprender. Requiere pensar independientemente y rechazar líderes y autoridades como fuentes de verdad, cosa que es más difícil que gatear detrás de los pasos de un gurú.  Exige pensar ordenadamente, cosa que requiere un esfuerzo que no a muchos les parece atractivo.  Pero es lo único que garantiza confiable comunión con la realidad. El realismo podrá no ser llamativo para los fetichistas de la subjetividad, pero es el sustento de todo el bienestar del progreso. Si nos decidimos por el divorcio con la realidad, si no nos interesa comprenderla del mejor modo posible y cedemos ante las tentaciones del nihilismo solipsista, la confusión o la ignorancia voluntaria y la opinología ciega, no hay progreso ni bienestar posible. La cultura y la civilización quedan a la deriva. El pensamiento crítico construye y ordena, el pensamiento débil destruye –y el pensamiento oscuro confunde.
El pensamiento crítico, el pensamiento racional, pocas chances tiene de competir frente a la abundancia de fácil irracionalismo. Este, en lo individual, siempre se nos presentará este como mucho más simpático y más seductor por su accesibilidad y extravagancia, y es de esperar que así triunfe en lo social. Pero el pensamiento crítico siempre vale la pena, y lo vemos en las consecuencias de su aplicación, tanto a nivel social como individual. Nuestro crecimiento personal e intelectual y nuestro progreso social dependen de él. Sin embargo este exige la complicada humildad de entender que la realidad y lo que decidamos creer no siempre van a ser compatibles. El egoísmo tiende a hacernos creer que lo que nosotros creamos es lo más importante y que este dictamina la realidad, como sostienen los creyentes en la ley de atracción, los entusiastas de la fe o los predicadores del constructivismo ontológico. Nos complica ver que el verdadero conocimiento es difícil y perfectible, y que para alcanzarlo se requiere esfuerzo y la decisión de rechazar ideas que nos parecen atractivas si estas demuestran no coincidir con los hechos. El orgullo del dogma es incompatible con la honestidad del pensamiento crítico.  Este también es una cuestión de grado. No creo en la existencia de una persona con perfecto pensamiento crítico, sin ningún tipo de sesgos. Sin embargo, el intentar orientarse hacia el ideal de la mayor objetividad posible debería ser siempre deseable. Nuestra convivencia y nuestra supervivencia, así como nuestra felicidad en este mundo dependen en gran medida de ello. Sino, siempre podemos ceder a las seducciones de la idiotez, pero su costo es evidente.
El pensamiento crítico se compone a grandes rasgos de las siguientes posturas: 1) Realismo crítico: postura que sostiene que la realidad externa existe independientemente de nosotros, que no es exactamente como la percibimos y que nuestros conocimientos son aproximados y perfectibles. 2) Objetivismo: en cuanto a la postura de que la subjetividad debe quedar relegada de modo que no intervenga en nuestra relación de conocimiento con respecto a la realidad objetiva. Esto también incluye evitar el dogma y estar dispuesto a someter ideas a la crítica externa, en debates por ejemplo, abandonándolas si es necesario –si carecen de argumentos o hay pruebas que las refutan. La objetividad implica ser crítico con uno mismo y con el resto. 3) Cientificismo: en cuanto a la postura que sostiene que todo lo que puede ser conocido de forma científica, se conoce mejor de forma científica. Esto lleva al escepticismo racional, una postura (metodológica y gnoseológica) estricta que rechaza los engaños de la superchería y la pseudociencia. 3.b) Racioempirismo: tanto la razón como la experiencia son importantes para el conocimiento. Engaños como la creencia por fe no valen la pena. Este también implica el rechazo a la autoridad (líderes, gurúes, iluminados, instituciones, etc.) como modo de llegar a la verdad, postura propia de la Ilustración que se resume perfectamente en el lema de la Royal Society “Nullius in Verba” (“en la palabra de nadie”).  3.c) Economía mental: en cuanto a rechazar racionalmente, desligándose de cualquier apego, ideas insostenibles, rebuscadas e innecesarias, e ideas falsas. Esto nos lleva a descartar posturas enmarañadas y sin pruebas que deben ser precariamente sostenidas mediante múltiples ad hoc, como el idealismo en general por ejemplo –en oposición al materialismo filosófico-; en particular el teísmo y otras estafas sobrenaturales. 4) Curiosidad: mantener la curiosidad viva, estudiar temas de interés de modo recurrente, y mejorar nuestra relación con el conocimiento universal es indispensable para mantener activo un pensamiento ordenado. De otro modo el pensamiento crítico se irá esterilizando. 5) Cierto humanismo ético, en cuanto a la postura de que el bienestar humano es importante y posible, que es deseable la búsqueda de la igualdad, la fraternidad, la libertad, la vida digna y la paz. De otro modo el pensamiento queda en muchos casos, desorientado de un fin, y el fin de todo pensamiento debe ser la búsqueda del bienestar y el progreso.

Pensar críticamente tiene una garantía asegurada: una buena cantidad de enemigos. Donde aún reina la religión, el ciego fanatismo por ideologías de dudosa ética y veracidad, iracundas doctrinas irracionales como el nacionalismo y el racismo, pseudociencia a borbotones, y anti-intelectualidad de moda; el pensador crítico queda aislado y acorralado. Insisto, nadie dijo que fuera fácil. Para mantener la cultura del progreso que nos intentó dejar la Ilustración, el pensamiento crítico es indispensable.  Recuerdo una vez más que siempre existirá la opción de dejarnos seducir por lo fácil del relativismo, por el culto a la ignorancia, por los placebos del cripticismo y/o por el cómodo pero caro abandono de cualquier interés por pensar bien. Los logros del conocimiento producidos gracias a la cultura del pensamiento crítico son caros, exigen esfuerzo y dignidad. Pero más caros son los costos de la tontería, y eso la historia siempre nos dejó en claro. Una y otra vez.

(Gracias a mi amigo Mauro Lirussi por la mano en la corrección)